7 formas simples de salir de un mal humor
Hay días en que todo parece salir mal y el mundo se vuelve gris. En otras ocasiones, todo podría ir bien, pero la tristeza persiste. No siempre es necesario entender la causa para cambiar el estado de ánimo. Estas siete estrategias prácticas pueden ayudar a regular las emociones y recuperar una sensación de bienestar, sin depender de consejos médicos personalizados.
Sal al exterior y conéctate con la naturaleza
Estar en contacto con la naturaleza puede mejorar el estado de ánimo e incluso calmar el sistema nervioso. Un paseo por un parque, junto a un río o a la orilla del agua puede marcar la diferencia. Si no puedes salir, lleva la naturaleza a tu entorno rodeándote de plantas y flores, o colocando una fuente en tu escritorio o un acuario.
- Entornos naturales se asocian con menores niveles de cortisol, menor ritmo cardíaco y menor presión arterial, y con mayor actividad del sistema parasimpático frente a entornos urbanos.
- Si no es posible salir, acércate a la naturaleza desde dentro del hogar: plantas, flores, agua y un acuario pueden ayudar.
Escucha música
La música puede modular el estado de ánimo. Elige música que coincida con tu humor actual y, cuando empieces a sentirte mejor, ajústala a un tono más luminoso. Si estás disgustado, prueba música que eleve tu ánimo; si estás inquieto o ansioso, busca melodías tranquilizadoras. La música clásica durante breves periodos puede reducir emociones negativas y, en general, la música puede disminuir la presión arterial, la frecuencia cardíaca y el cortisol.
- Un estudio encontró que escuchar música clásica durante 10 minutos puede minimizar estados de ánimo negativos.
- Otra investigación ha observado que la música puede disminuir la presión arterial, la frecuencia cardíaca y los niveles de cortisol.
- Combinar melodías calmantes con ejercicios de respiración puede ayudar a bajar la presión arterial, especialmente en personas con hipertensión.
Expresa tu mal humor moviéndote
“Pregunta a tu mal humor cómo quiere moverse y honra sus impulsos de forma segura —aunque a veces sea desordenado—, como romper objetos viejos, rasgar papel o golpear cojines,” sugiere la experta.
Conecta con el detalle oscuro de tu estado de ánimo
“Intenta quedarte en silencio y preguntar a la parte irritable qué es lo que le molesta,” recomienda la experta. En lugar de pelear con tus emociones, intenta entender qué necesitas.
- Deja que tu estado de ánimo sea tu mensajero; a veces solo necesitas algo de tiempo a solas, dormir más, pedir ayuda o tomar distancia en una relación para sentirte en paz.
Toma las riendas
Las personas que perciben cierto control sobre sus vidas suelen ser más felices que las que se sienten impotentes. Si hay una situación que te preocupa, identifica los elementos que sí puedes controlar.
- Por ejemplo, ante la enfermedad de un ser querido, informarte sobre la condición puede ayudarte a sentir más control, aunque la situación siga siendo desafiante.
- A veces lo único que puedes controlar es tu hora de despertar, y eso también importa.
Activa actividades que respeten tu temperamento natural
Si eres introvertido, reserva tiempo a solas; si eres extrovertido, busca interacción social, como en una cafetería o con amigos. ¿Un poco de ambos? Programa una actividad breve con una persona que te resulte reconfortante, seguida de un periodo de descanso sin interrupciones.
Deja que pase el mal humor
Algunos días, ninguna de las estrategias funciona y el ánimo persiste. En ese caso, reconoce el sentimiento, hazte amigo de él y espera. Date permiso para acomodarte como necesites, ya sea viendo episodios de una serie," jugando a un juego o tomando una siesta. Recuerda que está bien tener un mal día y que pasará.
Vídeo sobre 7 formas simples de salir de un mal humor
Autor
Isabel Arroyo
Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal.
En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.