5 buenas razones para abandonar la universidad
Enero es un momento en el que muchos estudiantes universitarios pueden tomar un respiro. Tras el primer semestre y las fiestas, hay tiempo para reflexionar sobre si volver para el segundo semestre es la decisión adecuada. Quedarte en la universidad puede favorecer el crecimiento personal y una economía a largo plazo, pero no siempre es la opción correcta para todos ni en este momento.
Cuándo puede tener sentido tomarse una pausa
Preparación académica insuficiente
Algunas escuelas preparan mejor que otras a los estudiantes para la vida académica. Algunos de mis alumnos nunca habían tenido que escribir un trabajo de investigación. Otros habían obtenido buenas calificaciones en escritura y se asustaron al enfrentarse a la realidad de no poder redactar un ensayo claro y organizado. Otros aún me dijeron que no tenían la base necesaria para triunfar en matemáticas y ciencias universitarias. Si a menudo te sientes desconcertado por el material que la mayoría de tus compañeros aprende fácilmente, o si la investigación y redacción de un trabajo superan tus habilidades, podría ser sensato tomarte uno o dos semestres fuera de una carrera de cuatro años y, en su lugar, asistir a un centro comunitario de educación superior a tiempo completo o parcial para llenar esas lagunas de habilidades y conocimientos.
Crisis familiar
Una de mis estudiantes recibió una llamada de su padre cerca del final del primer semestre informándole que su madre había sido diagnosticada con un cáncer agresivo. A mitad de semestre, un estudiante casado y su esposa tuvieron un bebé prematuro con necesidades especiales. Otro estudiante perdió a su padre repentinamente, lo que obligó a su madre a volver a trabajar para mantener a sus dos hermanos menores. Cada uno enfrentó la decisión de abandonar la carrera sabiendo que sus familias querían que terminaran. Juntos elaboramos un plan concreto para su regreso: podían volver a casa para atender lo que era importante y, a la vez, tranquilizarse a sí mismos y a sus familiares de que no perdían de vista el objetivo a largo plazo de obtener un título.
Problemas de gestión del tiempo
Puede parecer que tienes mucho “tiempo libre” entre clases. En realidad, la norma para el trabajo universitario es de unas 3 horas de investigación, estudio y redacción independiente por cada hora de clase. Muchos estudiantes encuentran esto difícil de creer y menos aún de aplicar. Hacer bien la vida universitaria exige autodisciplina y buena gestión del tiempo. Si aún no la has aprendido, es un factor que puede hacer que falle. Tomarte un tiempo para aprender a equilibrar responsabilidades puede ser lo que necesitas para garantizar el éxito en la facultad. Tal vez convenga conseguir un empleo, asumir más tareas en casa o tomar alguna clase en un centro educativo local. Trabaja para asegurarte de hacer cada tarea a tiempo y con calidad.
Dificultad para equilibrar vida social y académica
La nueva libertad para salir de fiesta o pasar tiempo con amigos cada día puede ser una atracción poderosa y destructiva. Es tentador decir: “Puedo ponerme al día con la lectura el fin de semana”; “no importa si fallo alguna clase”. Pero ponerse al día suele no ocurrir o ocurre tarde. Las calificaciones caen y la motivación para asistir a clase se evapora. Sé honesto contigo mismo. Si gastas mucho dinero en fiestas o videojuegos, tal vez no estés preparado para la vida universitaria. Tomarte un descanso para replantear tus prioridades puede ser lo adecuado.
Problemas sociales
Para algunos estudiantes, pasar de un instituto donde todos se conocían a una universidad donde nadie conoce a nadie resulta traumático. Después de años rodeados del mismo grupo, sus habilidades sociales quedan desenvueltas. Al temerse no ser aceptados, se aíslan en su habitación o en la biblioteca, evitando el contacto social, lo que garantiza que esas habilidades sigan sin desarrollarse. Si te sientes tan deprimido por tu vida social que te impide funcionar como estudiante, puede ser buena idea volver a casa por un tiempo. No evites el problema: busca terapia o encuentra formas de hacerte sentir cómodo en nuevas situaciones con gente nueva.
Problemas económicos
Puede que hayas solicitado numerosos préstamos para la matrícula y tasas, pero quizá no has previsto suficiente dinero para necesidades diarias: material escolar, cafés, lavandería y salidas ocasionales. Algunos estudiantes manejan el estrés económico trabajando a tiempo parcial. Pero incluso un trabajo de 10 horas semanales añade el reto de balancear trabajo y estudios. Conócete a ti mismo: puede ser más sensato tomarte uno o dos semestres para trabajar y ahorrar dinero para cubrir gastos no incidentales. Elige sabiamente y ese empleo puede ayudar a construir tu currículum o darte experiencia en el campo que quieres perseguir.
Conócete a ti mismo
Conócete a ti mismo: puede ser más sensato tomarte uno o dos semestres para trabajar y ahorrar dinero para cubrir gastos no incidentales. En función de tu situación y prioridades, decide si esa vía te conviene.
Plan para el regreso
Sea cual sea la razón para tomar un descanso, te insto a hacer un plan concreto de qué harás para abordar tu situación y para un eventual regreso a la universidad. Es humano dejarse llevar por lo que estés haciendo en ese momento. El peligro es que despiertes años después y te preguntes cómo no volviste a estudiar. Si realmente necesitas un título para obtener el empleo y la vida que quieres, un plan y una fecha límite pueden ayudarte a mantener claras tus prioridades.
Vídeo sobre 5 buenas razones para abandonar la universidad
Autor
Isabel Arroyo
Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal.
En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.