Para enfermeras: Consejos para la documentación de la ideación suicida.
Las notas de enfermería pueden jugar un papel decisivo en la prevención del suicidio y en asegurar que las personas con ideación suicida reciban la atención adecuada. Las enfermeras se entrenan durante años para responder a múltiples situaciones. Enfrentarse a alguien con ideas suicidas puede resultar aterrador; la preparación y la identificación de señales de alarma son claves para mantener a la persona a salvo.
Qué pueden esperar las enfermeras
Las enfermeras pueden encontrarse con personas con ideación suicida en hospitales o en consultas ambulatorias. La investigación de 2017 muestra que hasta el 80% de quienes fallecieron por suicidio habían contactado a su médico de atención primaria en el año anterior; el 54% en los seis meses previos y el 44% en el último mes. Por ello, tomar en serio sus sentimientos y pensamientos en un entorno de atención primaria es fundamental. Prestar atención a señales de alerta puede marcar la diferencia.
- Cambios en el comportamiento, como aumento del consumo de sustancias
- Expresión de sentimientos de desesperanza
- Cambios en los patrones de sueño
- Expresión de tristeza extrema
- Historial de autolesión o lesiones previas
El papel de la enfermería
El objetivo es prevenir un evento suicida y ofrecer la atención necesaria. A continuación se presentan acciones para preparar este compromiso profesional.
Entender el suicidio
Existen términos básicos en la suicidabilidad que ayudan a comprender cómo brindar cuidado adecuado. Según investigaciones de 2021, algunas definiciones clave son:
- Intento de suicidio: lesión autodaño no fatal con intención de morir
- Autolesión: acción para hacerse daño sin resultado fatal y sin intervención de otros
- Ideación suicida: pensamientos de querer morir; pueden ser pasivos (sin planes detallados) o activos (con planes y vías para llevar a cabo la acción)
- Suicidio: muerte provocada por conductas autodestructivas con cualquier intención de morir
es crucial entender el impacto del suicidio y a quién afecta. El suicidio es una de las principales causas de muerte en Estados Unidos. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), en 2020 unas 12,2 millones de adultos tuvieron pensamientos serios de suicidio, 3,2 millones elaboraron un plan y 1,2 millones intentaron llevarlo a cabo. Grupos con mayor riesgo incluyen personas entre 10–14 y 25–34 años, hombres, veteranos, residentes rurales y trabajadores de ciertas industrias, como minería y construcción, así como jóvenes LGBTQIA+.
Gestionar reacciones personales, actitudes y creencias
Independientemente de tus propias opiniones sobre el suicidio o de si has sido afectado, evita juzgar, avergonzar o imponer tus creencias. Mantener la profesionalidad junto con la empatía es crucial. Cualquier reacción emocional o creencia personal puede dañar la salud y la seguridad de la persona. Además de ser no juzgador y solidario, la persona debe sentir que sabes lo que haces, que puedes ayudar y que quieres ayudar. Pregunta al paciente si está considerando suicidio; si la respuesta es afirmativa, pregunta si tiene un plan para llevarlo a cabo. Educa sobre la suicidad y las opciones de tratamiento si es necesario. Expresar palabras de esperanza y conectar con la persona puede ayudar a que se sienta emocionalmente segura y apoyada.
Comunicación efectiva y manejo del conflicto
Es común experimentar conflicto durante estas situaciones. Algunas estrategias útiles incluyen:
- Explicar motivaciones de los pensamientos: conversar con la persona para identificar la razón detrás de sus ideas suicidas
- Validar sus sentimientos: que se sientan entendidos y reconocidos en sus emociones
- Comunicación terapéutica: usar un lenguaje que favorezca la autoestima, la aceptación y la relación terapéutica
Cómo preparar la documentación
Durante la atención, se debe evaluar al paciente en la primera interacción y ante cualquier cambio de condición o evento, siguiendo el protocolo de la instalación. Cada evaluación debe ser exhaustiva y precisa. Es crucial documentar y comunicar de forma clara a toutes las personas involucradas en la atención:
- Factores de riesgo
- Estado mental y examen clínico
- Historia y exploración física, incluyendo antecedentes de trauma físico o psicológico
- Desencadenantes de malestar
- Cómo el paciente reporta los síntomas
- Fuentes personales utilizadas, como familiares o amigos
- Signos de alerta
- Si el paciente ha elaborado un plan para suicidarse, detallar ese plan
- Historial de autolesión
Recursos y apoyo
Recursos de prevención y apoyo que pueden ser útiles para pacientes y familias. Si te encuentras en Estados Unidos, existen líneas y servicios disponibles las 24 horas. Si te encuentras fuera de EE. UU., consulta los servicios locales de tu país. Sharing estos recursos puede ayudar a abordar la crisis y a buscar apoyo adecuado:
- Línea 988 de Lifeline de Suicidio y Crisis. Apoyo gratuito 24/7 por teléfono, texto o chat
- Crisis Text Line. Envío de texto HOME al 741741
- Trevor Project. Orientación para personas LGBTQIA+ y menores de 25 años; teléfono 866-488-7386, texto START al 678678 o chat online
- Veterans Crisis Line. Teléfono 800-273-8255, texto 838255 o chat online
- Deaf Crisis Line. Teléfono 321-800-DEAF (3323) o texto HAND al 839863
- Befrienders Worldwide. Red internacional de líneas de ayuda para crisis para localizar una línea local
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Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.