Mi vida con TOC: Cómo uso la ansiedad como escudo
¿La ansiedad nos protege o nos atrapa? Este artículo explora cómo la preocupación constante puede funcionar como un escudo frente al dolor, incluso cuando se mantiene desproporcionada. Examina el papel del pensamiento mágico y la relación entre TOC y la búsqueda de seguridad, la posibilidad de autosabotaje y la posibilidad de redescubrirse para vivir con más libertad.
La función de la ansiedad: seguridad a toda costa
La finalidad central de la ansiedad es mantenernos a salvo. Sentimos miedo alrededor de personas que nos asustan porque tememos que nos hagan daño. Nos asusta la altura por miedo a caer. Nos inquieta cruzar una calle concurrida porque somos conscientes del peligro. Aunque nuestra interpretación sea a veces inexacta, su objetivo no cambia: la autopreservación.
El pensamiento mágico y el TOC
Qué es el pensamiento mágico
El pensamiento mágico es un sesgo cognitivo: la creencia de que nuestros pensamientos pueden influir directamente en la realidad, aunque no haya evidencia que lo respalde. Es común entre muchas personas, incluidas las que viven con TOC.
Cómo se manifiesta en el TOC
Para algunas personas, aparece como la idea de que preocuparse puede proteger de cualquier daño. En mi experiencia, puede parecerse a la creencia en una “ley de la atracción”, pero también implica pensar que basta con preocuparse para evitar el daño.
Hay una parte de mí que piensa: “Si me imagino siendo secuestrado o apuñalado, ¿cuánta probabilidad hay de que ocurra? Bastante baja, ¿no?” Me digo que, como todo aquello que menos esperas es lo que te daña, debo anticiparlo todo para protegerme. Como escribió el autor Cormac McCarthy: “Si el problema llega cuando menos lo esperas, quizá lo mejor sea esperarlo siempre.” Mi ansiedad parece estar siempre esperando problemas.
Auto-sabotaje y la resistencia a que la ansiedad se vaya
Al aprender a lidiar con la ansiedad, me di cuenta de que a veces no quería hacerlo. Odio la sensación de estar en constante alerta y de sentir que siempre estoy en peligro. Sin embargo, era necesario reconocer que la ansiedad se siente “segura” para mí: en cierto nivel, mi mente quiere estar ansiosa para sentirse protegida. Muchos disparadores eran pensamientos irracionales (por ejemplo, temores sobre huracanes en un lugar donde no ocurren), pero otros parecían más racionales (fuego, ahogamiento, homicidio). Usaba la lógica para convencerme de que los peligros existían y el pensamiento mágico para convencerme de que mis preocupaciones eran un talismán contra el daño. Este descubrimiento señalaba que aún quedaba trabajo por hacer.
¿La ansiedad forma parte de mi identidad?
Seré honesto: no sé quién soy cuando no estoy ansioso. La ansiedad se siente segura no solo por el pensamiento mágico que cree protegerme, sino porque es parte de mi identidad. No recuerdo un tiempo en que no estuviera preocupado. La preocupación consume mucha energía mental y física, y para alguien con TOC, estas preocupaciones y pensamientos intrusivos pueden derivar en compulsiones. Mejorar significa aceptar un “espacio en blanco” mental, lo que a veces resulta incómodo. la ansiedad ha influido en cómo me relaciono con los demás: muchos buscan comunidades en línea sobre salud mental y me hice amigo de personas con experiencias similares. Muchos me asocian automáticamente con TEPT y TOC. A medida que mis síntomas se volvieron más manejables, me preocupaba cada vez más cómo me verían los demás. ¿Quién soy si no soy una persona ansiosa?
Redescubriéndome: vivir más allá de la ansiedad
He llegado a la conclusión de que sostengo la ansiedad como un niño agarra una manta de seguridad. Quiero crecer, sanar, pero me cuesta dejarla ir. No tengo una respuesta fácil, pero sí he encontrado un camino para hacer que este proceso sea más llevadero: redescubrir quién soy. ¿Quién soy si no soy una persona ansiosa? ¿Qué habría hecho si la ansiedad no me hubiese frenado? He intentado aprovechar su debilitamiento para hacer cosas que creía que estaban impedidas: caminar de forma espontánea, bucear, asistir a más eventos sociales y mudarme a un barrio diferente. Al evaluar los riesgos, intento pensar con cuidado en lugar de dejar que el pensamiento mágico o sesgos cognitivos tomen el control. Me pregunto: ¿cuál es el peor escenario realista? ¿cuál es su probabilidad? ¿cómo podría reaccionar si se cumple? Esto me ayuda a tomar decisiones responsables sin quedarme congelado por la ansiedad. ¿Quién soy sin la ansiedad? Soy yo mismo, solo un poco más audaz. Mis trastornos son una parte pequeña de mí. A medida que avanzo hacia la sanación, puedo vivir con más aventuras y tomar riesgos calculados, sin perder mi identidad.
Esta experiencia demuestra que, incluso cuando la ansiedad ha sido una compañera constante, es posible reimaginar la vida con mayor libertad y curiosidad, manteniendo la empatía y el autocuidado como guía.
Vídeo sobre Mi vida con TOC: Cómo uso la ansiedad como escudo
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.