Matrimonio sin sexo: causas y consejos para la recuperación
¿Por qué una relación amorosa puede carecer de intimidad sexual y cómo superarlo para revivir la vida sexual? En parejas a largo plazo, la ausencia de sexo es una queja común que puede generar frustración, culpa o inseguridad. Aunque la falta de actividad sexual es frecuente, existen estrategias para entender las causas, mejorar la comunicación y reconstruir la conexión emocional y física sin caer en el fatalismo.
Qué es una relación sin sexo
En términos generales, se considera una relación sin sexo cuando hay pocas o ninguna experiencia sexual entre la pareja. No existe una definición universal y las señales pueden variar. Algunas señales posibles incluyen:
- Mantener sexo menos de 10 veces al año, o no haberlo en absoluto.
- Falta de intimidad física y emocional.
- Tensión entre los miembros de la pareja por la frecuencia de las relaciones.
Un estudio de 1993 encontró que el 16% de las parejas casadas habían estado sexualmente inactivas en el mes anterior. La Dra. Laura Vowels, terapeuta de sexo y relaciones e investigadora en la Universidad de Lausana, Suiza, estima que entre el 2% y el 10% de los matrimonios actuales son sexless.
Relaciones sin sexo consensuadas
La falta de sexo plantea un problema cuando el deseo difiere entre los integrantes de la pareja. Pero para parejas que acuerdan que el sexo no es una prioridad, las relaciones sin sexo o de muy bajo deseo pueden prosperar. Existen varias razones legítimas por las que la gente puede optar por permanecer abstinente en el matrimonio, entre ellas:
- asexualidad
- bajos impulsos sexuales compartidos
- prácticas religiosas
- evitar ITS y un embarazo no deseado
¿Por qué sucede?
Discrepancia del deseo sexual (SDD)
La SDD significa básicamente que uno de los miembros quiere sexo con más frecuencia que el otro. Los deseos sexuales pueden desincronizarse. Un estudio de 2015 encontró que el 80% de las personas experimentó alguna discrepancia del deseo en su relación durante el último mes. Cada persona puede experimentar subidas y bajadas del deseo, pero cuando uno quiere sexo mucho más que el otro, surgen heridas y frustración.
Enfermedades mentales o físicas
Las condiciones crónicas, la depresión, el dolor articular o muscular, el cáncer y otros achaques pueden afectar notablemente la vida sexual. La libido reducida puede ser un efecto de la propia condición o de la medicación para tratarla. Por ejemplo, los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) son comunes para la depresión, pero la disfunción sexual es uno de sus efectos secundarios habituales.
Mala comunicación
En ocasiones, la insatisfacción en relaciones con diferencias de deseo proviene principalmente de una mala comunicación y del desapego. Si no se intenta trabajar juntas en momentos de discrepancia de deseo, la situación puede empeorar y derivar en una ausencia de sexo.
Aburrimiento
Tras años de relación, es fácil que la sexualidad se vuelva monótona. Si el sexo deja de ser estimulante o divertido, es más difícil encontrar la motivación para dedicar tiempo y energía a ello.
¿Cómo puede afectar la salud mental una relación sin sexo?
En general, el sexo y la intimidad son beneficiosos para la salud mental. Un estudio de 2015 confirmó que la frecuencia sexual se asocia con el bienestar. Mientras la satisfacción suficientemente estable se mantiene en parejas que tienen sexo al menos una vez a la semana, las que mantienen menos sexo reportan niveles de satisfacción más bajos. La frustración y el conflicto asociados a relaciones sin sexo pueden afectar de forma significativa la salud mental. Para la persona con mayor deseo, con el tiempo pueden surgir dudas sobre la relación y su propia sexualidad. Según la Dra. Laura Vowels, las personas pueden sentirse solas, inseguras, rechazadas o avergonzadas, lo que puede llevar a comportamientos negativos como rabia, infidelidad, consumo de sustancias, comer en exceso, compras excesivas y depresión. La coach de relaciones Amy Color señala que estas dinámicas pueden generar sensación de soledad e inseguridad, y fomentar conductas problemáticas o autodestructivas.
¿Es un factor decisivo?
