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¿Cannabis para los síntomas del trastorno bipolar? Esto es lo que sabemos.

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Muchos buscan alternativas para apoyar el tratamiento del trastorno bipolar y se preguntan si el cannabis podría ser eficaz. Aunque se presenta como natural y atractivo frente a efectos secundarios de los fármacos habituales, la evidencia sobre su capacidad para controlar los síntomas es incierta. En general, el consumo de cannabis se asocia a mayor severidad de síntomas y menor adherencia al tratamiento.

Qué es el cannabis y cómo se utiliza

El cannabis es una planta que contiene más de 500 compuestos químicos conocidos como cannabinoides. Los más conocidos son el cannabidiol (CBD) y el delta-9 tetrahidrocannabinol (THC). Aunque tanto el CBD como el THC afectan el funcionamiento del cerebro, el THC es el principal agente psicoactivo. Con frecuencia, el término cannabis se refiere a productos elaborados a partir de las partes de la planta con mayores concentraciones de THC, como las flores, que se consumen fumando. El CBD, en cambio, se obtiene a partir de tallos y hojas y se utiliza en aceites terapéuticos o en otros productos, como gomitas o cremas; contiene poco o ningún THC.

Efectos y evidencias sobre el uso del cannabis en el trastorno bipolar

Efectos positivos reportados y posibles beneficios

La información disponible sobre el impacto del cannabis en el trastorno bipolar es limitada y proviene en gran medida de testimonios personales, con pocos ensayos clínicos controlados. Aun así, algunas investigaciones o informes pequeños señalan posibles efectos beneficiosos, como:

  • Alivio de síntomas variados
  • Influencias positivas en la perspectiva diaria
  • Alivio a corto plazo de los síntomas
  • Sin deterioro cognitivo significativo

La respuesta a THC puede variar según la dosis, la frecuencia de uso, la personalidad y la forma de consumo (fumado o ingerido). En algunas personas, fumar cannabis puede producir euforia y excitación, en otras puede provocar relajación y sedación. Un repaso de 2005 indicó que dosis moderadas de THC podrían reducir la ansiedad, mientras que dosis más altas podrían empeorarla. También se señalan propiedades farmacológicas que podrían ser beneficiosas para algunas personas con trastorno bipolar, como la mejora del estado de ánimo, efectos antidepresivos, efectos hipnóticos y una toxicidad relativamente lenta.

Información anecdótica más antigua sugiere que algunas personas encuentran beneficios en síntomas de trastorno bipolar al fumar cannabis, por ejemplo, alivio de efectos secundarios de la medicación, alivio de síntomas maníacos y menor necesidad de medicación.

Efectos negativos y riesgos

Existe evidencia de que el cannabis puede tener efectos adversos en el trastorno bipolar y que se debe tener precaución en su uso recreativo o medicinal. En 2017, una revisión mostró asociaciones entre el uso de cannabis y:

  • Mayor probabilidad de síntomas psicóticos, como alucinaciones y delirios
  • Aumento de la frecuencia de los episodios del estado de ánimo (promedio de cuatro episodios al año)
  • Mayor probabilidad de ideas o intentos de suicidio
  • Mayor severidad de los síntomas durante episodios maníacos o depresivos
  • Disminución de las posibilidades de remisión a largo plazo
  • Mayor dificultad para realizar tareas
  • Inicio más temprano de los síntomas de trastorno bipolar

Algunas investigaciones también señalan que el uso de cannabis puede estar asociado a conductas de autolesión, hospitalización psiquiátrica y visitas a servicios de salud mental, especialmente entre jóvenes y en presencia de otros trastornos mentales.

Impacto en cognición y función cerebral

En general, la evidencia sobre el impacto del cannabis en la función cognitiva de personas con trastorno bipolar es mixta. De seis estudios revisados, la mayoría no encontró una relación directa con un deterioro cognitivo significativo; sin embargo, uno sugirió asociación con una cognición peor. Los hallazgos son limitados y se necesita más investigación para aclarar el efecto a largo plazo.

Tratamiento del trastorno bipolar: enfoques actuales

Tratamientos farmacológicos tradicionales

El tratamiento convencional del trastorno bipolar suele incluir:

  • Estabilizadores del ánimo
  • Antipsicóticos
  • Anticonvulsivantes
  • Antidepresivos

Terapias psicológicas y estrategias de autocuidado

Las intervenciones psicológicas y las estrategias de autocuidado pueden complementar la medicación. Entre ellas se encuentran:

  • Psioceducación
  • Terapia cognitivo-conductual (TCC)
  • Terapia familiar centrada en el trastorno bipolar
  • Terapia interpersonal y de ritmo social
  • Terapia dialéctico conductual (DBT) cuando corresponde

Consideraciones sobre el uso de cannabis en el tratamiento

El cannabis no suele considerarse una opción de tratamiento de primera línea para el trastorno bipolar y no debe sustituir a los tratamientos farmacológicos ni a las terapias psicológicas indicadas. Si se contempla su uso, debe discutirse con un profesional de salud mental y nunca reemplazar tratamientos establecidos. También es importante evitar el uso con fines de automedicación y monitorizar posibles efectos adversos.

Perspectivas actuales y orientación general

El cannabis puede resultar atractivo como opción natural, pero la evidencia es limitada y existen riesgos relevantes. Se requieren más investigaciones para establecer pautas claras. Si se exploran opciones para el manejo del trastorno bipolar, lo adecuado es consultar a un profesional especializado para valorar beneficios, riesgos y alternativas dentro de un plan integral de tratamiento.

Vídeo sobre ¿Cannabis para los síntomas del trastorno bipolar? Esto es lo que sabemos.

Bibliografía

Autor

Autor Isaac Andrade Isaac Andrade Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar. Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.