7 formas de dejar ir a un amor del pasado
Cuando termina una relación, el corazón parece hecho jirones: dolor, desorientación y una sensación de vacío pueden invadir. Sin embargo, incluso el desamor puede convertirse en motor de crecimiento personal, aportando independencia y vitalidad que quizá desconocías. Este artículo explora estrategias prácticas para iniciar la curación, reducir el sufrimiento y reconstruir una versión más resistente de ti mismo.
Decidir dejar ir y empezar a sanar
Es difícil sanar si se vive en el limbo, pasando gran parte del día soñando con una vida compartida con la expareja. Demasiada fantasía te ata al pasado y mantiene el dolor. Tomar la decisión de dejar ir es el primer paso para sanar. Este acto implica entrenar la mente para dejar atrás recuerdos y visualizar un futuro más optimista, asumiendo la responsabilidad de nuestros pensamientos y conductas diarias.
La decisión como primer paso
Con acciones concretas se cambia el enfoque: evitar reabrir viejas historias y comprometerse a un plan diario para cultivar hábitos que apoyen la recuperación puede facilitar el proceso de sanación.
Permitir la obsesión ocasional
Si ya has decidido dejar ir pero la mente continúa fantaseando con tu expareja, está bien. Permitir la obsesión ocasional forma parte del proceso. Suprimir esos pensamientos puede empeorarlos. En un estudio clásico de Wegner (1987), se pidió a participantes que verbalizaran su flujo de conciencia durante cinco minutos mientras trataban de no pensar en un oso blanco; cada vez que aparecía, debían tocar una campana. En promedio, pensaban en un oso más de una vez por minuto. Wegner describió los procesos irónicos: cuando intentamos evitar un pensamiento, una parte de nuestra mente lo invoca. Esto no implica quedarte en el pasado, pero puede ayudar a que pienses menos en la expareja.
Cómo funciona la mente ante pensamientos difíciles
Convivir con la soledad
Con cualquier ruptura llegan momentos de vacío. Las horas y los momentos del día que compartías quedan como un hueco en el corazón. Es tentador distraerse con alivios temporales, pero un camino más directo hacia la sanación es permanecer con la soledad y atravesarla. En The Inner Voice of Love, el teólogo Henri Nouwen señala que la dolorosa experiencia de la soledad puede invitarnos a abrazar la ausencia en lugar de buscar su sustituto temporal: la ausencia, no la persona, es la experiencia a atravesar.
La ausencia como experiencia necesaria
Distinguir el amor del enamoramiento
Quizá tu expareja fuera tu verdadero amor. Pero tal vez tu cerebro confundió enamoramiento con amor. Aunque pueden parecer similares, comprender la diferencia entre la liberación química del enamoramiento y la intimidad profunda del amor verdadero puede facilitar el proceso de duelo. Judith Viorst, en un ensayo para Redbook, ilustra la diferencia así: “El enamoramiento es cuando crees que es tan sexy como Robert Redford, tan inteligente como Henry Kissinger, tan noble como Ralph Nader, tan gracioso como Woody Allen y tan atlético como Jimmy Connors. El amor es cuando te das cuenta de que no es como Redford, pero lo tomarás igual.”
La distinción entre enamoramiento y amor verdadero
Aprender a desapegarse
Según la tradición budista, gran parte de nuestro sufrimiento nace de aferrarse a relaciones y objetos en nuestra vida, buscando su estatus permanente. Si podemos aceptar la idea de que todo en la vida es transitorio, nos liberamos para experimentar personas, lugares y cosas de forma más plena y evitar el dolor asociado al apego. El psiquiatra Mark Epstein afirma que la intimidad nos conecta con la fragilidad y que aceptar esa fragilidad abre a la intimidad. Amar implica apreciar la impermanencia de una relación y no buscar su permanencia en el ego. La solución no es negar el apego, sino amar de forma menos controladora.
La impermanencia como base para la intimidad
Construir un sentido de sí mismo
El teólogo Jean-Yves Leloup explica que, a veces, atravesamos adversidades y rupturas que rompen las imágenes que teníamos de nosotros, para descubrir dos verdades: no somos quienes creímos y que la pérdida de un placer no equivale a la pérdida de la verdadera felicidad y el bienestar. El dolor nos enfrenta al trabajo necesario para sentirnos vivos y descubrir una alegría que no dependa de nada ni de nadie. Aunque todo parezca desmoronarse, esa perspectiva permite construir una nueva base y definir quiénes somos y a qué aspiramos.
Transformación personal a partir del dolor
Abrir el corazón al amor
Puede que sientas amargura, dolor o desilusión y creas que ya no volverás a confiar. Sin embargo, la forma más rápida de sanar tras una ruptura es seguir amando profundamente y abrir el corazón a la posibilidad de un amor futuro. “No dudes en amar y amar con profundidad”, escribe Nouwen. “Puede que temas el dolor que acompaña al amor profundo. Cuando quienes amas profundamente te rechazan, te abandonan o mueren, tu corazón se rompe. Pero eso no debe impedirte amar con profundidad. El dolor que deriva del amor profundo engrandece tu amor y actúa como un arado que rompe la tierra para que la semilla arraigue y crezca hasta convertirse en una planta robusta.”
Abrir el corazón a futuros amores
Referencias
- Wegner, D.M., Schneider, D.J., Carter, S., & White, T. (1987). Paradoxical effects of thought suppression. Journal of Personality and Social Psychology, 53: 5-13.
- Nouwen, H.J. (1998). The Inner Voice of Love: A Journey Through Anguish to Freedom. New York, NY: Doubleday.
- Epstein, M. (1998). Going to Pieces Without Falling Apart: A Buddhist Perspective on Wholeness. New York, NY. Broadway Books.
Vídeo sobre 7 formas de dejar ir a un amor del pasado
Autor
Isabel Arroyo
Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal.
En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.