Terapia asistida por animales: cómo ayuda
La terapia asistida por animales utiliza a un animal como parte de sesiones terapéuticas con objetivos concretos. Se ha asociado a beneficios emocionales y fisiológicos, además de facilitar la interacción con el terapeuta. No sustituye a la terapia tradicional y puede emplearse con distintos animales, entornos y tipos de casos. A continuación se explican sus fundamentos, diferencias con los animales de servicio y la evidencia disponible.
Qué es la terapia asistida por animales
La terapia asistida por animales es una intervención dirigida a objetivos en la que un animal forma parte integral del proceso de tratamiento clínico y es llevada o supervisada por un profesional de la salud o de servicios humanos que demuestra habilidad y experiencia en las aplicaciones clínicas de las interacciones humano‑animal.
Hechos clave sobre la terapia asistida por animales
- 1. No existe un enfoque único ni estandarizado: Los animales de terapia acompañan al proceso terapéutico en lugar de dirigirlo. Un animal de terapia puede participar en una amplia variedad de terapias; por ejemplo, terapia equina para niños con ansiedad o terapia con perros para trauma infantil. El animal puede estar presente para ofrecer consuelo o asumir un papel más activo, como interactuar con el animal o caminar junto a él.
- 2. No son animales de servicio: Los animales de servicio tienen funciones específicas para personas con condiciones que requieren manejo. Los perros de servicio trabajan exclusivamente para su compañero humano, mientras que un animal de terapia se utiliza para tareas como educación o alivio del estrés y su función es apoyar a terceros bajo la supervisión de un profesional.
- 3. Los animales utilizados no se limitan a perros y caballos: A diferencia de los animales de servicio, no es necesario un entrenamiento para tareas específico, por lo que pueden participar diferentes especies (perros, gatos, caballos) y, en algunos programas, aves, conejos, hurones o cobayas.
- 4. Ayudan a personas en una variedad de causas y entornos: Las sesiones pueden realizarse fuera de la consulta clínica y en múltiples entornos, como hospitales, hospicios, residencias, refugios e incluso aeropuertos. Las sesiones pueden ser individuales o en grupo y celebrarse en bibliotecas, escuelas, al aire libre, centros de rehabilitación o instalaciones correccionales.
Ámbitos y formatos de la intervención
La terapia asistida por animales no siempre se realiza en el despacho del terapeuta. Las sesiones pueden tener lugar en una variedad de entornos y pueden ser individuales o en grupo. Algunos escenarios comunes incluyen:
- Hospitales
- Hospicios
- Centros de cuidados y residencias
- Refugios y albergues
- Aeropuertos y otros entornos públicos
- Bibliotecas, escuelas y espacios al aire libre
- Centros de rehabilitación y instalaciones correccionales
Beneficios de la terapia asistida por animales
“El uso de animales en terapia puede ser muy eficaz”, señala la literatura. Un animal de terapia ofrece un tema de conversación seguro para iniciar la conexión entre terapeuta y cliente. Además de aportar consuelo y distracción agradable, el animal facilita la participación y el compromiso en la intervención. Además de aumentar las interacciones sociales, la interacción humano‑animal puede disminuir la activación emocional y la ira.
- Los beneficios pueden incluir cambios fisiológicos y psicológicos, como una mayor interacción social y una reducción de la activación emocional o la ira.
- Beneficios médicos: un estudio de 2018 muestra que ver y tocar animales puede provocar cambios fisiológicos positivos, entre ellos niveles más altos de serotonina, endorfinas y oxitocina, y una reducción del cortisol.
- Un nivel basal más bajo de cortisol es otro beneficio reportado.
Evidencia y consideraciones sobre la eficacia
La evidencia sugiere que el vínculo terapéutico entre la persona y el profesional, junto con la interacción con el animal, es un factor clave para el éxito de la intervención. Por ejemplo, la experiencia de profesionales en casos de abuso infantil ha mostrado que la presencia de un perro de terapia facilita la conexión con niños que han perdido la confianza en los adultos. A continuación se destacan hallazgos relevantes:
- La investigación de 2016 identifica el vínculo terapéutico como uno de los factores más importantes para el éxito de la terapia, incluido cuando se utiliza un animal de apoyo.
- Un resumen de 2019 de siete estudios sobre psicoterapia asistida por perros para jóvenes de 10 a 19 años encontró efectos positivos en conductas y trastornos como trastornos internalizantes, ansiedad, trastorno de estrés postraumático (TEPT), ira y conductas externalizantes.
- Un estudio de 2015 vinculó el tiempo de terapia con animales con una reducción del dolor tras cirugía y con niveles más bajos de cortisol en niños hospitalizados por tratamiento contra el cáncer.
- Un estudio de 2018 señaló cambios fisiológicos positivos al ver y tocar animales (mayores niveles de serotonina, endorfinas y oxitocina) y una menor cortisol basal.
- Investigaciones de 2016 también han asociado la AAT con una mejor circulación sanguínea en personas con fallo cardíaco y, en algunos casos, con una reducción de la presión arterial.
Panorama actual y consideraciones prácticas
La terapia asistida por animales puede ofrecer beneficios tanto a nivel psicológico como físico. A diferencia de los perros de servicio, los animales de terapia no reciben un entrenamiento específico para una persona, pero sí deben estar debidamente entrenados y socializados para mantener la calma y la manejabilidad. La cobertura de seguro puede variar y no siempre está disponible, y las sesiones suelen costar entre 100 y 300 dólares según la duración y el profesional. En ciertos casos, trabajar con un pasante clínico puede ayudar a reducir el coste.
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Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.