Narcisistas y sus monos voladores
Este artículo aborda el concepto de «monos voladores» en las relaciones con narcisistas. Tomado de la película El mago de Oz, describe a seguidores que realizan las peores tareas por mandato del narcisista, a menudo evadiendo la responsabilidad. Analizaremos por qué estos colaboradores permanecen leales, qué tipos de personas suelen ocupar esos papeles y qué señales pueden indicar esta dinámica.
Origen y función del término
El vínculo entre el narcisista y sus monos voladores parece poseer lo que se asemeja a un hechizo: una lealtad inquebrantable incluso ante el peligro. Cuando el narcisista quiere castigar a alguien, envía a sus secuaces para cumplir con su mandato. Esto a menudo implica conductas abusivas que le permiten mantenerse fuera de peligro y presentarse como inocente si se le acusa.
Conductas típicas de los monos voladores
El abanico de conductas abusivas puede incluir:
- Chantaje emocional y manipulación basada en la culpa.
- Distorsión de la verdad o manipulación de hechos para servir al narcisista.
- Gaslighting para hacer dudar a la víctima de su realidad.
- Ataques, amenazas y, en casos extremos, violencia.
¿Quiénes pueden asumir ese rol?
En estas dinámicas, no sólo los narcisistas pueden contar con una red de apoyo para hacer el trabajo sucio. A continuación se presentan ejemplos de perfiles que suelen estar involucrados, ordenados por su compromiso a largo plazo.
- Trastorno de la Personalidad Narcisista (TPN): un narcisista puede someterse a otro narcisista siempre que exista un beneficio como poder, influencia, dinero o prestigio; cuando ese flujo se corta, abandona al otro y se centra en sí mismo.
- Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG): la ansiedad constante puede atraer a personas muy ansiosas; la confianza arrogante del narcisista resulta atractiva, pero cuando la ansiedad disminuye, buscan liberarse.
- Codependientes: buscan servir y rescatar, al tiempo que el narcisista necesita atención constante; si el codependiente sana sus patrones, el narcisista se siente abandonado y se retira.
- Adictos: el narcisista puede funcionar como fuente de atención o de suministro para el adicto; la relación se mantiene mientras dure la necesidad de esa gratificación, y suele terminar cuando el adicto se recupera o el narcisista corta la relación.
- Trastorno de la Personalidad Dependiente (TPD): lazos difíciles de romper, ya que la persona depende plenamente de otros para decidir; el narcisista refuerza su sensación de superioridad y, a menudo, la persona dependiente permanece incluso tras ruptura o fallecimiento.
- Sociópatas (Trastorno de la Personalidad Antisocial): los sociópatas suelen ocultar actos dañinos detrás de la máscara narcisista; el narcisista puede creer que lidera, pero en realidad el sociópata controla la dinámica y puede traicionarlo cuando conviene.
Lectura de estas dinámicas en la vida real
La comprensión de estos patrones ayuda a identificar situaciones en las que hay una jerarquía de poder y control, y ofrece una forma de interpretar por qué algunas personas permanecen leales a un narcisista a pesar del daño causado. Es importante manejar estas observaciones con empatía y sin juicios, y buscar apoyo profesional si resulta necesario para la seguridad y el bienestar de las personas involucradas.
Vídeo sobre Narcisistas y sus monos voladores
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.