¿Puede la psicoterapia ayudarte?
Todos necesitamos espacios seguros donde podamos simplemente ser y expresarnos con libertad. La psicoterapia puede ser ese espacio para trabajar nuestra salud mental. En estas páginas exploramos qué es la psicoterapia, qué tipos existen, cuánto dura una sesión, cómo elegir la opción más adecuada y qué resultados científicos respaldan su uso. También se describen los objetivos, beneficios y consideraciones prácticas para iniciar un proceso terapéutico.
Qué es la psicoterapia
La psicoterapia es una forma de hablar con un profesional para atender la salud mental. Es un tratamiento o intervención de apoyo para afrontar desafíos, preocupaciones y crecimiento personal. Según Stephanie Rojas, LMHC, “la terapia es un espacio protegido para trabajar hacia la mejora de tu salud mental.” La psicoterapia puede involucrar métodos y técnicas diferentes y, por lo general, se adapta a tus necesidades. Las sesiones suelen durar entre 40 y 120 minutos y pueden realizarse varias veces a la semana o, a veces, una vez al mes. Puedes acudir a terapia solo, con tu pareja o con toda la familia, y, en ciertos casos, la terapia de grupo también puede ser eficaz.
La primera sesión y la relación terapéutica
Es natural no saber qué esperar en la primera sesión de psicoterapia. Durante las primeras sesiones de terapia individual, un profesional puede hacer una serie de preguntas personales para entenderte mejor; a eso se le suele llamar evaluación psicológica. También puedes tener preguntas para tu terapeuta. En general, es importante observar cómo se siente cada sesión: si te haces sentir bienvenido, aceptado, validado y entendido. En este sentido, la relación terapéutica es parte de la terapia y puede marcar una gran diferencia en tu progreso. El establecimiento de una buena sintonía puede ocurrir ya en las primeras sesiones, o tardar un poco, pero es clave para avanzar.
Propósitos y beneficios de la psicoterapia
La psicoterapia tiene beneficios para casi todo el mundo, pero suele buscarse para resolver un problema concreto. Pueden acudir tanto adultos como niños y trabajarse aspectos emocionales, psicológicos y mentales, como dificultad para concentrarse, sentirse triste o confuso sobre la vida. A diferencia de algunos mitos, la psicoterapia no es solo para casos graves; cualquiera puede empezar en cualquier momento para mejorar o afrontar preocupaciones comunes. Por ejemplo, puede ayudar a mejorar una relación con los padres, o a fortalecer la determinación para alcanzar metas. También puede apoyar a cambiar conductas o patrones de pensamiento, así como superar retos como el discurso negativo hacia uno mismo, pensamientos pesimistas, baja autoestima o timidez social. A veces, la terapia puede ayudar a tomar conciencia de quién eres o por qué haces ciertas cosas.
Objetivos en la psicoterapia
Al iniciar, puedes tener tus propias metas o expresarlas; tu terapeuta puede ayudarte a establecerlas. En todo caso, es importante trabajar con un profesional que fije objetivos. “Asegúrate de que tus metas para la terapia sean claras: tú las defines y tu terapeuta te ayuda a alcanzarlas.” Establecer metas puede hacer que la psicoterapia sea más efectiva y permitir revisarlas a medida que avanza el proceso. Idealmente, las metas deberían ser medibles para poder monitorizar el progreso junto con tu terapeuta.
Cuándo considerar la psicoterapia
La decisión de comenzar la psicoterapia depende de cada persona, y la mayoría de los psicoterapeutas acompaña incluso cuando no tienes claro qué quieres obtener. Algunas de las razones más habituales para buscar terapia son:
- ansiedad y episodios de ansiedad
- episodios de depresión
- dificultad para dormir o trastornos del sueño
- trastornos de la alimentación
- estrés postraumático
- conductas adictivas
- resolver conflictos
- procesar duelo, ya sea general o tras la pérdida de un ser querido
- retos relacionados con el matrimonio
- desarrollar habilidades personales específicas
Qué tan efectiva es la psicoterapia
Según Cohen, a diferencia de conversar con un ser querido, la psicoterapia está clínicamente validada y basada en evidencia. En otras palabras, es eficaz. “Un psicoterapeuta basado en evidencia utiliza estrategias y técnicas que han sido validadas clínicamente para ayudar a las personas”, explica Cohen. La evidencia señala que muchos enfoques psicoterapéuticos resultan eficaces para diversas situaciones. Por ejemplo, una revisión de la literatura encontró que la terapia psicoanalítica a largo plazo es muy eficaz para aliviar síntomas específicos y para cambios en la personalidad, con efectos que parecen persistentes a largo plazo. La terapia también muestra beneficios para condiciones que pueden tardar años en desarrollarse y ser difíciles de tratar; por ejemplo, revisiones señalan que la terapia psicodinámica y la terapia cognitivo-conductual (TCC) son eficaces para tratar síntomas de distintos trastornos de la personalidad. La efectividad también depende de cuánto trabajo realices durante y entre sesiones; si bien el terapeuta puede ayudarte a identificar estrategias, depende de ti hacer las “tareas para casa” y seguir las pautas.
Principales enfoques de la psicoterapia
La salud mental no es tratada de la misma manera en todos los casos. Muchos enfoques analizan el comportamiento humano y la psique de forma distinta, por lo que sus estrategias varían bastante. Estos son algunos enfoques comunes:
- Terapia cognitivo-conductual (TCC): ayuda a identificar pensamientos y comportamientos que quieres cambiar; el terapeuta te ayuda a diseñar un plan para llevar a cabo esos cambios.
