Suplementos para el trastorno bipolar: ¿Pueden ayudar?
Aunque la medicación psiquiátrica es el tratamiento principal del trastorno bipolar, ciertos suplementos podrían ayudar a aliviar algunos síntomas. Este artículo revisa lo que dice la investigación acerca de la viabilidad, beneficios y posibles riesgos de estos suplementos. Exploraremos qué son los suplementos, qué evidencia hay sobre omega-3, vitaminas B9 y B12, y otros compuestos, y qué tener en cuenta antes de tomarlos.
Qué son los suplementos dietéticos
Un suplemento dietético es un producto que se toma por vía oral y que se dirige a aumentar la ingesta de un ingrediente específico. Algunos pueden ayudar a reducir el riesgo de determinadas enfermedades, mientras que otros permiten que el organismo disponga de sustancias vitales para funcionar. Según la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), a diferencia de los fármacos, los fabricantes no pueden promocionar los suplementos como tratamientos, preventivos o curas de enfermedades. La FDA regula estos productos bajo un conjunto de normas distintas a las de los alimentos convencionales y los fármacos.
- minerales
- vitaminas
- hierbas
- aminoácidos
- enzimas
Los suplementos pueden presentarse de distintas formas, como:
- tabletas
- cápsulas
- polvos
- líquidos
Suplementos y su posible impacto en el trastorno bipolar
A continuación se resume la evidencia sobre suplementos estudiados, su posible efecto en los síntomas y consideraciones de seguridad.
Ácidos grasos omega-3 y aceite de pescado
Los aceites de pescado aportan ácidos grasos omega-3, necesarios para el crecimiento celular y la actividad muscular. El cuerpo no los fabrica y deben obtenerse de la dieta. Fuentes ricas incluyen el salmón, las nueces y las semillas de chía. También se pueden obtener mediante suplementos para asegurar un suministro continuo. La investigación ha anticipado beneficios para la salud cardiovascular y otras condiciones; existe evidencia de que los omega-3 podrían ayudar a estabilizar el ánimo a largo plazo en personas con trastorno bipolar o a disminuir los síntomas depresivos (sin necesariamente reducir los síntomas maníacos).
Al tomar omega-3, pueden aparecer efectos secundarios, especialmente a dosis altas, como:
- diarrea
- acidez estomacal
- náuseas
- dolor abdominal
- eructos con gusto a pescado
Las dosis elevadas de aceite de pescado pueden interactuar con ciertos fármacos. Tomar anticoagulantes o antiplaquetarios, como clopidogrel (Plavix) o warfarina (Coumadin), junto con omega-3 puede aumentar el riesgo de sangrado o moretones. Las dosis altas también pueden elevar ligeramente los niveles de glucosa en sangre. Si la gestión de la glucosa es problemática, el omega-3 podría no ser la mejor opción para usted.
Vitaminas B9 y B12
Las vitaminas B9 (folato) y B12 se citan con frecuencia por su relación con la regulación del estado de ánimo.
Vitamina B9 (folato, o ácido fólico)
La vitamina B9 ayuda a la producción y mantenimiento de células nuevas. El folato es la forma natural, mientras que el ácido fólico es su forma sintética. Entre los alimentos ricos en folato se encuentran el edamame, los espárragos y las lentejas, y algunos productos como panes y pastas pueden estar fortificados con ácido fólico. Algunas investigaciones han sugerido una relación entre niveles bajos de folato y trastorno bipolar; sin embargo, no está claro si la deficiencia provoca bipolaridad o si la bipolaridad podría generar niveles bajos de folato. no hay evidencia concluyente de que suplementar con ácido fólico mejore los síntomas. Se requieren más investigaciones. Otra revisión sugiere posibles beneficios para los síntomas de manía a partir de nutracéuticos de ácido fólico, pero la evidencia es limitada. Tenga en cuenta que dosis excesivas de ácido fólico pueden resultar perjudiciales, por lo que lo mejor es obtener B9 a través de la dieta.
