5 obstáculos más que impiden que seas asertivo
Muchas cosas pueden frenar nuestros intentos de ser asertivos, incluso antes de expresarnos. En un artículo anterior hablamos de tres obstáculos que frenan la asertividad: autoestima baja, miedo a perder la conexión con la otra persona y falta de habilidades de comunicación y manejo emocional. Aquí presentamos cinco obstáculos más, junto con estrategias prácticas para superarlos.
1. No sabes lo que quieres
Para poder expresarte con claridad y serenidad, primero necesitas sintonizar contigo mismo y entenderte. ¿A qué se parece? Implica hacer pausas con más frecuencia, ir más despacio y quedarte con tus emociones.
- Conócete primero: tómate pausas, ve más despacio y acompaña tus emociones para entender qué necesitas.
- Explora lo que te enfada o te pone a la defensiva: a menudo hay necesidades vulnerables bajo la superficie, relacionadas con la conexión.
- Ejemplos de necesidades: “Quiero sentir que soy deseado”, “Quiero sentir que importo”, “Quiero no sentirme ignorado”.
- Consejos de Ali Miller: coloca una alarma cada 10 minutos para conectarte con tus emociones y necesidades actuales; si detectas una necesidad insatisfecha, pregunta si hay una petición que puedas hacerte a ti mismo o a otra persona para cubrirla.
2. Piensas que tus necesidades no importan
“Es difícil pedir lo que quieres si no crees que tus necesidades importan.” Para favorecer un cambio, di contigo mismo: “Las necesidades de todos importan; incluyéndome a mí.” Si te cuesta realmente creer que tus necesidades importan, conviene tratarlo con un terapeuta.
- Frase útil para la conversación: “Las necesidades de todos importan; incluyéndome a mí.”
- Si persiste la dificultad, explóralo con un profesional para aprender a darle valor a tus propias necesidades.
3. Olvidas que la otra persona también es humana
Si te da miedo pedir lo que quieres, puede ser porque no ves la humanidad de la otra persona. A veces nos fijamos en su rol o posición (jefe, padre, hermano mayor) y perdemos de vista que también es un ser humano.
- Recuerda que la otra persona es “un ser humano, como tú, que también intenta ser feliz y satisfacer sus necesidades”.
- Si tiendes a ser más agresivo, recordar la humanidad de la persona puede ayudarte a orientarte hacia la asertividad. “Todos queremos ser tratados con respeto y consideración. Las necesidades de todos importan.”
4. Estás desbordado o nervioso
Cuando intentas ser asertivo y te pones nervioso, suele ser difícil pensar con claridad y de forma razonada. En momentos de activación, entramos en la respuesta de lucha, huida o congelación.
- Respira hondo para calmarte y regularte.
- Si no sabes cómo responder, sé honesto: “Necesito un minuto” o “Te respondo más tarde”.
- Si se trata de una petición, puedes decir: “Necesito revisar mi disponibilidad” o “Voy a consultar mi agenda”.
5. Estás inseguro en tus habilidades
Wong recuerda a sus clientes que parte del éxito es fallar. Cuanto más intentamos algo, más experiencia ganamos; y cuando lo logramos, sabemos que lo hemos logrado.
- Puede que tengas que volver a disculparte o aclarar: “Olvidé decir esto…”, “Me tambaleé aquí” o “Puede que haya ofendido a alguien con lo que dije”. Está bien.
- Como cualquier habilidad, la asertividad requiere práctica. Reinicia tus expectativas: no esperes entenderla de inmediato. Habrá bloqueos y tropiezos; como en la vida, será un proceso.
Vídeo sobre 5 obstáculos más que impiden que seas asertivo
Autor
Isabel Arroyo
Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal.
En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.