Abstinencia de opioides: síntomas, duración y tratamiento
La retirada de opioides puede provocar síntomas intensos, pero es posible manejarlos con un plan de tratamiento adecuado. Los opioides se usan para aliviar dolor intenso y, con uso prolongado, pueden surgir problemas de salud y dependencia. Existen opciones farmacológicas y terapias que ayudan a disminuir los síntomas durante la reducción, incluso para quienes padecen un trastorno por uso de opioides.
Opiáceos y opioides: diferencias clave
- Opiáceos son sustancias naturales extraídas de la planta del opio, como la heroína, la morfina y la codeína.
- Opioides abarcan todos los opiáceos, así como fármacos semisintéticos y sintéticos derivados o fabricados con sustancias químicas.
¿Qué es la retirada de opioides?
Los opioides son analgésicos que un médico puede recetar para aliviar dolor severo. Entre ellos se encuentran codeína, morfina, oxicodona e hidrocodona. Aunque son seguros para uso a corto plazo, el uso prolongado puede hacer que el cuerpo desarrolle tolerancia y dependencia; al interrumpirse, pueden aparecer síntomas de retirada. Esta retirada puede ser grave si no se gestiona con cuidado.
- Pérdida de apetito y calambres abdominales
- Temblores corporales
- Pupilas dilatadas
- Lágrimas y secreción nasal excesivas
- Frecuencia cardíaca rápida
- Sensaciones de calor y frío
- Dolores generales y malestar
- Piel de gallina
- Insomnio e inquietud
- Ruidos estomacales o retortijones
- Sudoración
- Vómitos y diarrea
- Estos síntomas pueden evaluarse con una escala de abstinencia de opiáceos
Tratamiento y manejo de la retirada
El manejo de la retirada suele combinar medicación, asesoramiento y terapia conductual. También puede incluir la participación en grupos de apoyo a la recuperación, como Narcóticos Anónimos. Dado lo difícil que es abordar la retirada, no suele ser útil hacerlo solo; es recomendable trabajar con un equipo de tratamiento para ir ajustando el plan durante la reducción de la dosis.
- medicación (incluyendo MOUD)
- asesoramiento y terapia conductual
- participación en grupos de apoyo
Medicamentos disponibles para la retirada y el trastorno por uso de opioides
Actualmente, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) ha aprobado tres medicamentos para el trastorno por uso de opioides (MOUD). Están diseñados para reducir los antojos y los síntomas de abstinencia, facilitando la recuperación.
- Buprenorfina. Este fármaco bloquea los efectos de los opioides, elimina o reduce los síntomas de retirada y disminuye los antojos.
- Metadona. Este medicamento bloquea los efectos de los opioides y puede disminuir los antojos.
- Naltrexona. Este fármaco impide experimentar la euforia que pueden provocar los opioides.
Tomar estos fármacos no sustituye una adicción por otra; la evidencia sugiere que pueden disminuir el riesgo de sobredosis y facilitar una recuperación sostenida. Algunas investigaciones indican que mantener uno de estos fármacos a largo plazo puede prevenir recaídas; si se considera suspender MOUD, debe hacerse bajo supervisión estrecha del equipo de tratamiento.
¿Cuánto dura la retirada?
La duración de la retirada puede durar semanas o meses. El tiempo depende de varios factores: cuánto tiempo se llevó tomando opioides, la dosis diaria y el lugar donde se realiza la retirada (en casa, en un centro de tratamiento, o en un hospital).
- Buprenorfina. Tras dejar de tomar opioides, hay que reducir la dosis progresivamente; hacerlo demasiado rápido puede provocar síntomas de abstinencia. La reducción puede durar varios meses.
- Metadona. Al iniciar el tratamiento, la dosis se incrementa gradualmente durante aproximadamente tres semanas.
- Naltrexona. Se puede dejar de tomar sin necesidad de disminuir gradualmente y sin síntomas de abstinencia.
Una vez que ya no se consumen opioides, la fase de abstinencia puede durar varios meses. Es fácil recaer durante este periodo, ya que persisten fuertes antojos. Para reducir el riesgo de recaída, es importante continuar con el plan de tratamiento, que puede incluir terapia conductual y ciertos medicamentos.
Próximos pasos
El uso prolongado de opioides puede generar dependencia. Abandonarlos de forma repentina puede provocar síntomas de retirada graves y antojos que aumentan el riesgo de dosis excesivas. Si se quiere dejar los opioides, lo mejor es solicitar una cita con un médico para una evaluación completa. Aunque se determine si existe un trastorno por uso de opioides, el profesional puede ayudar a diseñar un plan de tratamiento personalizado, ajustable según la evolución. Con un plan adecuado, es posible lograr una retirada exitosa.
- Agendar una cita para evaluación y plan de tratamiento personalizado
- El plan puede ajustarse a lo largo del proceso
- Mantenerse en tratamiento ayuda a reducir los antojos y a prevenir recaídas
Recursos útiles
- Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC)
- Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas (NIDA)
- Sociedad Americana de Medicina de la Adicción (ASAM)
Vídeo sobre Abstinencia de opioides: síntomas, duración y tratamiento
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.