Vitamina B12
La vitamina B12, presente principalmente en carnes, huevos y lácteos, ayuda al organismo a convertir los alimentos en energía. Algunos estudios sugieren que podría facilitar la reducción de síntomas depresivos, pero hay menos investigaciones específicas sobre su efecto en la depresión asociada al trastorno bipolar. Un estudio sobre la ingesta dietética sugiere una posible asociación entre depresión y niveles bajos de B12; las personas con una ingesta adecuada de B12 y B9 mostraron menor riesgo de depresión. Este tipo de estudio no se centró específicamente en los síntomas depresivos del trastorno bipolar. Muchas personas obtienen suficiente B12 mediante una dieta equilibrada, pero puede ser necesario un suplemento en casos como dietas veganas estrictas o ciertas condiciones médicas. Asimismo, el cuerpo solo absorbe una pequeña fracción de B12 procedente de los suplementos. La B12 es una vitamina soluble en agua y, en general, tiene bajo riesgo de toxicidad, aunque podría ser necesario tomarla en un momento distinto respecto a otros fármacos o suplementos para evitar interacciones. Consulte siempre con un profesional de la salud antes de añadir un nuevo suplemento a su rutina.
Otros suplementos que pueden ser beneficiosos
Creatina
La creatina es un aminoácido presente en los músculos y en el cerebro. El cuerpo la utiliza principalmente para almacenar energía en el cerebro y en los músculos. Algunas revisiones señalan un posible efecto antidepresivo, pero también indican que la creatina podría aumentar el riesgo de desarrollar manía o hipomanía en personas con trastorno bipolar. Por ello, podría ayudar en episodios depresivos pero perjudicar en fases maniacas. Si está considerando añadir creatina a su dieta, es importante informar a su equipo de tratamiento, ya que podría empeorar algunos síntomas.
Magnesio
El magnesio es un mineral clave para varios sistemas del cuerpo. Algunas revisiones sugieren que los suplementos de magnesio podrían ser beneficiosos para síntomas depresivos, aunque los resultados son mixtos y no específicos al trastorno bipolar.
Vitamina C
La vitamina C es esencial para músculos, vasos sanguíneos, huesos y tejido conectivo. En investigaciones más antiguas se ha asociado con estados de ánimo y cognición, y hay indicios de que podría reducir algunos síntomas maníacos en personas con trastorno bipolar, aunque la evidencia es limitada.
Vitamina D
La vitamina D ayuda a mantener huesos sanos y tiene propiedades antiinflamatorias y neuroprotectoras. Algunos estudios señalan que las personas con trastorno bipolar pueden presentar niveles bajos de vitamina D. Una revisión reciente sugiere que los suplementos de vitamina D pueden ayudar a disminuir síntomas depresivos y maníacos.
Probióticos
Los probióticos son bacterias beneficiosas que pueden apoyar la salud intestinal y otras funciones corporales. Existe interés en la relación entre la microbiota y el trastorno bipolar; algunas revisiones destacan que las personas con trastorno bipolar que tomaron probióticos notaron una reducción de síntomas maníacos.
Suplementos a evitar
Ginkgo biloba
Puede interferir con la medicación bipolar Depakote (valproato) y disminuir su efecto.
Hierba de San Juan (St. John’s wort)
Puede debilitar el efecto de ciertos antidepresivos y reducir su eficacia.
SAM-e (S-adenosil-L-metionina)
Puede empeorar los estados maníacos en algunas personas con trastorno bipolar.
Próximos pasos
El trastorno bipolar es una condición de salud mental en la que la persona puede experimentar períodos de depresión o de manía. Los tratamientos de primera línea suelen ser la medicación, la estimulación neuroeléctrica y la psicoterapia; estos son los enfoques con mayor evidencia de eficacia. Otras opciones complementarias, como ciertos enfoques de medicina alternativa o cambios de estilo de vida, pueden ayudar a aliviar los síntomas. Los suplementos no deben utilizarse como tratamiento único. Si está interesado en probar un suplemento, hable con su equipo de tratamiento para determinar la dosis adecuada y las posibles interacciones, efectos secundarios o riesgo de sobredosis.
Vídeo sobre Suplementos para el trastorno bipolar: ¿Pueden ayudar?
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.