¿Qué es la crianza sádica?
Al rememorar su infancia, Monique revela un abuso que excedía lo habitual. Su madre no seguía el patrón típico de tensión, incidente y reconciliación. La tensión era continua, los incidentes surgían sin aviso y sin justificación; no había una fase de calma. Esta historia ilustra cómo un maltrato crónico y sádico puede marcar la vida de una persona y su desarrollo.
Patrón de abuso que rompe el molde habitual
En el relato de Monique, la madre no exhibía una fase de reconciliación. La tensión se mantenía constante, y los incidentes aparecían sin explicación ni advertencia. No había periodo de calma en casa; Monique buscaba paz fuera de ella, ya fuera en la escuela o en la casa de una amiga. Cada regreso a casa se convertía en un episodio de acusaciones y castigos que se tornaban cada vez más violentos.
El fenómeno del sadismo en la crianza
El término sadismo se utiliza para describir a personas que encuentran placer en infligir dolor. En el marco del Trastorno de la Personalidad Antisocial, se habla de conductas crueles y búsqueda de gratificación a través del daño ajeno. No toda expresión de sadismo es sexual o implica homicidio; en ocasiones se trata de una satisfacción derivada del control y la dominación sobre otros. No está claro si este comportamiento es hereditario, se desarrolla o se aprende.
Qué es la Escala Impulsiva y Sadista Corta (SSIS)
La SSIS es una herramienta de evaluación que contiene diez afirmaciones. Una persona indica si cada enunciado describe o no a esa persona. A continuación se presentan las afirmaciones traducidas al español:
- Disfruto ver a la gente sufrir.
- Disfrutaría hacer daño a alguien física, sexual o emocionalmente.
- Hacer daño a las personas sería emocionante.
- He hecho daño a personas para mi propio placer.
- A las personas les resultaría emocionante hacer daño a otros si lo intentaran.
- Tengo fantasías que implican hacer daño a personas.
- He hecho daño a personas porque podía.
- No haría daño intencionadamente a nadie.
- He humillado a otros para mantenerlos a raya.
- A veces me enfado tanto que quiero hacer daño a las personas.
Impacto en Monique y las dinámicas familiares
La madre de Monique era tiránica y mostraba rasgos sádicos como forma de crianza. A veces describía su propio abuso como si fuera un honor, y utilizaba sus rabias para infundir miedo e intimidación. Cuando Monique se volvía insensible al abuso, la madre lo escalaba a un nivel de tortura aún mayor. Este patrón comenzó tan temprano que Monique lo dio por normal hasta la adolescencia, cuando emergió la claridad de que no era así.
- Humillación pública frente a otras personas para minimizar sus logros.
- Ataques físicos cuando había presencia de amigos para mostrar dominio y control.
- Abandono al borde de la carretera y obligarla a caminar a casa en la oscuridad.
- Dejarla al cuidado de su hermana menor y tratarla con dureza si algo salía mal.
- Afirmar que Monique estaba mintiendo o engañando para obtener buenas calificaciones.
- Castigos por llamadas de amigos que perturbaban el hogar.
- Apariciones repentinas y amenazas, interrogatorios y acusaciones falsas para sembrar miedo.
- Miradas fijas o miradas amenazantes para intimidar y augurar más daño.
- Encierro en un armario y prohibición de salir, incluso para comer.
- Ejercer castigos que impidieran la participación en funciones sociales o en actividades con amigas.
- Demandas desproporcionadas de obediencia inmediata y amenazas de cumplirlas si no se lograba.
- Ignorar la presencia de Monique durante meses y negar cualquier conversación, incluso cuando ella suplicaba hablar.
- Sonreír solo después de infligir el abuso, cuando Monique lloraba o estaba traumatizada.
- Buscar oportunidades de abuso incluso sin justificación para obtener placer.
- Nunca pedir perdón por el abuso; una ausencia total de remordimiento.
- Falta de empatía por Monique, sin preocupación por sus heridas físicas, ataques verbales o abuso emocional.
- No reescribir el abuso; parece deleitarse con haberlo hecho.
- A pesar de los logros de Monique, seguir considerando que es “un pedazo de mierda.”
- La crianza sádica representa la forma más dañina de abuso, porque el padre obtiene placer del daño infligido a su hijo.
Afortunadamente, Monique dejó su casa a finales de la adolescencia y no miró atrás. Tras años de psicoterapia, logró dejar atrás las cicatrices emocionales y avanzar hacia un estado de mayor estabilidad emocional y personal.
Vídeo sobre ¿Qué es la crianza sádica?
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.