Ansiedad por el coronavirus: Cómo afrontar la preocupación, el sueño y el estrés
La ansiedad por coronavirus es un fenómeno que va más allá de haber contraído la enfermedad. Muchas personas experimentan fatiga, preocupación e intranquilidad incluso sin infección, y las restricciones pandémicas han aumentado los diagnósticos de ansiedad. Este artículo explora qué es la ansiedad por COVID-19, sus síntomas, cómo se evalúa con una escala específica y qué estrategias generales pueden ayudar a afrontarla sin sustituir la atención profesional.
Qué es la ansiedad por coronavirus
La ansiedad por coronavirus puede aparecer ante un diagnóstico de COVID-19 y también como efecto psicológico de la pandemia en la vida diaria, incluso para quienes no han contraído la enfermedad. Este fenómeno abarca preocupaciones relacionadas con la salud, el contagio y las consecuencias emocionales y sociales de la pandemia. En este artículo se describen los síntomas, las herramientas de evaluación y las estrategias de afrontamiento basadas en la evidencia.
Síntomas y señales
Síntomas de la ansiedad en general
- sentirse inquieto o al borde durante mucho tiempo
- fatiga o cansancio fácil
- dificultad para concentrarse
- irritabilidad
- tensión muscular o dolor
- problemas de sueño (insomnio o sueño interrumpido)
- preocupación intensa e incontrolable
Señales de ansiedad en personas que han pasado por COVID-19
- temor de que la salud siga afectada por COVID-19 y que nunca vuelva a la normalidad
- miedo al estrés financiero por tiempo fuera del trabajo o pérdida de empleo
- preocupación de que seres queridos también desarrollen COVID-19
- recuerdos intrusivos o flashbacks de la experiencia
- respiración rápida y superficial
- pensamientos acelerados
- dolor en el pecho
Escala de ansiedad por COVID-19 (C-19ASS)
En 2020, investigadores en el Reino Unido desarrollaron la escala de ansiedad por COVID-19 (C-19ASS) para medir la reacción ante la situación. Consta de nueve preguntas en las que se indica, en una escala del 0 al 4 (0 = Nada, 4 = Casi todos los días), cuán a menudo en las dos últimas semanas has participado en determinadas conductas.
- evitar usar el transporte público por miedo a contagiarse de coronavirus
- comprobar síntomas de coronavirus en uno mismo
- evitar lugares públicos por miedo a contagiarse
- preocuparse por no seguir las guías de distanciamiento social
- evitar tocar objetos en espacios públicos por miedo a contagiarse
- leer noticias sobre coronavirus (COVID-19) a expensas del trabajo
- comprobar signos de coronavirus en familiares y amigos
- prestar mucha atención a otras personas que muestran síntomas de coronavirus
- imaginar lo que ocurriría a los familiares si se contagian
Una puntuación alta en la C-19ASS suele reflejar que se han llevado a cabo la mayoría de estas conductas casi todos los días durante las dos semanas previas.
¿Tengo COVID-19?
Si crees que podrías estar contagiado, la única forma de confirmarlo es realizarte una prueba. Puedes hacerte un autoprueba en casa o acudir a una farmacia u otro punto de test. Observa los siguientes síntomas, que pueden variar entre personas y entre leves o graves:
- fiebre o escalofríos
- dolores musculares o corporales
- congestión o secreción nasal
- fatiga
- náuseas o vómitos
- tos
- dificultad para respirar
- pérdida del gusto u olfato
Los síntomas suelen empezar entre 2 y 14 días después de la exposición al virus.
Impacto de la ansiedad por coronavirus en la población
La pandemia ha afectado la salud mental de muchas personas. Existen evidencias de un aumento global en los síntomas de salud mental desde el inicio de la pandemia. Un estudio de 2021 estimó un incremento global de casi un 27,6% en la prevalencia de trastorno depresivo mayor y alrededor de un 25,6% más personas con trastornos de ansiedad desde el inicio de la pandemia. También hay indicios de que contraer el coronavirus puede aumentar la probabilidad de síntomas mentales, incluso para quienes no sufren de COVID prolongado.
Qué pasa con las personas que no contraen COVID
Las medidas y el estrés de la pandemia han impactado la salud mental de muchos, incluso de quienes no han tenido la infección. Las incertidumbres, el aislamiento y los cambios en el trabajo y la vida cotidiana pueden contribuir a la ansiedad, la tristeza y la irritabilidad.
Cómo afrontar la ansiedad por coronavirus
- Mantente conectado con otras personas aunque debas cuarentenerte; usa redes, llamadas y videollamadas para interactuar.
- Reduce el consumo de noticias sobre COVID-19 para no alimentar la preocupación.
- Participa en actividades que te distraigan, como tareas pequeñas, actividades creativas o ayudar a otros.
- Practica la atención plena para mantenerte en el momento presente y reconocer pensamientos ansiosos.
- Prueba técnicas de relajación como respiración, relajación muscular, meditación, yoga o paseos en la naturaleza.
- Escribe un diario de gratitud para orientar la mente hacia lo positivo.
- Busca ayuda profesional si la ansiedad persiste o interfiere con tu vida diaria.
- Comparte con otras personas que viven experiencias similares para sentirse acompañado.
Recursos y apoyos en línea
- Long Covid Facebook Support Group
- COVID Survivors for Change
- COVID-19 Support & Recovery Facebook Group
- National Alliance on Mental Illness (NAMI) Support Groups
- Anxiety & Depression Association of America (ADAA)
Si no sabes por dónde empezar, puedes consultar nuestra guía para encontrar el apoyo adecuado y los recursos disponibles en tu zona.
Vídeo sobre Ansiedad por el coronavirus: Cómo afrontar la preocupación, el sueño y el estrés
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.