Psicología Vera PSICOLOGIAVERA
Abrir menú

Acoso, Incógnito: Exclusión social deliberada

Fuente

Ser dejado de lado por los amigos no es solo cosa de la infancia. En la vida adulta, la exclusión social puede manifestarse de distintas formas y tener un impacto significativo en el bienestar emocional. Este artículo explora por qué algunos excluyen a otros, qué consecuencias tiene para la salud mental y estrategias para afrontarlo de forma saludable.

Por qué algunas personas excluyen a otros

Existen dos factores principales que suelen estar detrás de la exclusión.

Eliminar la competencia

La primera es cuando la exclusión se usa por alguien “como una forma de proteger su propio lugar en un grupo social”, explica Leah Roberts, consejera y maestra de trabajo social con sede en Florida. Por ejemplo, tal vez la persona que excluye se ve a sí misma como “la graciosa”, pero otro amigo hace reír a todos igual de bien.

“Cuando percibimos una amenaza a nuestro sentido de pertenencia, queremos recuperar nuestra posición en el grupo social. Esto, con demasiada frecuencia, resulta en un rechazo sin sentido hacia otra persona”, añade.

Investigaciones de 2011 mostraron que, en comparación con los hombres, las mujeres eran más propensas a adoptar conductas excluyentes cuando sentían que su posición social estaba amenazada.

Simple desagrado

La segunda razón, explicada por la Dra. Brianna Gaynor, psicóloga clínica y directora de Peace of Mind Psychological Services en Atlanta, es que “no se conectan con la persona o no les gusta”. Por muy agradable que parezca, no nos llevamos bien con todo el mundo.

¿La exclusión social es una forma de acoso?

Según Defeat the Label, una organización anti-bullying, ser excluido repetidamente e intencionalmente por amigos es una forma de acoso.

Gaynor señala que la exclusión social, especialmente en años tempranos, puede dejar cicatrices emocionales. “Cargamos con nuestros traumas y las experiencias con la amistad pueden moldear si vemos al mundo y a los demás como seguros”, explica.

No obstante, Roberts subraya la importancia de contextualizar y reconocer la diferencia entre ser excluido a propósito por un amigo y que esa persona termine una amistad. “El acoso es hacer daño de forma repetida e intencional”, comenta. Por otro lado, aunque puede ser doloroso, no todas las amistades duran para siempre.

Cómo nos afecta ser ostracizados

Ser el amigo que se queda fuera conlleva mucho más que miedo a quedarse fuera. Gaynor explica que la exclusión puede hacer que una persona:

  • cree que algo anda mal con quien es
  • se centre en sus deficiencias
  • se culpe por las acciones
  • tenga inseguridades instauradas que se agravan (por ejemplo, no ser lo suficientemente bueno)

La ostracización también puede afectar la salud mental de forma más amplia. A largo plazo, la alienación puede conducir a:

  • depresión
  • irritabilidad o enfado
  • baja autoestima

Investigaciones de 2018 también encontraron que experimentar depresión puede hacer que una persona sea más sensible a la exclusión social, lo que podría crear un ciclo vicioso.

Consejos para afrontar la exclusión social

La exclusión puede ser dolorosa, pero hay enfoques que pueden ayudar a aliviar el malestar y gestionar las emociones asociadas.

Evaluar si la exclusión fue intencional

Puede ser fácil dejarse llevar por pensamientos y emociones, así que tómate un momento para “evaluar tu perspectiva”, sugiere Gaynor. ¿Tu percepción es realidad?

Preguntar al amigo si pretendía dejarte fuera puede ayudar a aclarar la situación, añade. También puede “dar oportunidad a la otra parte para corregir su comportamiento”.

Recordarte que no eres tú (de verdad)

Como se ha señalado, las personas suelen excluir a otros por sus propias inseguridades. Siéntete seguro de que sus actos no suelen ser consecuencia de algo que hayas hecho mal. Si acaso, pueden pensar que eres demasiado bueno y sentirse amenazados. En lugar de culparte, puedes convertir energías negativas en amabilidad contigo mismo. “El servicio y la compasión hacen maravillas para reducir el estrés y mantener la salud emocional y mental”, afirma Roberts.

Dedicarse a aficiones

Ya sea retomar una afición antigua o probar una nueva, las aficiones “ayudan a sentirte bien y a experimentar alegría”, comenta Gaynor. apunta que enfocarte en una afición “puede ayudar a cambiar lo que estás mirando hacia algo positivo, lo que es beneficioso para tu salud mental”.

Hacer otras conexiones

Te mereces que te traten bien. Si un amigo no actúa con amabilidad contigo, busca a otras personas. “Hay muchísimos amigos por hacer”, dice Roberts, y puedes encontrarlos a través de actividades como:

  • voluntariado
  • reuniones locales
  • comunidades en línea

no olvides que ya cuentas con amigos y familiares que sí te aprecian. Pasar tiempo con ellos podría recordarte “que hay muchas personas allá fuera dignas de conectar contigo”, asegura.

Sigue siendo tú mismo

Aunque resulte tentador cambiar para encajar, es prudente reconocer que ya eres suficiente. hacerlo podría afectar tus demás relaciones. “Cambiarte a ti mismo y desechar tus valores para encajar en un grupo te niega amistades de calidad y satisfactorias”, afirma Roberts. “Mantenerte fiel a ti mismo probablemente mejorará tu confianza y, al sentirse confiado, tiende a fortalecer las amistades”.

Puntos clave

  • La exclusión social puede ocurrir a cualquier edad.
  • Las razones principales suelen ser una amenaza percibida o un choque de personalidad.
  • Sentirse excluido es angustiante, pero se puede afrontar con auto‑compasión, aficiones y fortaleciendo otras relaciones.

Vídeo sobre Acoso, Incógnito: Exclusión social deliberada

Autor

Autora Isabel Arroyo Isabel Arroyo Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal. En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.