Por qué algunas personas dudan de todo
¿Te suena que un cliente duda casi de todo lo que hizo? A veces la incertidumbre persiste incluso cuando la situación ya podría resolverse, extendiéndose a decisiones futuras antes de que se exija una acción. Este artículo explora cómo, según Erik Erikson, la etapa de autonomía versus vergüenza y duda influye en la confianza y en la capacidad de decidir. Se presentan conceptos clave y vías de entendimiento.
Autonomía frente a la vergüenza y la duda: marco teórico
En la segunda etapa del desarrollo psicosocial, entre los 2 y 4 años, el niño aprende a hacer cosas por sí mismo y a tomar decisiones de forma independiente. La respuesta del cuidador ante estos esfuerzos influye en si emerge confianza o duda. La duda puede persistir y afectar decisiones futuras hasta la adultez, configurando patrones de comportamiento y regulación emocional.
La dinámica de la etapa temprana
La conducta del niño pequeño
El niño prueba nuevas habilidades: el entrenamiento para ir al baño, vestirse, comer sin ayuda o realizar pequeñas imitaciones de lectura. También tiende a imitar conductas y actitudes del cuidador o de otros hermanos para aprender más o hacer más por sí mismo. Si el cuidador hace todo por él por parecer más rápido o correcto, el niño puede dudar de su propia capacidad. Un sentido de logro, incluso al hacerlo de forma imperfecta, puede fortalecer la confianza; la reprimenda puede generar vergüenza y duda.
El proceso de aprendizaje del niño
A medida que avanza, esa confianza le permite seguir probando cosas nuevas, aunque no las haga bien a la primera. Si duda, puede temer intentar cosas nuevas, pedir ayuda a otros o mostrar berrinches por exceso o por falta de control. En cualquiera de los casos, puede necesitar ayuda para regularse y para manejar la tensión de la independencia emergente.
De la infancia a la vida adulta
La persona adulta con autonomía
Un adulto que ha aprendido a confiar está dispuesto a buscar una promoción, a ser audaz al invitar a alguien a salir o a sentirse cómodo en una sala llena de desconocidos. La confianza facilita la toma de decisiones y la interacción social, y permite actuar con mayor firmeza ante desafíos.
La persona adulta con duda
Un adulto indeciso cuestiona la lógica de decisiones básicas, busca a personas dominantes para decidir por él o se siente inseguro incluso en entornos sociales en los que conoce a la mayoría. Esta indecisión puede provocar vergüenza y limitar la participación y el desarrollo personal.
La curación: camino hacia la confianza
Cuando una persona con dudas entiende que no es necesario sentir vergüenza por sus decisiones, que puede tomar decisiones y fallar, o que no necesita la aprobación de otros, puede empezar a sanar. Aunque un cuidador excesivamente controlador puede frenar el crecimiento en la infancia, el adulto puede ganar confianza probando enfoques diferentes a los que recibió. Por ejemplo, si se le decía que debía combinar su vestimenta, usar ropa que no haga juego puede convertirse en una base para la autoeficacia. No importa qué tragedias ocurriesen en la infancia: la recuperación es posible. No están condenados a vivir con dudas y vergüenza; pueden experimentar una vida de libertad e independencia.
Vídeo sobre Por qué algunas personas dudan de todo
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.