Suplementos naturales y herbales para los trastornos mentales comunes
Diversas medicaciones utilizadas para trastornos mentales pueden generar efectos secundarios desagradables que dificultan la adherencia al tratamiento. En los últimos años ha crecido el interés por sustancias naturales para aliviar síntomas de depresión, ansiedad y síndrome premenstrual, ya sea para complementar fármacos o, en algunos casos, como alternativa. La nutrición podría influir en la aparición y la intensidad de estos trastornos, y ciertos nutrientes vitales están siendo objeto de estudio como moduladores de su severidad.
Impacto de la nutrición en la salud mental
La evidencia sugiere que déficits en ciertos nutrientes pueden contribuir a la aparición y progresión de trastornos como la depresión y la ansiedad. En la población de países desarrollados, faltan vitaminas y minerales esenciales, así como ácidos grasos omega-3, y estas deficiencias pueden ser más marcadas entre quienes presentan síntomas mentales. Diferentes expertos exploran la posibilidad de que la nutrición afecte la gravedad de los síntomas y la respuesta terapéutica.
Deficiencias comunes en la población
- Vitaminas esenciales, minerales y ácidos grasos omega-3, frecuentemente deficientes en la población general y especialmente en personas con trastornos mentales.
- Interés creciente en suplementos que aportan omega-3, vitaminas C y E, y folato como posibles moduladores de los síntomas.
Ácidos grasos omega-3 y depresión
Los ácidos grasos omega-3, como el ácido eicosapentaenoico (EPA) y el ácido docosahexaenoico (DHA), son abundantes en el cerebro y podrían influir en la depresión. Aunque la evidencia no es concluyente, los suplementos de omega-3 se contemplan como una opción razonable. En personas sanas, se acepta una dosis de entre 1 y 2 gramos diarios; para personas con trastornos mentales, niveles de hasta 3 gramos diarios han mostrado ser seguros y, en algunos casos, eficaces.
Aminoácidos y neurotransmisores
Los suplementos que contienen aminoácidos pueden disminuir ciertos síntomas al convertirse en neurotransmisores en el cerebro. Por ejemplo, la serotonina se produce a partir del aminoácido triptófano. existen suplementos que aportan tirosina o fenilalanina, que posteriormente se transforman en dopamina y noradrenalina.
Deficiencias de magnesio y ácido fólico
Las deficiencias de magnesio y de ácido fólico (vitamina B9) se han asociado con la depresión. Ensayos señalan que administrar 0,8 mg de ácido fólico al día o 0,4 mg de vitamina B12 al día puede reducir los síntomas depresivos. También se ha observado una recuperación rápida en casos de depresión mayor mediante una ingesta de 125 a 300 mg de magnesio junto a cada comida y antes de acostarse.
Remedios herbales y suplementos para la ansiedad
Diversos expertos han evaluado sustancias herbales y suplementos para la ansiedad. Existe evidencia de eficacia para la kava en trastornos de ansiedad leves o moderados, aunque puede interferir con fármacos metabolizados por el hígado. La hierba de San Juan (St. John’s wort), la valeriana, Sympathyl (mezcla de adormidera de California, espino y magnesio elemental) y la pasionaria se han estudiado para la ansiedad, pero los resultados suelen ser limitados o inconsistentes. Se reportan también niveles más bajos de omega-3 en personas con ansiedad, y la suplementación puede mejorar algunos síntomas. el zinc y el cromo, así como el calcio y la vitamina B6, han mostrado posibles beneficios.
Síndrome premenstrual y suplementos
Los ensayos en mujeres con síndrome premenstrual (SPM) sugieren que la vitamina B6 puede aliviar los síntomas premenstruales y depresivos. También hay indicios de que el calcio, a razón de 1.200 mg diarios, puede resultar útil. La vitamina E, a 400 UI al día, ha mostrado cierta efectividad, y se investigan otros suplementos como magnesio, manganeso y triptófano. La suplementación con calcio podría explicar parte de las fluctuaciones de la SPM, ya que en un estudio se observó una mejora de la fatiga, cambios en el apetito y síntomas depresivos frente a placebo. En conjunto, existen señales de beneficio con varios nutrientes, aunque se requieren más investigaciones para establecer recomendaciones definitivas.
Trastorno obsesivo-compulsivo y serotonina
Las personas con trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) suelen beneficiarse de inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS); por ello, los nutrientes que elevan los niveles de serotonina podrían ayudar a reducir los síntomas. El triptófano, precursor de la serotonina, puede incrementar su concentración cuando se administra como suplemento. También se ha observado que la hierba de San Juan puede contribuir a mejorar algunos síntomas del TOC, con una dosis de 900 mg al día reportada como eficaz y con menor propensión a efectos secundarios, aunque podría interferir con ciertos fármacos recetados.
Consideraciones para la práctica clínica
Expertos como el Dr. Shaheen E. Lakhan, de la Global Neuroscience Initiative Foundation, destacan que existe resistencia entre algunos clínicos a usar suplementos como tratamientos, principalmente por la falta de conocimiento en la materia. Otros confían más en fármacos desarrollados y regulados por la industria. Sin embargo, para ciertos pacientes, los fármacos pueden no alcanzar la eficacia de los suplementos nutricionales y pueden presentar efectos adversos más graves. Por ello, es relevante que los profesionales conozcan las terapias nutricionales, las dosis adecuadas y los posibles efectos secundarios para ofrecer enfoques complementarios y, en algunos casos, aumentar la adherencia al tratamiento. En palabras de estos especialistas, una mayor familiaridad con las terapias nutricionales podría disminuir el número de pacientes con trastornos mentales que no cumplen la medicación prescrita.
Vídeo sobre Suplementos naturales y herbales para los trastornos mentales comunes
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.