9 cosas que no debes decirle a alguien con una enfermedad mental
Las palabras que usamos ante la enfermedad mental pueden hacer daño. Este artículo analiza por qué expresiones aparentemente inocuas pueden resultar insensibles, cómo se mantienen los estigmas y qué respuestas útiles ayudan a acompañar a quien enfrenta dificultades emocionales. Expertos destacan la importancia de la empatía, la educación y el apoyo constante para favorecer la búsqueda de tratamiento adecuado.
Comentarios insensibles y por qué dañan
Las observaciones despectivas no sólo hieren; a menudo refuerzan estigmas y dificultan buscar ayuda. A continuación se presentan ejemplos comunes, por qué están mal y cómo responder de forma más constructiva.
- “Ponte a hacer cosas y distráete”. Con una enfermedad mental significativa, las distracciones no funcionan a largo plazo; tras varios intentos, el problema persiste y ignorarlo no lo elimina.
- “¿Quieres mejorar?”. Para Therese Borchard, esta pregunta fue una de las más dolorosas; sugiere que la persona está enferma a propósito o que no quiere mejorar, lo que resulta hiriente.
- “Cambia tu actitud”. Un cambio de perspectiva puede ayudar en algunas situaciones, pero no cura condiciones como el TDAH, el trastorno bipolar, el TEPT o la esquizofrenia; tampoco es fácil para quien está debilitado por una enfermedad mental.
- “Deja de enfocarte en lo malo y empieza a vivir”. Decírselo a alguien que ya está luchando puede hacer que se sienta peor, como si su fracaso fuera culpa propia.
- “Tienes todo lo que necesitas para mejorar”. Buena intención, pero puede interpretarse como una acusación; a veces no basta y se necesita ayuda adicional.
- “Puedes superarlo. Todos se sienten así a veces”. Aunque todas las personas experimentan emociones, la tristeza o la ansiedad no equivalen a una desesperación crónica o a un ataque de pánico; trivializarlo puede herir.
- “Reza sobre ello”. La oración puede ser poderosa para muchas personas, pero depender solo de la fe puede minimizar el problema y hacer sentir que la sanación depende de la fe, ignorando tratamientos médicos o psicológicos.
- “¿Por qué no puedes trabajar?”. Es duro ver a alguien con talento y capacidades que no puede trabajar; llamar a la pereza o al no esfuerzo puede ser extremadamente dañino. Preguntas como “¿por qué te cuesta tanto trabajar?” pueden minar la autoconfianza.
- “Tienes la misma enfermedad que mi ______”. Comentarios que equiparan la experiencia de alguien con la de un familiar o conocido pueden abrir heridas y provocar dolor emocional duradero.
Las respuestas adecuadas
Puede surgir la duda de si conviene decir algo. En silencio suele interpretarse como desaprobación; sin embargo, una respuesta empática y práctica suele ser más útil.
- “¿Estás teniendo ataques de pánico? Siento mucho que estés pasando por eso. Parece terrible.” Expresa preocupación sincera y valida la experiencia.
- “Dime si necesitas algo, o si te gustaría hablar.” Ofrece apoyo sin presión, manteniendo la relación tal como es.
- “Háblame como siempre; quiero que sepas que sigo aquí para ti.” Mantén la conexión y demuestra estabilidad en la relación.
- “Ofrece compasión, apoyo y estabilidad en vuestra relación y deja los consejos a los expertos.” Evita instrucciones no solicitadas, ya que pueden resultar invasivas o generar más problemas.
Para más sobre el tema, consulta las reflexiones de Therese Borchard sobre qué decir y qué no decir a alguien con depresión.
Vídeo sobre 9 cosas que no debes decirle a alguien con una enfermedad mental
Autor
Isabel Arroyo
Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal.
En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.