¿Qué le hace el duelo a tu cuerpo?
El duelo puede provocar cambios en el corazón, el sistema inmunitario y los patrones de sueño, entre otros efectos. Aunque suele asociarse a la tristeza, sus consecuencias también son físicas y mentales y varían entre personas. Comprender cómo puede afectarte y observar los cambios en tu cuerpo puede ayudarte a afrontarlo. Para muchos, los síntomas disminuyen al procesar la pérdida, aunque cada duelo es único.
Impacto en el cuerpo del duelo
Problemas cardíacos
Una revisión de 2022 indica que un duelo intenso puede desencadenar el inicio agudo de un infarto. Las probabilidades de sufrir un infarto pueden aumentar en personas con antecedentes de problemas cardiovasculares. Investigaciones de 2013 sugieren que el estrés asociado al duelo puede provocar cambios en el sistema cardiovascular. La presión arterial y las pulsaciones tienden a aumentar, lo que hace que la sangre se espese y eleva el estrés. Este fenómeno no se limita a la pérdida de un ser querido y puede ocurrir ante cualquier duelo. A veces se contempla el síndrome del corazón roto (cardiomiopatía induida por estrés o takotsubo), causado por una oleada de hormonas del estrés que provoca dolor en el pecho y cambios en el ritmo cardíaco, similares a un infarto; puede provocar fallo temporal del músculo cardíaco.
Sistema inmune y respuesta inflamatoria
El duelo puede afectar negativamente la capacidad del cuerpo para sanar y combatir infecciones. A lo largo de más de cuarenta años de investigación se ha observado una relación entre el duelo y:
- respuesta inflamatoria elevada
- respuesta de anticuerpos reducida a la vacunación
- cambios en la respuesta autoinmune y en la sensibilidad
Problemas del sueño
Cuando se experimenta la pérdida de un ser querido u otra pérdida importante, el sueño puede verse afectado. Un estudio de 2020 señala que el duelo complicado, conocido también como trastorno de duelo prolongado, puede provocar disturbios del sueño. Los hallazgos indican que este trastorno puede afectar la calidad del sueño con una mayor frecuencia que el TEPT o la depresión. No estás solo: considera hablar con un profesional de la salud mental para regular tus patrones de sueño.
Otros cambios físicos
- nauseas o vómitos
- sensación de opresión, dificultad o peso en la garganta o el pecho
- entumecimiento o pérdida de sensibilidad en los músculos
- dolores de cabeza
- mareos
- fatiga
Salud mental y emociones
Problemas psicológicos y emociones asociadas
El duelo puede dar lugar al desarrollo de diversas condiciones psicológicas. Algunas posibles pueden incluir:
- ansiedad
- estrés post‑traumático
- duelo crónico
- trastornos de pánico
- duelo inhibido o retardado
También pueden aparecer emociones como ira, shock, culpa, negación, anhelo, desamparo y tristeza. Muchas de estas emociones se agrupan en las cinco etapas del duelo, una guía de referencia para entender lo que podrías experimentar ante una pérdida.
Cambios en los pensamientos y el estrés
Durante el duelo, es frecuente observar cambios en la forma de pensar, recordar y procesar información. Entre estos cambios pueden estar:
- incredulidad
- preocupación constante
- problemas de concentración
- confusión
- alucinaciones
Duelo y depresión
La depresión y el duelo comparten varios síntomas. En la mayoría de los casos, el duelo implica síntomas parecidos a la depresión, como:
- fatiga
- cambios en el sueño
- pérdida de interés en actividades que antes resultaban placenteras
- dificultad para concentrarse
Puede resultar difícil distinguir entre duelo y depresión en uno mismo o en otras personas. Algunas señales que pueden indicar que el duelo ha evolucionado hacia depresión incluyen:
- ya no se experimenta placer
- alteración notable en el funcionamiento diario
- aislamiento continuado
- dificultad para afrontar el dolor
- pensamientos suicidas no relacionados con la posibilidad de reunirse con el ser querido
Si sospechas que tú o alguien cercano está experimentando depresión, considera hablar con un médico o con personas de confianza. La depresión suele requerir tratamiento y la respuesta a este puede variar respecto al duelo.
Cuándo acudir a un profesional de la salud
Cada persona vive el duelo a su manera y a su propio ritmo. Aunque no busques atención profesional, contar con una red de apoyo puede ser de gran ayuda. Esta red puede:
- ayudar con tareas diarias, como comidas o gestiones
- escuchar cuando necesites desahogarte
- vigilar a los menores
- colaborar en los trámites finales o en otras necesidades
Si necesitas más apoyo o quieres conversar con un profesional, empezar en la consulta de un médico de confianza y pedir una derivación puede ser un buen punto de partida. También puedes buscar asesoramiento por duelo en tu zona; en caso de no encontrarlo, la mayoría de los psiquiatras pueden ayudar. Si el duelo está afectando tu vida diaria, podrías considerar tratamientos como terapia cognitivo‑conductual, terapia de apoyo o medicación, según indique un profesional.
Próximos pasos
El duelo puede provocar varios cambios en la forma de pensar y de sentir, así como sensaciones físicas. Estos cambios suelen ser temporales y se resuelven a medida que se procesa la pérdida. Entre ellos pueden aparecer dificultades de pensamiento, tristeza y mayor estrés, así como posibles efectos en el sueño. Contar con una red de apoyo sólida —familia, amigos y profesionales— puede marcar la diferencia. Si tú o alguien cercano ha experimentado una pérdida que desencadena duelo, puedes:
- date tiempo para atravesar el proceso de duelo
- informarte sobre qué esperar del duelo
- pedir apoyo a amigos y familiares para el aspecto emocional y otros tipos de ayuda
- buscar un profesional con quien hablar para tratamiento formal
- informarte sobre los signos de depresión y otras condiciones psicológicas
Vídeo sobre ¿Qué le hace el duelo a tu cuerpo?
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.