Apoyo para adultos con autismo: escuela, trabajo y más
La transición a la adultez puede resultar desafiante para muchas personas, y para las personas autistas, también. Este artículo explora cómo navegar ese periodo, ya sea para seguir estudiando, iniciar una carrera o explorar alternativas. Aborda los posibles apoyos necesarios, el reconocimiento de diferencias sensoriales y comunicativas, diagnóstico en la edad adulta, educación, empleo, vivienda y recursos para vivir de forma más independiente y plena.
Señales y síntomas en adultos autistas
Patrones de comunicación, conducta y procesamiento sensorial
- Falta de contacto visual y dificultad para interpretar el lenguaje corporal o expresiones faciales.
- Conductas repetitivas o estereotipias.
- Preferencia por estructura clara y reglas.
- Sobrecarga sensorial o respuestas atenuadas ante estímulos sensoriales.
- Dificultad para iniciar o mantener interacciones sociales y menor interés en la interacción social.
- Lenguaje corporal que a menudo no coincide con normas sociales.
- Dificultad para las transiciones o cambios en rutinas.
- Intereses muy intensos o fijos en temas u objetos específicos.
- Muchas personas autistas pueden realizar enmascaramiento o camuflaje social para encajar normas, lo cual puede provocar fatiga y agotamiento.
- Un estudio de 2018 vinculó el camuflaje con una mayor depresión en personas autistas.
¿Puede obtenerse un diagnóstico de autismo en la edad adulta?
Según una encuesta de 128 adultos autistas, las opiniones sobre la experiencia de diagnóstico estaban divididas: el 47% dijo estar satisfecho y el 40% no lo estaba. Una posible explicación es la falta de comprensión de algunos profesionales de la salud sobre cómo se manifiesta el autismo en adultos.
Si eres autista y no requieres altos niveles de apoyo, puede tardar años en obtener un diagnóstico correcto, especialmente si no fuiste diagnosticado en la infancia. Un diagnóstico puede suponer validación y acceso a recursos y apoyos, además de ayudar a comunicar tu experiencia y a sentirte mejor entendido por las personas que te rodean.
Para obtener un diagnóstico, un primer paso es consultar a tu médico de atención primaria. Si procede, te puede derivar a un profesional de salud mental con experiencia en el espectro autista en adultos. Para asegurar un diagnóstico adecuado, el profesional puede preguntarte sobre:
- tus intereses
- tu forma de comunicarte
- tus emociones
- tus hábitos, conductas y rutinas
- tu infancia
Aunque no existe un método estandarizado para diagnosticar a los adultos con autismo, el profesional puede utilizar criterios del DSM-5 como guía para el diagnóstico.
Educación para adultos autistas
La educación es una elección personal para las personas autistas, igual que para cualquier otra. Diversos recursos y opciones pueden ser útiles según tus necesidades específicas.
Si eres autista y requieres apoyo importante, puede ser necesario que tu padre, madre o cuidador principal te ayude a abogar por tus necesidades y a conectarte con educación y recursos. Si no necesitas tanto soporte, puedes optar por continuar en un programa universitario o incorporarte al mundo laboral durante la transición a la adultez.
Para padres de adultos autistas
- Si eres padre o madre de una persona autista que requiere un alto nivel de apoyo, suele ser necesario abogar por sus necesidades educativas durante la etapa escolar. Al pasar a la adultez, la escuela pública suele ser responsable de servicios hasta los 22 años; después, corresponde a la familia organizar oportunidades educativas o laborales.
- Empieza a investigar estas oportunidades con antelación para avanzar en el proceso y considerar recursos disponibles en la comunidad. Hablar con otros padres puede aportar ideas útiles.
- Una guía útil para empezar es la publicada por la Autism Society sobre éxito académico.
Para adultos autistas
- Los adultos autistas pueden elegir continuar sus estudios en la universidad o seguir una trayectoria profesional diferente. Si optas por la universidad, conviene conocer qué recursos o adaptaciones están disponibles para estudiantes autistas, como programas de transición, mayor tiempo en exámenes y apoyo de un coach académico o mentor.
- La mayoría de las investigaciones señalan que la combinación de apoyo académico y apoyo no académico es la más beneficiosa para los estudiantes autistas que navegan la vida universitaria.
- No todas las personas autistas encuentran dificultades en la universidad; aquellas que sí las tienen pueden experimentar retos académicos, relaciones sociales, acoso, y salud mental o física. Si te enfrentas a estos retos, tu centro de recursos para estudiantes puede ayudarte, y, si es necesario, consultar a un médico o profesional de salud mental.
Trabajo y carreras para adultos autistas
Datos de 2015 y años anteriores sugieren que alrededor del 58% de las personas autistas entre 21 y 25 años han tenido algún tipo de empleo, frente a aproximadamente el 99% de sus pares no autistas. En otro estudio, de 254 adultos autistas, algo más del 61% estaban empleados. Las personas autistas que comparten su diagnóstico con su empleador tienen más probabilidades de estar empleadas (tres veces más) que aquellas que no lo hacen.
Aun así, las tasas de empleo siguen siendo bajas. Algunas investigaciones señalan que encontrar una buena coincidencia entre las habilidades y el puesto y centrarse en las fortalezas pueden mejorar las oportunidades laborales.
En una de las investigaciones, las fortalezas personales identificadas incluyeron:
- capacidad de hiperfoco
- buena atención al detalle
- memoria sólida
- creatividad
Si estás pensando en este paso, buscar un empleo que te permita usar tus fortalezas y trabajar con personas que respondan a tus necesidades puede ayudar. Integrate Autism Employment Advisors es un recurso a considerar si buscas trabajo.
Opciones de vivienda y vida independiente
Muchos adultos autistas viven de forma independiente en su propia casa o apartamento. Otros viven de forma semindependiente, necesitando apoyo en áreas específicas como la comunicación con organismos gubernamentales o el pago de facturas. Una agencia profesional, un familiar u otra figura de apoyo puede brindar este ayuda.
Algunas situaciones de vivienda habituales para adultos autistas incluyen:
- Vivir en casa: en algunos casos existen fondos gubernamentales para apoyar a adultos autistas que viven con la familia; es posible informarse en la seguridad social local.
- Hogares de crianza y hogares de desarrollo de habilidades: algunas familias proporcionan cuidado a largo plazo y fomentan habilidades de autocuidado y tareas domésticas.
- Viviendas supervisadas: ofrecen un entorno estructurado con diferentes niveles de apoyo según las necesidades de cada persona.
- Instalaciones de atención a largo plazo: para quienes requieren un nivel de apoyo más intensivo.
Investigaciones señalan herramientas útiles para apoyar la independencia en casa, como grupos de habilidades sociales, programas de planificación de transición e intervenciones conductuales.
Qué recursos pueden ayudar a la transición
- Conectarte con redes de apoyo y recursos, como Roadmap to Transition de la Autistic Self Advocacy Network o foros como Wrong Planet, puede facilitar la planificación y el aprendizaje.
- Un diagnóstico puede ayudar a hacerte comprender por otros y a conectarte con apoyos en áreas de tu vida que te sean útiles.
- Aunque existen barreras para la educación y el empleo para algunas personas autistas, hay múltiples rutas para prosperar en la adultez como persona autista.
- Explora más recursos educativos y de salud mental en tu comunidad para encontrar opciones que se adapten a tu situación.
Vídeo sobre Apoyo para adultos con autismo: escuela, trabajo y más
Autor
Isabel Arroyo
Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal.
En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.