Salud mental de la juventud negra: cómo pueden ayudar los adultos.
Los jóvenes negros enfrentan cada vez más preocupaciones en salud mental. Como adultos, es esencial escucharlos y guiarlos para buscar ayuda. Este artículo examina el alcance del problema, las barreras para acceder a tratamiento y las estrategias que pueden facilitar el apoyo profesional, destacando la importancia de enfoques culturalmente competentes y de una atención sensible al contexto social.
La crisis de salud mental entre la juventud negra
En 2019, el Caucus Negro del Congreso (CBC) creó un grupo de trabajo de emergencia para analizar datos sobre el suicidio en jóvenes negros. Los hallazgos señalan que la generación actual de adolescentes y niños negros presenta tasas de suicidio más altas que generaciones anteriores. El informe de Salud Mental en Estados Unidos de 2021 indica que este incremento avanza más rápido que en otros grupos. El racismo se identifica como una de las principales causas de las preocupaciones de salud mental en estos jóvenes.
la Academia Americana de Pediatría (AAP) destaca el racismo como factor clave de los problemas de salud mental. Un estudio de 2020 señala que los adolescentes negros pueden experimentar hasta cinco episodios de discriminación por día en promedio. Investigaciones de 2015 muestran que este tipo de interacciones pueden aumentar la depresión. Aun así, un estudio de 2016 encontró que los jóvenes negros son la mitad de propensos que sus pares blancos a buscar ayuda.
Cuando buscan tratamiento, también se observan problemas de diagnóstico. Un estudio de Rutgers sugiere que los afroamericanos con depresión severa tienen más probabilidades de recibir un diagnóstico erróneo de esquizofrenia. Otro estudio indica que entre alumnado de kínder a 8.º grado, los jóvenes negros son más propensos a recibir un diagnóstico de TDAH frente a otros grupos raciales, debido a sesgos y a la falta de competencia cultural en la evaluación clínica.
La vía escuela-prisión
La discriminación diaria puede manifestarse como acoso entre pares o, a menudo, como sesgos, ya sean conscientes o inconscientes, por parte de adultos. Un resumen de Yale señala que los docentes pueden vigilar más estrechamente a los estudiantes negros incluso desde la etapa de preescolar. Un informe de 2018 indica que los niños negros suelen recibir castigos más severos por conductas similares a las de sus compañeros blancos, lo que alimenta la vía escuela-prisión, aumentando las probabilidades de resultados adversos a largo plazo.
¿Por qué no buscan ayuda los jóvenes negros?
Aunque los jóvenes negros no recurren a la atención de salud mental con la misma frecuencia que sus pares no negros, no es porque no lo necesiten. Un estudio de 2010, con 465 estudiantes negros de 9.º grado, mostró que la mitad reportaba necesidades de salud mental, pero solo el 20% recibió tratamiento. Diversos factores influyen en este menor acceso a la ayuda.
Estigmas culturales
- La tendencia a buscar ayuda como último recurso, temiendo ser objeto de burlas por parte de amigos y familiares, y la presión familiar para mantener los problemas en privado.
Desconfianza en los sistemas de salud
- Una desconfianza cultural en los sistemas sanitarios que dificulta pedir ayuda y la necesidad de profesionales de salud mental con competencia cultural para apoyar a estas comunidades.
Diferencias en la expresión de los síntomas
- En muchos casos, los jóvenes negros no verbalizan sus preocupaciones de la misma forma que sus pares blancos; pueden manifestar la depresión mediante conductas problemáticas o síntomas somáticos.
Cómo pueden ayudar los adultos
Los niños y adolescentes negros pueden vivir con un alto nivel de estrés mental, por lo que es crucial hacerles saber que no están solos y que se puede ayudar. A continuación se presentan estrategias prácticas para familias, docentes y cuidadores.
Hablar con los hijos
- Conversar regularmente, crear un espacio seguro para expresarse y validar sus sentimientos y experiencias.
- Observar signos de malestar: dificultad para concentrarse, cambios en el apetito, tristeza prolongada, ansiedad extrema, miedo intenso, inquietud o cambios en el sueño, pérdida de interés en aficiones, alucinaciones o conductas repetitivas.
- Identificar señales de alarma que podrían indicar ideas suicidas, como obsesión con la muerte, uso creciente de sustancias, falta de interés en el futuro o cambios radicales de personalidad.
Conversaciones abiertas sobre buscar ayuda
- Ser empático y reforzar que sus emociones no son su culpa; explicar que pedir ayuda es un paso valiente y normal.
- Fomentar preguntas y aclaraciones sobre la salud mental, incluyendo el papel del racismo como factor estresante.
- No temer a plantear preguntas difíciles, como si están teniendo pensamientos suicidas, y buscar apoyo profesional cuando sea necesario.
Buscar terapeutas culturalmente competentes
Si se necesita terapia, conviene buscar un profesional con competencia cultural capaz de entender las experiencias de identidad de tu hijo. Preguntas útiles al elegir terapeuta, recomendadas por la National Alliance on Mental Illness, incluyen:
- ¿Este/a terapeuta está familiarizado/a con la cultura, creencias y valores de tu hijo?
- ¿Está dispuesto/a a aprender más sobre la cultura de tu hijo?
- ¿Tiene experiencia tratando a personas con antecedentes culturales similares?
- ¿Ha recibido formación en competencia cultural?
- ¿Cómo planea incorporar aspectos culturales en las sesiones y planes terapéuticos?
- ¿Conoce el idioma o dialecto de tu hijo?
Qué más se puede hacer
- Para adultos: la U.S. Preventive Services Task Force recomienda tamizaje de ansiedad desde los 8 años y de depresión desde los 12 años cuando corresponde, realizado por un profesional de la salud.
- Ofrecer apoyo durante el duelo y la pérdida, especialmente tras la muerte de progenentes durante la pandemia.
- Observación de signos en el aula y colaboración entre docentes, familiares y orientadores para vigilar el bienestar emocional de los niños y alertar cuando sea necesario.
Para jóvenes: recursos de apoyo
- Lifeline Nacional de Prevención del Suicidio: 800-273-8255 (inglés) o 888-628-9454 (español), disponibles 24 horas al día, 7 días a la semana.
- The Trevor Project: 866-488-7386; envío de START al 678678; chat en línea 24/7.
- Línea de Crisis para sordos: 321-800-3323; texto HAND al 839863; o visita su sitio web.
- Befrienders Worldwide: red internacional de apoyo en crisis.
- The Steve Fund: para asesoría de Crisis Text Line con competencia cultural, envía STEVE al 741741.
Puntos clave
- Es fundamental escuchar a los jóvenes negros y validar sus sentimientos, ya que el racismo y las desigualdades influyen significativamente en su salud mental.
- Existen sesgos y fallos en el diagnóstico que deben abordarse con evaluaciones culturalmente sensibles y con profesionales formados en diversidad.
- El apoyo familiar, escolar y comunitario puede facilitar la búsqueda de ayuda y reducir el estigma asociado a la salud mental.
- Se requieren entornos que promuevan la confianza en los servicios de salud y el acceso a terapeutas culturalmente competentes.
Vídeo sobre Salud mental de la juventud negra: cómo pueden ayudar los adultos.
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.