La mayoría coincide en que la sexualidad es una parte importante de una relación romántica. En una encuesta del Pew Research Center, el 63% declaró que una relación sexual satisfactoria era importante para mantener un matrimonio exitoso. No obstante, la ausencia de sexo no tiene por qué significar necesariamente el fin de la relación. Según la Dra. Vowels, hay parejas felices sin sexo, ya que pueden existir otras bases sólidas para sostener la relación. Aun así, la reducción de sexo e intimidad puede afectar la dinámica y la satisfacción, y si es un factor decisivo depende de cada pareja.
Cómo reconstruir la relación
Si la relación ha estado sin sexo durante un periodo prolongado, puede parecer desalentador, pero existen vías para reconstruir y reavivar la vida sexual.
La comunicación es clave
La comunicación es un componente crucial para la vida sexual. Un estudio británico encontró que mantener el interés sexual en la pareja se relaciona con una mayor facilidad para comunicarse y mayor cercanía emocional. Algunas pautas útiles son:
- Decir lo que quieres: no hace falta ser tímido. La investigación sugiere que cuando las personas expresan abiertamente sus preferencias, aumenta la satisfacción y la probabilidad de continuidad sexual.
- Hablar sobre problemas de rendimiento: aunque resulte incómodo, abordar la disfunción eréctil, el retraso orgásmico o el dolor es esencial.
- Ser comprensivo: evitar sacar conclusiones precipitadas y considerar que la fatiga, la salud o el estrés pueden influir en el deseo de esa noche.
Terapia de pareja
La terapia de pareja puede facilitar la comunicación y proporcionar herramientas para mejorar la vida sexual. La terapia enfocada en las emociones ayuda a entender y romper el ciclo de interacción negativa para reconectar emocionalmente. El enfoque sensorial combina atención plena y exposición gradual para abordar miedos o evitaciones asociadas a la sexualidad. Estas terapias pueden acompañar a la pareja en el proceso de cambio.
Acercamiento y afecto
La intimidad no siempre tiene que traducirse en sexo empinado; puede incluir contacto físico como masajes, caricias, abrazos y besos, o una cercanía emocional profunda mediante conversaciones significativas. Mostrar afecto, ya sea verbal o físico, puede aumentar la probabilidad de que surja la intimidad sexual.
Incrementar el romance
Independientemente de las responsabilidades diarias, reservar tiempo para la relación puede revitalizarla. Ideas: una noche de cita, una escapada de fin de semana o simplemente encender velas en casa. El romance puede integrarse también en el día a día con notas de amor, mensajes cariñosos o pequeños cumplidos.
Planificar con antelación
Para algunas parejas, programar el sexo en el calendario resulta útil para mantener la vida sexual viva. La anticipación puede funcionar como una forma de precalentamiento y hacer más probable que surja el deseo cuando llegue el momento, incluso si no hay ganas al inicio.
Ponerle picante a la vida sexual
La rutina puede frenarse con el paso del tiempo. En vez de dejarse llevar por lo rutinario, prueben algo nuevo: un lugar distinto, una postura nueva o un juguete erótico. La idea es mantener un enfoque lúdico; la sexualidad depende de la curiosidad y del placer, no solo de la penetración. Las investigaciones muestran que las parejas con mayor satisfacción sexual tienden a incorporar mayor variedad en sus actos. También se ha observado que leer ficción erótica puede aumentar el deseo en mujeres.
Mirar hacia el futuro
Para algunas parejas, incorporar la sexualidad de forma planificada puede ser útil para mantenerla viva. La anticipación actúa como un desencadenante y ayuda a mantener el interés. Incluso cuando no se tiene ganas en el momento, el contacto físico puede ayudar a aumentar la libido para la próxima ocasión.
La Dra. Laura Vowels comparte una nota esperanzadora: recientemente se terminó un estudio que mostró que las personas pueden superar la ansiedad, el miedo y la evitación hacia una mayor confianza en su relación sexual, lo que genera satisfacción con su vida sexual. Esto ofrece esperanza para que más parejas redescubran su sexualidad y fortalezcan su vínculo emocional.
Vídeo sobre Matrimonio sin sexo: causas y consejos para la recuperación
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.