¿Qué es la ansiedad post-COVID?
¿Te sientes más ansioso tras recuperarte de la COVID-19? Los expertos han denominado este fenómeno como ansiedad post-COVID. A pesar de que las restricciones han disminuido y la vacunación es generalizada, muchas personas experimentan miedo intenso meses después de superar la enfermedad. Con apoyo profesional y estrategias de autocuidado, hay esperanza.
Qué es la ansiedad post-COVID
La ansiedad post-COVID se refiere a un miedo persistente o anticipatorio que aparece tras la recuperación de la infección. Aunque las medidas sanitarias se han relajado y muchos ya están vacunados, algunas personas siguen sintiendo miedo ante actividades sociales o cotidianas.
La investigación sugiere que la ansiedad puede formar parte del síndrome post-COVID (PCS), también conocido como Long-COVID. En estudios, entre el 23% y el 26% de las personas reportan desafíos de salud mental tras la infección, siendo especialmente frecuente en mujeres. Algunas investigaciones sitúan esa cifra más cerca del 50%.
- Trastorno de ansiedad generalizada (TAG)
- Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC)
- Trastorno de estrés postraumático (TEPT)
- Trastorno depresivo mayor (TDM)
- Aparente ansiedad por enfermedad
- Trastorno de pánico
Ansiedad post-COVID y la ansiedad tras el confinamiento
La ansiedad no se limita a las personas que han pasado la infección. Si sientes miedo generalizado al virus o te preocupa cómo afrontar un mundo pospandemia, puede ser útil consultar a un profesional de la salud mental.
Un estudio de 2021 mostró que la ansiedad no es solo un síntoma de quienes han tenido COVID-19. Si experimentas miedo general al virus o dudas sobre cómo navegar en una realidad pospandemia, considera buscar apoyo profesional.
Síntomas
El impacto de la pandemia en la salud mental es notable en todas las edades. A continuación se presentan los síntomas asociados a la ansiedad post-COVID:
- Miedo a las multitudes
- Dificultad para concentrarse
- Desconfianza hacia otras personas
- Lavado de manos de forma compulsiva
- Miedo a salir de casa
- Aumento del consumo de sustancias
- Irritabilidad o cambios de humor
- Monitorización constante de signos de enfermedad
- Limpieza obsesiva
- Aislamiento de las personas que amas
¿Cuánto duran estos síntomas?
La investigación en este ámbito es todavía limitada, pero parece que los síntomas de ansiedad pueden persistir durante varios meses tras la recuperación, y en algunos casos incluso más tiempo.
En un estudio de 2021, hasta un 25% de los participantes reportaron mayor ansiedad al menos 3 meses después de recuperarse de la COVID-19. Otro estudio de ese mismo año con 1.200 pacientes encontró que los síntomas de ansiedad permanecían 7 meses tras la recuperación. Un estudio más pequeño con 33 pacientes reportó niveles “críticos” de ansiedad y depresión a un año de la recuperación. Otros hallazgos sugieren que los síntomas pueden empeorar con el tiempo, por lo que se recomienda iniciar la atención con un profesional lo antes posible.
Otras condiciones post-COVID
Además de los síntomas de salud mental, existen otros posibles signos a largo plazo tras la infección. Quienes han tenido COVID-19 pueden presentar una mayor probabilidad de complicaciones en importantes sistemas de órganos (pulmones, corazón, hígado, riñones) tras el alta hospitalaria.
En estudios de 2021, hasta el 61,4% de los participantes presentaron al menos un síntoma persistente a los 3 meses; en una muestra más pequeña, casi el 93% reportó síntomas entre 2 y 4 meses tras un caso de COVID-19 de distinta severidad.
