5 mejores prácticas para mantener una buena salud mental
La salud mental rara vez recibe la credibilidad que merece. Millones de adultos en Estados Unidos experimentan problemas de salud mental cada año, viviendo con una discapacidad invisible. Aunque no se vea, impacta significativamente en la vida diaria y en la forma en que se perciben las necesidades de apoyo. La disponibilidad de recursos y tratamientos es clave para el progreso y el bienestar.
Discapacidad invisible y su impacto en la vida cotidiana
Las discapacidades invisibles no se detectan a simple vista, pero influyen de forma profunda en la salud, el empleo y las relaciones de las personas que las padecen. A menudo, quienes las experimentan enfrentan escepticismo y dudas sobre la legitimidad de sus desafíos, y las adaptaciones necesarias pueden verse como innecesarias. Estas barreras pueden dificultar el acceso a recursos y tratamientos adecuados, condicionando oportunidades y bienestar.
Importancia de recursos y tratamientos accesibles
El éxito en la gestión de la salud mental depende en gran medida de la disponibilidad y accesibilidad de recursos. En ocasiones, la falta de apoyo puede ampliar las dificultades y sus costos sociales, laborales y personales, destacando la necesidad de respuestas efectivas y asequibles. Según la NAMI, solo el 41 por ciento de los adultos en EE. UU. con una condición de salud mental recibió servicios en el año anterior. Esta falta de tratamiento puede acarrear consecuencias importantes: las enfermedades mentales graves cuestan a EE. UU. poco más de 193 mil millones de dólares en pérdidas de ingresos cada año. Los trastornos del estado de ánimo, como la depresión mayor y el trastorno bipolar, son la tercera causa de hospitalización para personas de 18 a 44 años. La salud mental afecta ámbitos como la educación, el empleo, la vida independiente, las amistades y la salud física.
Consejos prácticos para lograr y mantener una salud mental positiva
- Rodearte de personas de apoyo — Las redes de familia y amigos solidarios suelen favorecer la salud mental y la resiliencia. Si resulta difícil, busca actividades para conocer gente nueva, como voluntariado, aficiones o grupos de apoyo.
- Valorar tu autoestima — Trátate con amabilidad y respeto, evita la autocrítica severa. Dedica tiempo a hacer lo que te gusta y reconoce que ya estás haciendo lo mejor que puedes.
- Establecer metas realistas — Decide qué es lo que más importa en tu vida (estudios, trabajo, relaciones). Escribe esas metas y los pasos necesarios para alcanzarlas, priorizando lo alcanzable para disfrutar de un sentido de logro.
- Conocer tus recursos — Existen numerosos recursos de salud mental en línea y en la comunidad. Muchos empleadores ofrecen un Programa de Asistencia al Empleado, que puede incluir asesoramiento gratuito o a bajo costo, y una amplia gama de servicios. Las universidades también cuentan con servicios de apoyo.
- Conocer tus derechos — Informarte es la mejor forma de empoderarte ante posibles situaciones de discriminación y de buscar apoyos adecuados.
Una cultura que combate el estigma y promueve el bienestar
Mantener una salud mental positiva es fundamental para el bienestar general. Construir una red de apoyo, valorar a uno mismo y fijar metas realistas forman parte del proceso. También es importante que avancemos como sociedad para eliminar el estigma asociado a la salud mental y para crear una comunidad inclusiva y solidaria.
Recursos y apoyos disponibles
- National Alliance on Mental Illness (NAMI)
- MentalHealth.gov
- National Institute of Mental Health (NIMH)
- Mental Health America (MHA)
Vídeo sobre 5 mejores prácticas para mantener una buena salud mental
Autor
Isabel Arroyo
Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal.
En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.