Cómo ayudar a un amigo que está pensando en suicidarse
El suicidio es una de las principales causas de muerte en Estados Unidos, y actuar cuando un ser querido está en riesgo puede resultar intimidante, pero es fundamental. En momentos de tensión o crisis, algunas personas pueden experimentar pensamientos o deseos de hacerse daño o de quitarse la vida. Este artículo describe qué es la ideación suicida, factores de riesgo, síntomas y maneras de ayudar.
¿Qué es la ideación suicida?
La ideación suicida describe una preocupación por la muerte, el suicidio o hacerse daño. Este deseo puede ser pasivo o activo. La ideación pasiva puede incluir el deseo de “ya no existir”, pero sin intención de hacerse daño ni planificarlo. La ideación suicida activa implica un deseo real de actuar y, a veces, un plan para llevarlo a cabo.
Factores de riesgo
- personas veteranas
- adultos entre 35 y 64 años
- personas que viven en zonas rurales
- personas que forman parte de la comunidad LGBTQIA+
- indios americanos o nativos de Alaska
- personas con discapacidad
Factores contribuyentes adicionales
No todas las personas que experimentan ideación suicida padecen un trastorno mental, pero puede ser un factor a considerar. Otros elementos que pueden contribuir incluyen:
- historial de ideación o intento suicida
- historial familiar de depresión clínica o suicidio
- tener armas o acceso a ellas en el hogar
- vivir con depresión u otro trastorno de salud mental
- encarcelamiento reciente
- historial de abuso
Síntomas de la ideación suicida
Una distinción importante es si la persona está activamente o pasivamente suicida. Aunque ambas deben tomarse en serio, el deseo activo requiere una respuesta urgente. Los síntomas comunes pueden incluir:
- alteraciones del sueño notable (dormir mucho o no poder dormir)
- hablar sobre sentirse vacío, desesperanzado o atrapado
- comportamientos que podrían provocar daños graves o lesiones
- decirse adiós a los seres queridos
- donar objetos
- expresar preocupación por ser una carga
- aislarse de amigos y familiares
Es importante recordar que las personas pueden presentar los síntomas de forma diferente. Algunas pueden decidir mantener sus pensamientos y sentimientos en secreto, por lo que es crucial conocer las señales y observar el comportamiento de un ser querido.
Cómo ayudar a alguien que conoces
Descubrir que un amigo o ser querido tiene pensamientos o ideas de suicidio puede ser aterrador. Si te preocupa, existen estrategias útiles que puedes intentar.
Haz preguntas
Está bien preguntar. Hablar de suicidio no introduce el pensamiento en la cabeza de nadie. De hecho, estudios muestran que ser directo en estas conversaciones no aumenta el riesgo. Algunas preguntas útiles son:
- “¿Estás pensando en hacerte daño?”
- “¿Tienes pensamientos de suicidio?”
Preguntas de seguimiento pueden ayudar a identificar si se trata de un riesgo activo. Por ejemplo: “¿Tienes un plan para llevarlo a cabo?”
No intentes arreglarlo
Nuestra tendencia es intentar resolver la situación, especialmente con personas queridas. Es importante recordar que tu apoyo es crucial. Asegúrate de transmitir que estás ahí para la persona cuando te necesite.
Centra en sus sentimientos
Evita minimizar lo que siente o convencer de que “las cosas no son tan malas”. En su lugar, escucha y valida sus emociones.
Ofrecer apoyo
Si la conversación deriva hacia soluciones, puedes ayudar con apoyos prácticos. Si la persona está abrumada por las responsabilidades diarias, considera ofrecer ayudar con tareas como llevar a los niños a la escuela o preparar la cena.
Plan de seguridad
Un plan de seguridad es un conjunto escrito de instrucciones para cuando la persona comienza a experimentar pensamientos de suicidio. Este plan puede incluir:
- sintomas a vigilar
- estrategias de afrontamiento, como meditación o respiración profunda
- una persona de confianza a quien pedir ayuda
- personas o actividades que funcionen como distracciones
- recursos profesionales
- maneras de crear un entorno seguro
Si ya existe un plan de seguridad, revísalo con la persona para asegurarte de que cada paso esté completo.
Cuándo pedir ayuda
Pueden existir momentos en los que los deseos de la persona sean urgentes y requieran atención inmediata. Contacta a un profesional de salud o de salud mental para programar una sesión de emergencia. Una visita a urgencias podría ser necesaria si no hay otra opción disponible.
Mantener el contacto
Un estudio de 2017 encontró que las personas tienen menos probabilidad de morir por suicidio si se mantiene contacto con otras personas que ofrecen apoyo. Considera llamar a tu amigo o invitarle a tomar un café para ver cómo está. Esto puede demostrar que tu apoyo no se limita a las emergencias.
Cuídate si la situación te afecta
Cuidarte a ti mismo es importante, especialmente si tú también atraviesas depresión o ideación suicida. Las conversaciones sobre temas tan densos pueden ser desencadenantes; reconoce cuándo necesitas apartarte para recomponerte. Contar con círculos de apoyo y una rutina de autocuidado puede ayudar a afrontar mejor la situación.
¿Qué hacer ahora?
La ideación suicida afecta a muchas personas y puede resultar abrumadora para quien acompaña. Mantente empático y escucha activamente, y mantén a la persona en contacto. Si buscas recursos, consulta opciones de prevención disponibles en tu entorno. Si necesitas ayuda de inmediato o te preocupa la seguridad de alguien, acude a emergencias o llama al número de emergencias de tu país para atención inmediata. En Estados Unidos, también está disponible la línea 988 (Lifeline) y su chat en línea en 988Lifeline.org.
Recursos de ayuda
Si tú o alguien cercano está en riesgo inmediato, llama al servicio de emergencias de tu país. En Estados Unidos, la línea de crisis 988 está disponible 24/7 llamando al 988 o chateando en 988Lifeline.org. También pueden existir recursos de salud mental comunitarios y líneas de ayuda locales. No dudes en buscar apoyo profesional para ti y para la persona que está atravesando esta situación.
Autor
Isabel Arroyo
Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal.
En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.