Psicología Vera PSICOLOGIAVERA
Abrir menú

Realismo depresivo

Fuente

El realismo depresivo es la hipótesis de que algunas personas con depresión valoran ciertas situaciones con mayor precisión que quienes no la padecen. Aunque surgió para estudiar la percepción del control, hoy abarca decisiones, relaciones e interpretación de intenciones. La investigación ofrece resultados contradictorios: la pasividad podría explicar parte del efecto, mientras que las distorsiones cognitivas pueden sesgar el pensamiento hacia lo negativo.

Qué significa el realismo depresivo

El concepto de realismo depresivo fue definido inicialmente como la precisión con la que una persona evalúa situaciones que no puede controlar. Con el tiempo, su significado se ha ampliado y también incluye la manera de tomar decisiones económicas, interpretar las intenciones de otras personas o valorar las propias relaciones.

La idea central sostiene que quienes presentan una depresión leve o moderada podrían realizar juicios más ajustados a la realidad. Según esta hipótesis, su percepción estaría menos influida por el optimismo excesivo o la negación de los problemas.

Sin embargo, la valoración de una situación puede depender de otros factores. Por ejemplo, el grado de pasividad de una persona puede influir en cuánto observa y cuánto participa. la depresión puede favorecer distorsiones cognitivas que llevan a interpretar la realidad de forma excesivamente negativa, algo diferente de percibirla con mayor objetividad.

Argumentos a favor del realismo depresivo

Las profesoras de Psicología Lyn Yvonne Abramson y Lauren Alloy introdujeron el concepto en un estudio publicado en 1979. Su investigación examinó la capacidad de los participantes para estimar una relación de contingencia, es decir, hasta qué punto un acontecimiento depende de otro para producirse.

En el experimento, los participantes debían valorar si pulsar un botón provocaba que se encendiera una luz verde. La luz se activaba algunas veces después de pulsar el botón, pero también podía encenderse cuando no lo pulsaban.

Los estudiantes con depresión fueron más precisos que sus compañeros sin depresión al estimar cuánto control tenían realmente sobre la luz. Este resultado se interpretó como una posible prueba de que su percepción estaba menos condicionada por una sensación ilusoria de control.

Una revisión publicada en 2015 analizó distintas áreas en las que las personas con depresión podrían mostrar una visión más realista. En algunos estudios, esta supuesta precisión se relacionó con un mejor rendimiento o con determinadas capacidades, entre ellas:

  • Valorar si la pareja comprende los propios pensamientos o sentimientos.
  • Reconocer de forma realista una enfermedad y su impacto personal.
  • Resolver tareas de razonamiento analítico.
  • Estimar el paso del tiempo.

Otra investigación, publicada en 2007, observó que los participantes con un diagnóstico clínico de depresión describían a algunas personas importantes de su vida con mayor precisión y menos distorsión que el grupo de comparación. Sus autores consideraron que existían indicios favorables al realismo depresivo, aunque únicamente en determinados contextos.

Resultados que cuestionan esta explicación

Una investigación publicada en 2012 aportó una interpretación diferente a la del estudio original de Alloy y Abramson. Sus resultados sugirieron que la mayor precisión no se debía necesariamente a la depresión, sino a la pasividad de algunos participantes durante la tarea de aprendizaje.

Cuando una persona participa menos, puede dedicar más tiempo a observar lo que ocurre. En cambio, quienes intervienen con mayor frecuencia tienen menos oportunidades para analizar los acontecimientos antes de extraer una conclusión.

Para comprobar esta posibilidad, los investigadores realizaron un nuevo experimento sobre contingencias. Esta vez informaron a todos los participantes de la frecuencia con la que podían responder. La variable que predijo la precisión de las valoraciones fue la menor frecuencia de respuesta, no la presencia de depresión.

Asimismo, un estudio de 2018 basado en una tarea de contingencia no encontró pruebas del realismo depresivo. La precisión con la que los participantes estimaban su propio grado de control fue similar entre las personas con depresión y el grupo de comparación.

Distorsiones cognitivas relacionadas con la depresión

Las personas con depresión pueden presentar con mayor frecuencia distorsiones cognitivas, también llamadas sesgos de pensamiento negativo. Estas formas de interpretar la experiencia no implican necesariamente una visión realista, sino una tendencia a seleccionar, exagerar o interpretar la información de manera desfavorable.

Entre las distorsiones cognitivas más habituales se encuentran:

  • Lectura de pensamiento: asumir que otras personas piensan negativamente de uno mismo sin contar con pruebas suficientes.
  • Catastrofismo: anticipar consecuencias muy negativas para el futuro aunque no existan evidencias que las respalden.
  • Pensamiento dicotómico: interpretar las situaciones en términos absolutos, como «todo o nada», sin reconocer matices o posibilidades intermedias.
  • Descalificación de lo positivo: restar importancia o ignorar los acontecimientos favorables que han ocurrido.
  • Enunciados de obligación: centrarse en cómo deberían ser las cosas y considerar inaceptable cualquier desviación de ese ideal.
  • Sobregeneralización: concluir que seguirán ocurriendo hechos negativos a partir de un único acontecimiento desfavorable.
  • Filtro mental: fijarse únicamente en la información negativa y pasar por alto los aspectos positivos.
  • Razonamiento emocional: decidir que algo es cierto basándose principalmente en lo que se siente, en lugar de valorar también las evidencias objetivas.
  • Etiquetado: describirse a uno mismo de forma negativa después de que ocurra algo no deseado.
  • Personalización: asumir que uno es responsable de un acontecimiento negativo aunque existan otras causas posibles.

Por tanto, una persona puede sentir que está observando la realidad con claridad y, al mismo tiempo, estar interpretando algunos hechos mediante patrones de pensamiento depresivos. Distinguir entre una valoración realista y una visión persistentemente negativa puede resultar complejo.

Cuándo conviene buscar apoyo

Una perspectiva realista puede incluir reconocer dificultades y límites sin necesidad de interpretarlo todo de forma optimista. Sin embargo, un pesimismo intenso y mantenido puede indicar que existe algo más que una valoración objetiva de las circunstancias.

Puede ser importante buscar apoyo profesional cuando aparecen señales como:

  • Desesperanza persistente respecto al futuro.
  • Cansancio intenso o continuado.
  • Dificultades para concentrarse.
  • Sentimientos marcados de inutilidad o culpa.
  • Cambios relevantes en el apetito, el peso o el sueño.
  • Pensamientos relacionados con la muerte o el suicidio.

Si aparecen pensamientos de suicidio o existe un riesgo inmediato, es importante solicitar ayuda urgente. En España, se puede llamar al 112 en una emergencia o al 024, disponible para la atención a la conducta suicida. También es posible contactar con un médico, un profesional de la salud mental o los servicios de apoyo de la comunidad autónoma correspondiente.

Vídeo sobre Realismo depresivo

Bibliografía

Autor

Autor Isaac Andrade Isaac Andrade Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar. Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.