Causas del trastorno bipolar: genes, biología y experiencia.
El trastorno bipolar es una condición caracterizada por cambios extremos del ánimo. Sus causas son complejas y, a menudo, multifactoriales, pero es muy tratable. Se identifica en tres tipos principales: I, II y ciclotimia. Los episodios pueden variar en intensidad y duración, y pueden aparecer de forma repentina. Este artículo explora posibles causas, factores de riesgo y enfoques de tratamiento.
Tipos principales del trastorno bipolar
- Bipolar I — se caracteriza por episodios maníacos que pueden ir seguidos de episodios depresivos significativos.
- Bipolar II — se observa una combinación de depresión mayor y episodios de hipomanía menos intensos que la manía del tipo I.
- Trastorno ciclotímico — cambios de ánimo menos severos, con periodos prolongados de síntomas que no cumplen criterios de manía o depresión completa.
Causas y factores de riesgo
Factores genéticos
El trastorno bipolar tiende a presentarse con mayor frecuencia en familias. Según la edición DSM-5, si tienes un familiar adulto con trastorno bipolar I o II, tienes, en promedio, diez veces más probabilidades de desarrollarlo. entre el 80 y el 90% de las personas con trastorno bipolar tienen un pariente que vive con depresión o con trastorno bipolar.
Factores que influyen además de la historia familiar incluyen:
- historial familiar de depresión
- historial familiar de esquizofrenia, con posible solapamiento genética
- número de familiares con trastornos del estado de ánimo
- grado de parentesco con los familiares afectados
Investigaciones han ligado dos genes clave, CACNA1 y ANK3, al trastorno bipolar; sin embargo, se estima que muchos otros genes participan. Dado que la herencia representa solo una parte, no todas las personas con antecedentes familiares desarrollarán la condición. Los estudios con gemelos muestran que, cuando un gemelo idéntico tiene la enfermedad, el otro tiene una probabilidad alta, aunque no segura, de recibir el mismo diagnóstico.
Química y biología del cerebro
El trastorno bipolar también implica componentes neurológicos. Los neurotransmisores —mensajeros químicos en el cerebro— ayudan a transmitir señales entre neuronas y regulan el estado de ánimo y el comportamiento. Se ha asociado históricamente a la serotonina, la dopamina y la noradrenalina (noradrenalina) con este trastorno. Los desequilibrios pueden precipitar episodios maníacos, depresivos o hipomaníacos, especialmente cuando se combinan con disparadores ambientales.
Mitocondrias y estructura cerebral
Las mitocondrias, responsables de la energía celular, podrían desempeñar un papel en la aparición de trastornos del estado de ánimo. Cuando las células no generan o utilizan la energía de forma habitual, pueden producirse desequilibrios que afecten el estado de ánimo.
Algunas evidencias señalan que ciertas áreas de la corteza temporal y frontal tienen menor cantidad de materia gris en personas con trastorno bipolar, lo que podría influir en la regulación de emociones e impulsos. El hipocampo, implicado en aprendizaje, memoria y control de impulsos, puede presentar volumen total menor o forma algo alterada. Aunque estas diferencias no necesariamente causan la enfermedad, aportan pistas sobre su evolución y funcionamiento cerebral.
Experiencias de vida y disparadores ambientales
La historia familiar de depresión puede aumentar el riesgo, pero muchos individuos con predisposición genética no desarrollan la condición. Factores del entorno, como experiencias personales, salud y sueño, estrés externo y uso de alcohol o sustancias, también están implicados. Investigaciones señalan que el trauma infantil es un factor de riesgo para el trastorno bipolar y suele asociarse a síntomas más graves, al afectar la regulación emocional en la adultez.
- abuso sexual o físico
- negligencia
- evento traumático
- situaciones de vida extremas
Es importante distingar entre causas y disparadores: los desencadenantes pueden activar episodios, pero no determinan por sí solos si se desarrolla la enfermedad. Episodios de ánimo pueden aparecer tras rupturas difíciles, pérdidas laborales o el nacimiento de un hijo. Hábitos como dormir poco de forma regular o consumir mucho alcohol pueden intensificar los episodios.
Otros factores ambientales posibles incluyen: condiciones de salud subyacentes, dieta, estrés intenso súbito (pérdidas) o estrés persistente de menor intensidad, problemas en el trabajo o en la familia.
Condiciones que suelen acompañar al trastorno bipolar
Entre los periodos de ánimo, pueden aparecer otros trastornos, que son comunes en quienes conviven con el trastorno bipolar. Algunas de las más frecuentes son:
- Ansiedad. En aproximadamente la mitad de las personas con bipolar se presenta un trastorno de ansiedad en algún momento de la vida.
- Trastorno de estrés postraumático (TEPT). La relación con trauma infantil explica por qué algunas personas también experimentan TEPT.
- Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH). Es frecuente junto con el trastorno bipolar, especialmente cuando los síntomas comienzan antes de los 21 años.
- Trastornos por consumo de sustancias. Más de la mitad de las personas con bipolar cumplen criterios para alcohol u otros consumos.
- Psicosis. Delirios, alucinaciones u otros síntomas psicóticos pueden aparecer, especialmente durante episodios maniacos o depresivos severos.
- Trastornos de la conducta alimentaria. La bulimia nerviosa guarda una relación especialmente estrecha con el trastorno bipolar II.
- Migraña. Las personas con bipolar suelen presentar mayor riesgo de migraña.
Tratamiento y manejo del trastorno bipolar
Medicamentos y manejo de episodios
El tratamiento farmacológico puede requerir un equilibrio delicado. Los antidepresivos, si alivian episodios depresivos, pueden activar episodios maniacos en algunas personas. Si el profesional de la salud recomienda medicación, podría indicarse un medicamento estabilizador del ánimo, como el litio, junto con un antidepresivo. Estos fármacos ayudan a prevenir episodios maniácos. Al elaborar un plan de tratamiento, informe a su equipo de salud sobre cualquier medicamento que tome y sobre el consumo de sustancias, ya que estas pueden intensificar tanto los episodios depresivos como maníacos. Algunas sustancias pueden producir sensaciones parecidas a un episodio maníaco, como dosis altas de supresores del apetito, medicación para el resfriado, prednisone y otros esteroides, o medicación para la tiroides.
Terapia y enfoques psicosociales
La terapia puede ayudar a gestionar síntomas y a desarrollar habilidades de afrontamiento para manejar el estrés y los desencadenantes. Si tienes dudas sobre el tratamiento, consulta con un profesional de salud mental para crear un plan que funcione para ti. La terapia, combinada con medicación cuando corresponde, puede contribuir a una mayor estabilidad emocional y a la mejora de la calidad de vida.
Cuándo consultar y próximos pasos
Si crees que podrías estar experimentando un episodio de ánimo u otros síntomas, es recomendable ponerse en contacto con un profesional de la salud tan pronto como sea posible. Un plan de tratamiento individualizado suele combinar medicación y terapia, adaptado a cada persona. Habla con tu equipo de atención sobre tus opciones y cambios en el estilo de vida que puedan ayudar a mantener el equilibrio emocional.
Vídeo sobre Causas del trastorno bipolar: genes, biología y experiencia.
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.