7 consejos para ayudar a tu relación a superar un mal día.
Todos hemos vivido días en los que nuestra relación parece más irritante que reconfortante. En cualquier vínculo hay altibajos, y un mal día aislado es normal. Pero cuando lo negativo supera a lo positivo es cuando surge la preocupación. El psicólogo John Gottman propone un concepto clave: la sobrecarga de afecto positivo, la lente a través de la cual evaluamos la relación y a nuestra pareja.
Qué es la sobrecarga de afecto positivo y por qué importa
Este sesgo implica ver la relación y a la pareja mayoritariamente de forma positiva, incluso cuando surgen fricciones. La investigación de Gottman sugiere que es importante considerar los momentos negativos como excepciones dentro de un banco de positividad acumulada a lo largo del tiempo. Si los momentos positivos son apenas la excepción a una negatividad constante, aumenta la probabilidad de ruptura.
Señales de desequilibrio entre negatividad y positividad
La raíz de los problemas no siempre es el contenido de las discusiones; nuestra percepción general y el ambiente de la relación también importan. Cuando la negatividad predomina y los momentos positivos son raros, la probabilidad de ruptura o divorcio es mayor. Crear y mantener un marco de afecto positivo suele requerir esfuerzo consciente.
Estrategias para cultivar un entorno relacional basado en la positividad
A continuación se presentan estrategias prácticas para fortalecer la relación a partir de un “banco” de positividad:
- 1. Tres positivos por cada negativa. Cuando tu pareja genere una emoción negativa, identifica al menos tres cosas positivas que haga y que te hagan sentir bien o que apoyen la naturaleza positiva de la relación.
- 2. Actividad semanal en pareja. Realicen algo juntos cada semana; puede ser una cita o una actividad productiva (planificar un evento, construir un modelo, hornear galletas, resolver un rompecabezas, hacer un álbum de fotos, escribir una historia, etc.). Que sea activo, no pasivo.
- 3. Transformar la frustración en oportunidad. Si tu pareja tiene un mal día y se muestra fría, intenta entender lo que le preocupa y cómo puedes apoyarle. Ten en cuenta que, una vez comienzan los conflictos, la escucha tiende a disminuir; una conversación productiva puede contribuir a reparar la relación.
- 4. Ser consciente del mal día. Habrá días difíciles. Si tu pareja te agobia, piensa: “debe ser un mal día” en lugar de “ahí va otra vez”. La primera opción marca un momento de excepción; la segunda favorece una percepción de negatividad constante. Mantente disponible y comprensivo durante estos días.
- 5. Construir rituales de relación. Las relaciones sanas suelen incluir rituales compartidos que aumentan el afecto positivo y la sensación de unidad (por ejemplo, cenar juntos, acostarse a la misma hora, dedicar tiempo semanal con amigos como pareja, disfrutar de un programa favorito, cocinar juntos, etc.).
- 6. Autocomprueba contigo mismo. Es fácil proyectar nuestras propias emociones en la pareja. Si notas que ves con frecuencia a tu pareja o a la relación como fuente de frustración, revisa si algo en ti contribuye a ello. Buscar apoyo externo puede ser útil.
- 7. Buscar terapia de pareja. La terapia de pareja también puede ayudar a abordar y deshacer patrones de negatividad y a redirigir la relación hacia un entorno positivo.
Autoevaluación y apoyo profesional
Aunque existen otros factores que influyen en la salud general de la relación, mantener la sensación de que la pareja y el entorno la apoyan favorece el crecimiento y fortalece la unión. El mal día ocasional puede integrarse en la dinámica cuando coexiste con una base de apoyo mutuo.
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Autor
Isabel Arroyo
Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal.
En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.