Más que el síndrome premenstrual: Todo sobre el trastorno disfórico premenstrual.
Para la mayoría de las mujeres, los síntomas premenstruales son previsibles y temporales. El síndrome premenstrual (SPM) afecta a hasta el 90% de las mujeres en edad fértil, pero entre el 3 y el 8% los síntomas mentales y físicos son tan intensos que SPM no basta para describirlo; surge el trastorno disfórico premenstrual (TDPM), una forma grave que interfiere con la vida diaria.
Qué es el trastorno disfórico premenstrual (TDPM) y cómo se distingue del SPM
El TDPM es una forma extrema de SPM y se considera ahora un trastorno depresivo. En este cuadro, los síntomas psicológicos y físicos son intensos en la semana o las dos anteriores a la regla y pueden interferir significativamente en el funcionamiento diario.
Síntomas
Síntomas psicológicos
- Agitación
- Ansiedad
- Llanto o depresión
- Dificultad para concentrarse
- Sensación de estar fuera de control
- Insomnio
- Irritabilidad
- Ataques de pánico
- Fatiga intensa
Síntomas físicos
- Sensación de plenitud y sensibilidad en las mamas
- Mareos
- Aumento de antojos o cambios en el apetito
- Problemas gastrointestinales (cólicos, estreñimiento, náuseas)
- Dolor de cabeza
- Palpitaciones
- Sofocos
- Dolor en articulaciones o músculos
- Disminución del deseo sexual
¿Por qué aparece el TDPM?
Aún no se comprende completamente qué lo provoca, pero se han propuesto mecanismos biológicos y hormonales.
- Una mayor sensibilidad a los cambios hormonales durante la fase lútea, cuando estrógeno y progesterona fluctúan de forma marcada.
- Una caída de la serotonina durante ese periodo, que puede explicar síntomas como bajo ánimo, ansiedad y problemas de sueño.
- Una relación con la hormona ALLO (allopregnanolona), un metabolito de la progesterona; algunas personas con TDPM muestran menor sensibilidad a sus efectos antiansiedad y antidepresivos.
Factores que pueden contribuir
- Historial familiar de SPM o TDPM
- Historia personal o familiar de trastornos del ánimo o ansiedad
- Tabaquismo
- Estrés alto
Diagnóstico
El< b>DSM-5 ofrece criterios para diagnosticar TDPM. A lo largo de la mayor parte de los ciclos, se deben cumplir los siguientes puntos:
- En la semana previa a la menstruación se presentan al menos 5 síntomas.
- Los síntomas comienzan a mejorar con el inicio de la menstruación y se resuelven en la semana posterior.
- Al menos uno de los siguientes síntomas afectivos debe estar presente: labilidad afectiva (cambios de ánimo), irritabilidad, depresión o ansiedad.
- al menos 5 de los siguientes síntomas deben estar presentes: disminución de interés en las actividades habituales, dificultad para concentrarse, fatiga, cambios en el apetito o en el sueño, sensación de estar abrumado, y síntomas físicos como distensión, sensibilidad mamaria, dolor articular o muscular o aumento de peso.
El TDPM no se diagnostica mediante una prueba de laboratorio; requiere evaluación clínica y seguimiento de los síntomas a lo largo de varios ciclos. A veces, otros trastornos del estado de ánimo pueden presentar episodios que empeoran semanalmente antes de la regla, y es necesario descartar otras condiciones.
¿El TDPM empeora con la edad?
Para muchas personas, los síntomas pueden volverse más intensos hacia la menopausia debido a cambios hormonales. No obstante, no todas las personas experimentan un empeoramiento y, a diferencia de otros trastornos de salud mental, el TDPM suele resolverse tras la menopausia.
Tratamiento y manejo
Autocuidado y estrategias en casa
- Ejercicio aeróbico regular
- Prácticas de yoga
- Aromaterapia
- Reducción de alcohol, cafeína y azúcares
- Aumento de la ingesta de proteínas
- Gestión del estrés y técnicas de relajación
Tratamiento farmacológico
- Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) como primera línea; en TDPM, dosis bajas pueden reducir los síntomas y actuar con rapidez.
- Anticonceptivos hormonales a veces se utilizan; la evidencia de eficacia es variable y depende del caso.
- Otras opciones farmacológicas deben valorarse con un profesional de la salud.
Terapias psicológicas
La terapia cognitivo-conductual (CBT) puede ayudar a gestionar los síntomas mentales y físicos y a mejorar el funcionamiento diario.
Vitaminas y suplementos
- Vitamina B6, calcio, magnesio, jengibre, valeriana y Vitex agnus-castus (chasteberry) entre otros; algunas personas reportan alivio, aunque la evidencia varía.
El TDPM es altamente tratable. Si se presentan síntomas intensos en la semana previa a la menstruación, la evaluación por un profesional de la salud puede ayudar a obtener un diagnóstico correcto y un plan de manejo adecuado.
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Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.