Cinco formas de aceptar plenamente la gratitud
Podemos considerar la gratitud como un motor poderoso del bienestar: reconocer y agradecer lo que recibimos fortalece la mente, el vínculo con los demás y la autoestima. Este artículo presenta cinco formas en las que ser apreciados nos nutre, desde la autoapreciación hasta la atención al significado profundo de las muestras de gratitud, pasando por validar tanto a los demás como a nosotros mismos.
Las cinco formas en que la gratitud nos nutre
1. Empezar por la autoapreciación
Aceptar el reconocimiento de los demás empieza por reconocernos a nosotros mismos. No restes valor a lo que aportas. Cuando eres una buena persona, a menudo haces esfuerzos para ayudar a los demás. No esperas nada a cambio, pero eso puede hacer que olvides cuán buen amigo o buena persona eres. Ayudaste a tu vecino simplemente porque lo necesitaba. Puede que no merezcas una medalla, pero el altruismo no nace de la nada. Tal vez pienses: “solo hice lo que cualquiera habría hecho”. Pero si revisas tu experiencia, verás que no todo el mundo actuaría así, y eso es especialmente importante. Debes reconocer siempre que aportas mucho. Mereces respeto porque eres un tesoro. Si te conectas con ese hecho, podrás aceptar el agradecimiento de los demás.
2. No pasar por alto las pequeñas muestras de gratitud
Cuando alguien dice “gracias”, ¿respondes automáticamente “de nada” o “no fue nada” sin pensar realmente en por qué te lo agradecen? Vamos tan ocupados que a veces estamos en piloto automático. Tal vez solo haces tu trabajo o recoges tras de ti, pero las personas notan que ayudas y vas más allá de lo esperado. Su gratitud puede estar a tu alrededor, pero no la reconoces. Quizá pienses que es algo demasiado pequeño. Tal vez no quieras convertirlo en una costumbre de elogiarte. Puede sonar egocéntrico, pero ninguna alabanza es demasiado pequeña para ser reconocida. Algo que para ti parece sencillo podría cambiar la vida de alguien.
3. Buscar validación
Nuestras acciones funcionan como pegamento social que acerca a las personas a nosotros. Cuando alguien expresa una gratitud sentida, se siente unido y conectado. Nos están dando validación, algo que buscamos en muchos lugares equivocados. Queremos validación en nuestra carrera, en nuestros matrimonios y en nuestras amistades. Pensamos que eso se traduce en ascensos, reconocimientos y popularidad. Pero esa no es la validación que está disponible en abundancia para nosotros. A menudo, las personas nos agradecen por hacerles la vida un poco más fácil. Nos están diciendo: “Importas para mí. Lo que haces es importante.” Al acostarte por la noche, intenta recordar ese sentimiento y siéntete pleno.
4. Ofrecer validación
Si crees que “gracias” y “de nada” son simples intercambios vacíos de cortesía, te equivocas. Cuando alguien te demuestra aprecio, se ha sentido conmovido por algo que hiciste. ¿Por qué descartarlo diciéndoles que fue “nada”? Cuando no aceptas la gratitud, envías el mensaje de que deberían esperar grandes cosas de ti. Alguien podría tomárselo a pecho. Según el profesor Luther Tychonievich, de la Universidad de Virginia, podrías comunicar: “en realidad era mi deber hacerlo. Si no entiendes este deber, ¿cuántos de tus propios deberes has descuidado?” Validar la gratitud es tan importante como decir “de nada”.
5. Silenciar todo el ruido y centrarse realmente en el significado más profundo
Aceptar la gratitud es más difícil para algunas personas que para otras. Si no se te enseñó de niño, no sale de forma natural. Simplemente no lo piensas. Mi esposo me preguntó recientemente: “¿sabes cuánto te quieren?” Yo estaba leyendo un libro y respondí: “No”. Luego cerré el libro. “Quiero decir, sí. Solo que no lo pienso.” Si lo pensara, el perfeccionismo, la depresión y la ansiedad podrían no dominar tanto mi vida. Cualquier cosa que ocupe tus pensamientos habitualmente, déjala a un lado. Tómate un momento para concentrarte realmente en el aprecio que te han enviado. Convertir esto en hábito te permitirá sacar una de estas gemas cuando te sientas defectuoso, perezoso, aburrido o centrado en ti mismo. Dejar que el aprecio entre plenamente en nuestra mente y en nuestro corazón no es tarea menor. Si fuera fácil, muchos de nosotros seríamos más confiados y compasivos con nosotros mismos. Pero podemos dar un paso en la dirección correcta y recordar que nuestra amabilidad es un milagro cotidiano.
Vídeo sobre Cinco formas de aceptar plenamente la gratitud
Autor
Isabel Arroyo
Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal.
En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.