7 formas de honrarte cada día
Honrarnos a nosotros mismos puede manifestarse de muchas maneras. Expertas en psicología coinciden en que implica aceptar todas las partes de nuestra identidad: lo bueno y lo malo, lo perfecto e imperfecto, las decepciones y los triunfos. En un contexto cultural que favorece la prisa y la distracción, la autoaceptación significa vivir guiados por lo más sagrado para cada persona, no por las horas del reloj.
Qué significa honrarse a uno mismo: perspectivas clave
Enfoque de Lisa Neuweg
La terapeuta Lisa Neuweg define la autoaceptación como aceptar todas las partes de uno mismo: lo bueno y lo malo, lo perfecto e imperfecto, las decepciones y los triunfos. Este enfoque implica abrazar la propia vulnerabilidad y la humanidad que nos acompaña a diario.
Enfoque de Lisa McCrohan
La terapeuta somática Lisa McCrohan señala que, en el contexto cultural actual, honrarse significa vivir nuestra vida en torno a lo que es más sagrado o importante para cada persona, en lugar de basarlo en el “tiempo del reloj”.
Enfoque de Miri Klements
Para la coach de autoaceptación y amor propio Miri Klements, honrarse es ser honestos con uno mismo y reconocer lo que es verdadero para nuestra propia experiencia, tratándonos con compasión, comprensión, amabilidad, aceptación y amor.
Desafíos y raíces de la autoaceptación
Para muchos, todo ello puede resultar difícil o extraño. Tal vez no nos enseñaron a honrarnos; crecimos con mensajes de nuestros cuidadores que luchaban con sus propias heridas. «No seas tan egoísta», «No se trata solo de ti», «¿Qué te pasa? ¡Ya supera eso!» Estos patrones pueden dejar una marca difícil de desmontar.
- «No seas tan egoísta»
- «No se trata solo de ti»
- «¿Qué te pasa? ¡Ya supera eso!»
- «¡Basta! No llores, estoy ocupado»
McCrohan observa a muchas personas en consulta que sostienen creencias destructivas sobre estar siempre ocupadas. Cada día habla con madres que viven así: prisa, preocupación y agotamiento. A veces, estar tan inmersos en la ocupación hace que honrar lo sagrado de la vida diaria parezca un sueño lejano. Sin embargo, hay opciones para empezar.
Pasos prácticos para honrarse cada día
Perdonarte a ti mismo
Perdónate por gritar demasiado, por discutir con tu pareja o por no terminar una tarea a tiempo. Como dice Neuweg, perdonarte por no ser perfecto, por ser humano y por cometer errores facilita el cambio de hábitos y una vida más pacífica. A veces decir en voz alta “me perdono” puede marcar la diferencia.
La pausa sagrada
Honrarse comienza con una pausa o con quedarse en silencio. Esta pausa sagrada puede ser un mini retiro diario, sin importar cuán ocupados estemos. Una guía simple:
- Toma un momento para pausar.
- Síntate si puedes. Siente los pies en el suelo y relaja las piernas.
- Relaja el abdomen y eleva ligeramente el corazón hacia el cielo.
- Relaja la cara, los ojos, la mandíbula y los hombros.
- Quédate en silencio, respira hondo y observa sensaciones corporales.
- Cuando quieras, abre los ojos lentamente y nota cómo te sientes.
Observa cómo te sientes y respeta tu cuerpo, prestando atención a sus señales.
Escuchar el cuerpo
Escuchar las distintas peticiones del cuerpo puede significar comer cuando tienes hambre, descansar cuando estás cansado o estirarte cuando hay tensión. Si tiendes a ignorar al cuerpo, prueba colocar una alarma cada hora y, cuando suene, pregúntate qué necesitas: ¿tensión, sed o hambre? Empieza explorando desde los dedos de los pies hasta la cabeza y sé honesto contigo mismo. Como advierte la coach Miri Klements, la sabiduría aparece cuando nos miramos con honestidad y suavidad, sin juzgarnos.
Observar con curiosidad compasiva
Observa cómo te encuentras desde una “puerta de curiosidad compasiva”. Reconoce feelings y necesidades sin juzgar, culpabilizar o avergonzarte. Habla contigo como lo harías con un niño pequeño que sufre: con paciencia y empatía.
Elegir una actividad de tu lista de sentirte bien
Construye una lista de cosas que te hacen sentir bien y haz al menos una de ellas cada día. Puede incluir practicar yoga, escribir en un diario, leer, ver tu serie favorita, quedar para comer con un amigo o dormir más. También añade opciones rápidas, como escuchar tu canción preferida camino del trabajo. Lo más importante es hacer algo que realmente disfrutes cada día.
Pensar en la temporada
Considera qué harás en la actual temporada de tu vida para honrarte. La temporada puede ser el otoño, o un periodo concreto como ser estudiante, ser madre de hijos pequeños o empezar un trabajo nuevo. En esta etapa, lo sagrado suele ser alinear las decisiones diarias (qué comes, en qué comunidades participas) con tu sabiduría interior y expresar con claridad tus “sí” y “no”.
Compromiso con la auto-compasión radical
Para McCrohan, implica buscar apoyos profesionales, incluyendo un terapeuta somático y, si es posible, un masajista. “Empecé a verme como merecedor de esa inversión”, y a veces decir no a ciertas oportunidades laborales para poder escribir y descansar. Piensa: ¿qué significa para ti tratarte con compasión? Aunque al principio no te lo creas, empieza a practicar estas medidas y observa los cambios.
Como señala la cita citada, “a veces hay que liderar con el cuerpo para que la mente siga”. Y, como recuerda Gretchen Rubin, lo que haces cada día importa más que lo que haces de vez en cuando. Empieza poco a poco y construye una práctica diaria de autocuidado y respeto propio.
Compromiso diario con la autoaceptación
En última instancia, honrarse es un compromiso cotidiano que puede requerir tiempo y paciencia. Al incorporar la pausa, la escucha atenta del cuerpo y la curiosidad compasiva, se cultiva una relación más sana con uno mismo, basada en la precisión emocional, la empatía y el autocuidado sostenido. El cambio es gradual, pero cada acción diaria suma.
Vídeo sobre 7 formas de honrarte cada día
Autor
Isabel Arroyo
Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal.
En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.