Tratando DMDD: ¿Cuáles son mis opciones?
El trastorno disruptivo del estado de ánimo con irritabilidad (DMDD) es un cuadro de irritabilidad constante y arrebatos frecuentes que afecta a niños y adolescentes. Este artículo explica cómo se diagnostica, en qué se diferencia del trastorno bipolar y qué opciones de tratamiento suelen combinar terapia y, a veces, medicación. También se ofrecen recursos para familias y estrategias de autocuidado.
Qué es el DMDD
El DMDD se caracteriza por una irritabilidad persistente y arrebatos intensos de enojo que pueden aparecer varias veces a la semana. A diferencia de otros trastornos del ánimo, la irritabilidad es crónica y no se limita a brotes aislados. Este conjunto de síntomas suele empezar en la infancia o la preadolescencia y puede afectar el rendimiento y las relaciones.
Diagnóstico
Un profesional de la salud mental puede ayudar con el diagnóstico de DMDD. Puedes iniciar una conversación con un profesional de la salud, como un médico de familia. Ellos pueden querer saber lo que has observado en tu hijo y lo que has oído de maestros, entrenadores u otros cuidadores.
- aparición regular de ataques de enojo graves (3 veces a la semana o más)
- reacciones emocionales desproporcionadas ante eventos
- aparición diaria de tristeza, irritabilidad o enojo
- dificultad para funcionar en múltiples entornos: en casa, en la escuela o con amigos
- Para cumplir con los criterios diagnósticos, los síntomas deben estar presentes durante al menos un año
DMDD frente al trastorno bipolar
El DMDD y el trastorno bipolar son condiciones distintas. Antes de que DMDD formara parte de los criterios diagnósticos, algunos niños recibían un diagnóstico de trastorno bipolar pediátrico. A diferencia del trastorno bipolar, el DMDD presenta:
- irritabilidad continua y persistente (no episódica)
- no hay episodios de manía
Los niños con DMDD no suelen desarrollar trastorno bipolar en la edad adulta; pueden, en cambio, experimentar otros trastornos, como trastorno depresivo mayor o trastorno de ansiedad generalizada.
Tratamiento
La planificación de tratamiento para DMDD suele empezar con terapia y, en algunos casos, puede incluir medicación.
Terapias habladas
- Terapia cognitivo-conductual (TCC): ayuda a los niños a manejar sus emociones y a responder a la frustración, con el objetivo de reducir la frecuencia de los arrebatos.
- Terapia dialéctico-conductual para niños (DBT-C): se centra en habilidades para la regulación emocional y la interacción social, buscando que la persona aprenda a vivir con sus emociones en lugar de cambiarlas radicalmente.
Terapia familiar y entrenamiento para padres
Los padres juegan un papel clave. El entrenamiento para padres enseña a anticipar conductas agresivas y a prevenirlas, reforzar conductas positivas y mantener la consistencia en la crianza.
Entrenamiento computacional
La investigación ha explorado entrenamientos computacionales para ayudar a interpretar expresiones faciales y reducir la irritabilidad. Resultados mixtos: algunos estudios señalan mejoras en la irritabilidad, mientras que otros no muestran cambios en ansiedad, depresión o funcionamiento. Se requieren más investigaciones.
Medicamentos
La medicación puede formar parte del tratamiento, pero, por tratarse de un diagnóstico relativamente reciente, no existe una lista definitiva de fármacos para DMDD. En general, muchos médicos prescriben medicamentos usados para otros diagnósticos comórbidos, como TEA o TDAH, y se suele comenzar por la terapia antes de añadir medicación.
- Estimulantes: puede recetarse metilfenidato (Ritalina) para ayudar con la irritabilidad; se utiliza también para el TDAH. No está claro si su efecto directo es la reducción de la irritabilidad o la mejora de los síntomas del TDAH.
- Antidepresivos: un antidepresivo como citalopram (Celexa) puede prescribirse solo o junto con un estimulante; los antidepresivos requieren vigilancia estrecha por posibles ideas suicidas o conductas de riesgo.
- Antipsicóticos: la FDA ha aprobado antipsicóticos como risperidona (Risperdal) y aripiprazol (Abilify) para irritabilidad asociada al autismo, y a veces se prescriben para DMDD; existen preocupaciones sobre efectos a largo plazo en niños; se suele usar como última línea después de otras estrategias.
Estrategias de autocuidado para la familia
Para las familias, el DMDD puede presentar numerosos desafíos. Además de abordar las necesidades del hijo, es crucial cuidar de uno mismo para poder apoyar mejor. Algunas estrategias útiles son:
- Adoptar hábitos de alimentación saludables
- Practicar ejercicio regularmente
- Participar en actividades que reduzcan el estrés, como yoga o meditación
- Mantener una red social de apoyo
Si necesitas ayuda adicional, considera hablar con alguien de confianza sobre tus sentimientos o pedir cita con un profesional de salud o de salud mental.
Próximos pasos
Los profesionales de la salud aprenden cada día más sobre el DMDD. Puedes apoyar a tu hijo y a tu familia aprendiendo sobre la condición y buscando recursos. La AACAP ofrece recursos para padres y profesionales. Con el tiempo, tú y tu familia podéis encontrar un plan de tratamiento y una red de apoyo que ayuden a construir una vida saludable y feliz para tu hijo.
Vídeo sobre Tratando DMDD: ¿Cuáles son mis opciones?
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.