9 consejos para identificar y vivir tus prioridades
Varios años después, la asesora de carrera Laura Yamin observó que sufría agotamiento con demasiada frecuencia. Comprendió que debía dejar de perseguir solicitudes urgentes que encubren lo importante y, en cambio, explorar el tipo de vida que quiere vivir. Así descubrió sus valores y prioridades, y aprendió a alinear tareas, experiencias y decisiones con lo que realmente importa.
Nombra tus valores
Con frecuencia, en lugar de explorar nuestros propios valores, adoptamos los de la familia o la cultura. Tómate un momento para considerar qué es importante para ti, qué representas y en qué crees. Evita centrarte en recompensas externas como dinero, estatus o la aprobación de otros. Evita basar tus prioridades en lo que crees que “deberías” hacer.
- Consejo: identifica valores personales en lugar de copiar los de los demás.
- Enfoque: prioriza lo que sostiene tus creencias y tu bienestar a largo plazo.
Haz el test “mantener, mejorar, cambiar”
Wilding sugiere reflexionar sobre los últimos seis meses y escribir qué quieres mantener, mejorar o cambiar en dominios como relaciones, salud, finanzas, trabajo, espiritualidad y vida personal. Luego, transforma esas decisiones en acciones concretas.
- Si la prioridad es encontrar un nuevo trabajo, programa una cita semanal para tomar café con colegas y mentores y así hacer networking.
- Si la prioridad es pasar tiempo de calidad con tu pareja, reserva 30 minutos después del trabajo sin distracciones.
Prueba distintos estilos de trabajo
Para vivir según tus prioridades, prueba diferentes formas de trabajar con metas o hábitos. Haz algo nuevo entre 30 y 90 días, como aprender un idioma o entrenar para una carrera. También puedes empezar con pequeños pasos —lo que BJ Fogg llama “hábitos diminutos”— por ejemplo, empezar leyendo una página o incluso un párrafo cada noche.
- Ejemplo: construir un hábito de lectura iniciando con una página por noche.
Regla de las 3
Nuestras prioridades tienden a desmoronarse cuando intentamos hacer demasiado en un día. Por ello, limita tus tareas a tres cosas que correspondan a tus prioridades. “Lo que consigas hacer por encima de eso, es ganancia.”
Haz balance de tu trabajo
En el trabajo, las prioridades suelen imponerse desde fuera. Responde a estas preguntas para alinear tus metas personales con la visión de la empresa: ¿Por qué estás ahí? ¿Cuáles son tus fortalezas y responsabilidades? ¿Qué esperan de ti? ¿Qué esperas tú de este puesto? Mantén a mano tu descripción de puesto y una lista de metas (normalmente definidas en la revisión de desempeño) para saber si una tarea coincide con tus objetivos. Si no, evalúa si es la persona adecuada para ese encargo. A veces surgen nuevas prioridades a mitad del año; cuando ocurre, habla con tu supervisor sobre qué tareas deben hacerse primero y cuáles pueden esperar.
Elimina lo urgente para lo que es importante
Wilding cita la famosa frase de Eisenhower: “Tengo dos tipos de problemas: los urgentes y los importantes. Los urgentes no son importantes y los importantes nunca son urgentes.” Las tareas urgentes suelen responder a metas ajenas, mientras que las importantes sirven a tus valores y a tu misión a largo plazo. Las tareas “urgentes pero no importantes” pueden ser una invitación de última hora a un evento de networking o revisar redes sociales.
- Con respecto a tu carga de trabajo, elimina o delega las tareas urgentes pero no importantes.
- Si es necesario, contrata ayuda para tareas domésticas y evita eventos de networking cuando quieras enfocarte en un proyecto significativo.
- Controla tu bandeja de entrada: revisa el correo tres veces al día, no cada diez minutos.
Contempla antes de comprometerte
Antes de decir que sí a un proyecto, Yamin se pregunta: “¿Quiero hacerlo? ¿Cómo encaja con mis intenciones? ¿Tengo tiempo y energía para realizarlo? ¿Qué tendría que renunciar si no lo tengo?” La introspección facilita una decisión informada y te permite tomar posesión de tu parte y hacer lo mejor posible.
Crea una lista de “to-don’t”
Según Wilding, esta lista contiene las cosas a las que debes decir no para cumplir tus prioridades.
Prioriza por temporada
Las prioridades pueden cambiar según las temporadas de la vida, que pueden durar semanas o meses. Cada temporada puedes enfocarte en un área diferente: carrera, relaciones, ocio o dominio de nuevas habilidades. Por ejemplo, en noviembre y diciembre podrías pasar de trabajar a estar presente en tus relaciones. En otras temporadas podrías trabajar duro con poco descanso o juego. Si entiendes que es temporal, puedes adaptar tus acciones para apoyar esa prioridad y, cuando sea tiempo de descanso, aprovecharlo también.
Vídeo sobre 9 consejos para identificar y vivir tus prioridades
Autor
Isabel Arroyo
Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal.
En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.