- Terapia de aceptación y compromiso (ACT): se centra en aceptar tus pensamientos y emociones sin intentar cambiarlos y en actuar de acuerdo con lo que importa en la vida, a través de pasos concretos.
- Terapia conductual dialéctica (DBT): adopta una visión dialéctica, en la que dos ideas opuestas pueden ser ciertas a la vez; se enfoca en sustituir conductas problemáticas por comportamientos eficaces.
- Terapia psicoanalítica: busca acceder al inconsciente para entender por qué haces lo que haces.
existen decenas de enfoques; el mejor tipo de psicoterapia es aquel con el que te sientes más cómodo.
Cómo elegir tu tipo de psicoterapia
Identificar qué enfoque funciona mejor para ti no siempre es sencillo, señala Rojas. Considera estas preguntas antes de decidir:
- ¿Quieres acudir a la terapia en solitario o que participe un familiar o tu pareja?
- ¿Prefieres trabajar en grupo con personas que comparten objetivos similares?
- ¿Buscas medicación además de la terapia? Si es así, busca un psiquiatra, alguien formado en salud mental y que pueda prescribir medicamentos.
Una vez que encuentras a un profesional que atienda tus necesidades, este podrá orientarte sobre la modalidad más adecuada. Esto no significa que debas estar de acuerdo de inmediato: a veces conviene probar enfoques diferentes antes de decidirte por uno. También podría ocurrir que te guste la orientación general, pero no conectes con el terapeuta; encontrar al profesional adecuado puede parecer abrumador, pero es importante valorar si te sientes cómodo y si puedes continuar a lo largo del tiempo.
Aunque el proceso puede resultar abrumador, los beneficios de la terapia suelen superar los posibles obstáculos en la búsqueda.
La mejor modalidad es aquella con la que te sientes más cómodo.
Formatos de la psicoterapia
Aunque muchos usuarios prefieren la terapia individual, la elección puede no ser tan clara si el objetivo es abordar un problema basado en las relaciones. En muchos casos, se pueden combinar formatos, por ejemplo, algunas sesiones individuales y otras de familia o pareja.
Aquí están los formatos habituales:
- Terapia individual: una serie de sesiones uno a uno con un terapeuta. Se pueden aplicar múltiples modalidades.
- Terapia de grupo: sesiones donde varias personas trabajan hacia los mismos objetivos y comparten pensamientos y emociones, guiadas por uno o varios profesionales. En un entorno grupal, la psicoterapia puede centrarse en desarrollar habilidades para construir la vida que desean.
- Terapia de pareja o familiar: una serie de sesiones en las que los miembros de la familia o la pareja se reúnen con un terapeuta para compartir experiencias y preocupaciones sobre un tema común.
¿La terapia en línea funciona?
Contar con la opción de realizar psicoterapia desde casa es clave; aun así, puede surgir la duda de si las sesiones en línea son tan eficaces como las presenciales. Los expertos consideran que la atención de salud mental a través de la telemedicina es tan eficaz como la terapia cara a cara. Si eliges la atención en línea, ten en cuenta lo siguiente: verifica las credenciales de tu terapeuta, reserva un momento y un espacio tranquilos para las sesiones, y verifica la conexión a internet y ten un plan B, como un número de teléfono para llamar si se interrumpe la conexión.
Las posibles preocupaciones sobre la terapia en línea pueden corregirse, dice Brittany Johnson, LMHC. Un posible inconveniente es que el entorno del hogar no favorezca la confidencialidad. Si ese es el caso, buscar un lugar privado, incluso un armario o el coche, podría garantizar privacidad. La solución que muchos terapeutas han encontrado es hacer preguntas que permitan establecer una conexión más profunda.
¿Cuánto dura la terapia?
La duración depende de muchos factores y puede variar según tus metas. Algunas personas permanecen en terapia durante semanas y alcanzan sus objetivos; otras lo hacen durante años. Es conveniente abordar la duración en la primera sesión. Entre los factores que pueden influir se incluyen:
- objetivos personales
- situaciones de vida que contribuyen al desafío que quieres abordar
- cuánto tiempo has experimentado los síntomas
- si trabajas en un reto concreto o en un proceso de crecimiento personal general
- síntomas que se superponen de diferentes condiciones de salud mental
- la frecuencia de tus sesiones
Cuando la terapia no funciona
Como en cualquier relación, a veces el vínculo terapéutico no funciona. Puede deberse a factores como la química entre personas o conductas inapropiadas por parte del terapeuta. Eso no significa que la psicoterapia no pueda ayudar. Si no te sientes cómodo con el proceso, podrías considerar un enfoque psicoterapéutico distinto o un terapeuta diferente con más experiencia. También podrías explorar otras formas de terapia si hablar no es lo que buscas ahora. Si tus síntomas son graves, la medicación puede ayudar. En otros casos, enfoques como la arteterapia pueden ofrecer un espacio de sanación sin depender tanto del habla. “Para algunas personas, la terapia de conversación funciona muy bien; para otras, puede no ser adecuada si no quieren hablar o procesar sus reacciones somáticas o psicológicas.” En cualquier caso, la psicoterapia exige tu participación. Una opción es complementar con libros de autoayuda o coaching, si procede.
Resumen y próximos pasos
La psicoterapia es un espacio para hablar sobre cómo te sientes, actúas y piensas con una persona profesional que puede guiarte. Puede ser una experiencia individual o familiar. La terapia basada en la ciencia es efectiva para una variedad de desafíos y condiciones de salud mental. No se requiere un diagnóstico para empezar. Puedes iniciar buscando el apoyo de un profesional de la salud mental y luego decidir cómo continuar.
Vídeo sobre ¿Puede la psicoterapia ayudarte?
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.