- Disfunción de vejiga o intestinos
- Dolor corporal
- Cuestiones cardiovasculares
- Limitaciones para moverse
- Dolor en el pecho
- Alteraciones del olfato y el gusto
- Fatiga o agotamiento
- Síndrome de Guillain-Barré
- Dolores de cabeza
- Temor y ansiedad aumentados
- Pérdida de apetito
- Problemas de memoria
- Problemas respiratorios o falta de aire
- Alteraciones del sueño
- Inflamación de la médula espinal
- Ganglios linfáticos inflamados
Causas
No existe una única causa de la ansiedad tras recuperarse de la COVID-19. La depresión o la ansiedad pueden ya estar presentes antes de la infección en un porcentaje de la población. En otros casos, la ansiedad puede deberse a una combinación de factores, entre ellos:
- Aislamiento social durante la enfermedad
- Estancias hospitalarias prolongadas
- Estigmatización por tener el virus
- Miedo a transmitir la infección a otros
- Incertidumbre acerca de la recuperación
Algunos estudios de 2021 señalan una correlación entre la gravedad de los síntomas de COVID-19 y la presencia de síntomas de salud mental: cuanto peor fueron los síntomas, mayor podría ser la ansiedad tras la recuperación. Los sustratos biológicos posibles incluyen inflamación cerebral, junto con factores como:
- Nivel de estrés
- Genética
- Historial médico
- Capacidad para afrontar la angustia
Tratamiento
Hasta ahora, la evidencia recomienda un enfoque integral basado en la atención sanitaria.
Terapia
Se ha observado que la ansiedad relacionada con la COVID-19 afecta con mayor frecuencia a personas con menor habilidad para afrontar emociones difíciles. La terapia puede ayudar a desarrollar estrategias para restablecer el funcionamiento del sistema nervioso y aumentar la tolerancia a la angustia. Un estudio de 2021 encontró que sesiones de terapia dos veces por semana y psicoeducación —como aprender ejercicios de respiración profunda— mejoraron los síntomas de ansiedad.
Puedes encontrar útil una guía para localizar un terapeuta. En algunos casos, un profesional de la salud mental puede recomendar medicación ansiolítica a corto plazo.
Grupos de apoyo
No estás solo en esta experiencia. Algunos grupos de apoyo en línea incluyen:
- COVID Survivors for Change
- COVID-19 Support & Recovery Facebook Group
- Long Covid Facebook Support Group
- National Alliance on Mental Illness (NAMI) Support Groups
- Anxiety & Depression Association of America (ADAA) Support Groups
Estrategias de autocuidado
- Ejercicio regular
- Dieta equilibrada y hábitos saludables
- Horarios de sueño consistentes
- Ejercicios de respiración profunda
- Pasar tiempo en la naturaleza
- Prácticas de meditación
- Escritura en un diario sobre tus emociones
- Conexión con las personas queridas
Establecer límites
La evidencia sugiere que consumir noticias sobre la COVID-19 puede aumentar la ansiedad. Puede ser útil establecer límites sobre ver noticias y participar en conversaciones sobre la COVID-19. A menos que te resulte terapéutico, tienes derecho a limitar estas discusiones. En su lugar, puedes hablar de estos temas en contextos sanadores como la terapia o los grupos de apoyo.
Ejemplo: “Estoy trabajando en la ansiedad post-COVID. Prefiero no hablar de lo que hay en las noticias hoy, a menos que haya un cambio importante que deba conocer. ¿Podemos cambiar de tema?”
Qué hacer a continuación: resumen y próximos pasos
La ansiedad post-COVID es real y tus emociones son válidas. La investigación actual señala que la ansiedad y la depresión son las condiciones de salud mental más comunes tras la recuperación de la COVID-19. Los estudios disponibles señalan que un enfoque integral —psicoterapia, grupos de apoyo y autocuidado— es prometedor. Cuanto antes busques apoyo, antes podrías sentirte mejor. No hay vergüenza en pedir ayuda: no durante una pandemia, ni nunca. No estás solo/a. Siempre hay esperanza.
Vídeo sobre ¿Qué es la ansiedad post-COVID?
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.