Cómo admitir que te sientes solo
Reconocer la soledad puede resultar difícil, pero facilita conectarse con otros. Es una experiencia estresante que surge cuando sentimos que nuestras relaciones no satisfacen nuestras necesidades emocionales. La soledad es subjetiva: se puede estar solo sin sentirse solo, y, a veces, rodeado de gente y seguir desconectado. Lo importante es la conexión emocional: no es la cantidad, sino la calidad.
Definición y matices de la soledad
La soledad se define como una experiencia estresante que ocurre cuando percibimos que nuestras relaciones sociales no satisfacen nuestras necesidades emocionales. Es subjetiva: se puede sentir solitario incluso estando rodeado de personas, o estar a solas sin sentirse aislado. También es posible mantener relaciones que no alimentan emocionalmente; en estos casos, la conexión se debilita y dificulta un vínculo más profundo. La soledad no siempre es equivalente a la ausencia de compañía.
¿Estoy solo o me siento solitario?
Si te sientes solo, no estás solo. Un informe de la Escuela de Graduados de Educación de Harvard indica que más de una tercera parte de la población expresa sentirse solitaria con frecuencia. Los jóvenes entre 18 y 25 años muestran una vulnerabilidad especial, con alrededor del 61% reportando sentimientos serios de soledad. Las restricciones de la COVID-19 intensificaron este fenómeno, agravando la sensación de desconexión interna.
- adultos jóvenes (18–25 años)
- estudiantes
- mujeres
- personas con menor nivel educativo o ingresos
- personas económicamente inactivas
- quienes viven solas
- residentes urbanos
Entre las experiencias reportadas por quienes se sienten aislados se incluyen conductas como pasar mucho tiempo navegando en redes sociales, energía reducida o mayor necesidad de dormir, incremento de conductas adictivas (compras en línea, alcohol o droga), más horas frente a la televisión y expresiones autocríticas como “todos me odian”. Si te identificas con alguna de estas conductas, es señal de que podrías estar lidiando con soledad. Reconocerlo es el primer paso para trabajar en ello.
Impactos en la salud
La soledad puede afectar tanto la salud física como la mental. Un informe de las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina (NASEM) señala que muchas personas mayores que se sienten solas presentan mayor riesgo de complicaciones de salud. En lo físico destacan aumentos en el riesgo de cardiopatía (aproximadamente 29%) y de accidente cerebrovascular (alrededor de 32%). Las personas con insuficiencia cardíaca que experimentan soledad tienen mayores probabilidades de hospitalización y de visitar emergencias (aproximadamente 68% y 57%, respectivamente).
En salud mental, la soledad se ha asociado a mayores probabilidades de demencia, depresión, ansiedad y suicidio. El informe también sugiere que ciertos grupos, como los inmigrantes, pueden experimentar la soledad con mayor frecuencia por motivos como menor red de apoyo, barreras lingüísticas, diferencias culturales y relaciones que carecen de profundidad. Asimismo, las personas LGBTQIA+ pueden verse más afectadas por estigma, discriminación y barreras de acceso a atención.
¿Se puede prevenir?
La soledad puede aparecer a lo largo de la vida, pero mantener vínculos significativos ayuda a prevenirla. No obstante, según la experta Gina Moffa, a veces la recomendación obvia de “llamar a alguien” puede no ser adecuada en cada caso. Otra vía útil es promover la conexión a través de oportunidades comunitarias, para facilitar interacciones que tengan contenido emocional real y no solo la presencia de compañía.
Cómo gestionar la soledad
- Reconectar con antiguos amigos: buscar personas con las que podamos ser nosotros mismos y que aporten significado emocional a nuestra vida.
- Contribuir a la comunidad: el voluntariado facilita vínculos y aporta sensación de propósito.
- Planificar actividades semanales: programar paseos, llamadas o encuentros para mantener una rutina social y anticipar momentos agradables.
- Adoptar una mascota: la compañía animal puede favorecer la interacción social y la regularidad de la convivencia.
- Consultar a un profesional: hablar con un terapeuta puede ayudar a reencuadrar pensamientos y emociones y a mantener un espacio de conexión regular.
¿Es solo una emoción o puede ser algo más grave?
Si la sensación de soledad es persistente y abrumadora, podría ser el momento de consultar a un profesional de la salud mental. Un incremento de episodios depresivos, ansiedad, problemas de memoria, alteraciones del sueño o cualquier otro deterioro cognitivo puede justificar una evaluación profesional.
Qué hacer si necesitas ayuda
Si la soledad se vuelve difícil de gestionar, estas rutas pueden ser útiles para obtener apoyo:
- American Psychological Association (APA)
- American Association for Marriage and Family Therapy (AAMFT)
- Open Path Psychotherapy Collective
- Crisis Text Line (Línea de Texto de Crisis)
- Foundation for Art & Healing
- GriefShare (grupos de apoyo)
Vídeo sobre Cómo admitir que te sientes solo
Autor
Isabel Arroyo
Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal.
En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.