¿Naciste bajo la luz de gas?
Entre los innumerables factores psicológicos que pueden afectar a una persona a lo largo de su vida, uno de los más poderosos es el gaslighting. Este término describe una forma de manipulación en la que alguien intenta hacer dudar a la otra persona de su propia realidad. En familias, el gaslighting surge cuando un niño recibe mensajes o experiencias profundamente contradictorias, que cuestionan lo que es verdadero o real.
Qué es el gaslighting en la infancia
En el ámbito familiar, el gaslighting es una disfunción especial que ocurre cuando un niño recibe mensajes o experimenta situaciones que son profundamente contradictorias. Reciben mensajes opuestos y experiencias que no pueden ser verdad al mismo tiempo. Cuando no se puede dar sentido a algo, es natural concluir que algo anda mal contigo. Este patrón puede minar la confianza en la realidad y en uno mismo, con efectos a corto y largo plazo en la salud emocional.
Los cuatro tipos de gaslighting infantil
El padre o la madre con doble vínculo
- El Mensaje: Eres nada. Eres todo. Nada es real. No eres real.
- El Efecto Gaslighting: De adulto, ya no confías en ti mismo, en tu valía como persona, en tus sentimientos o en tus percepciones. Nada parece real. Quedas en terreno inestable y te cuesta confiar en que alguien entienda lo que dice; resulta difícil apoyarte en ti mismo o en los demás.
El padre impredecible y contradictorio
- El Mensaje: Estás en terreno inestable. Todo puede ocurrir en cualquier momento. Nadie tiene sentido.
- El Efecto Gaslighting: No confías en tu capacidad para leer o entender a las personas; tienes dificultades para gestionar y entender tus propias emociones y las de los demás; te cuesta confiar en cualquiera, incluso en ti mismo.
La familia centrada en la apariencia
- El Mensaje: Debes ser perfecto. Los defectos naturales deben ocultarse. No se te permite ser una persona normal.
- El Efecto Gaslighting: Te sientes profundamente avergonzado de ti mismo y de tu humanidad; ignores tus emociones y tu dolor porque no crees que sean reales o importantes; tiendes a enfocarte sólo en lo positivo y a ser duro contigo mismo por los errores, o los ignoras y piensas que no importan. Esto puede hacerte perderte aspectos importantes de la vida, como la intimidad y las emociones.
La familia con negligencia emocional (CEN)
- El Mensaje: Tus emociones y necesidades son malas y una carga para los demás. Manténlas escondidas. No confíes en los demás y no necesites nada. No importas.
- El Efecto Gaslighting: Te han enseñado a negar la parte más íntima de ti mismo, tus emociones, y a apartarlas de tu vida. Vives con la sensación de que te falta algo que otros sí tienen. Te sientes vacío o entumecido; no confías en ti ni en tus juicios porque te faltan emociones para guiarte. Tus vínculos con los demás pueden ser superficiales o carecer de profundidad emocional; incluso rodeado de gente, puedes sentirte solo.
¿Naciste bajo el gaslight?
Si es así, no estás solo. No eres inválido ni loco ni equivocado. Es vital reconocer que has sido, por definición, profundamente invalidado. Pero invalidado es una acción y inválido es un estado mental. No puedes cambiar lo que tus padres hicieron o dejaron de hacer, pero sí puedes cambiar tu estado mental. No desesperes: ¡puedes sanar!
Para profundizar en los efectos del abandono emocional y las vías para sanar, consulta EmotionalNeglect.com y el libro Running on Empty. Próxima entrada del blog: Sanando del gaslighting.
Vídeo sobre ¿Naciste bajo la luz de gas?
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.