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Cómo dejar atrás el pasado: 8 consejos para aceptarlo y dejarlo ir.

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Dejar ir el pasado, incluso a las personas que nos han herido, suele implicar aceptar lo que no podemos controlar, asumir la responsabilidad y centrarnos en las lecciones aprendidas. Buscar ayuda también es importante. Muchas personas se preguntan, en algún momento, cómo soltar un dolor pasado. Aunque el pasado haya causado esa herida, empezar a sanar suele partir de vivir el presente.

1. ¿Es cómodo el dolor?

Algunas veces, tras un dolor prolongado, se llega a habituarse a la angustia emocional. Puede sentirse seguro y familiar, incluso formar parte de la identidad. Mantener la furia hacia esa persona puede parecer cómodo porque permite mantener cierta distancia. Sanar puede estar al otro lado del dejar ir.

  • ¿Existen ganancias secundarias al mantener la atención en lo que duele?
  • ¿Pensar en el pasado te impide probar nuevas relaciones o situaciones?
  • ¿Evitas resolver el dolor emocional porque implicaría enfrentarlo primero?
  • ¿Cómo sería tu vida si dejaras el pasado en el pasado?
  • ¿Qué ocurriría si adoptaras un papel diferente en la situación?

“No soy lo que me ocurrió; soy lo que elijo llegar a ser.” — Carl Gustav Jung

2. Considerar expresarlo

Para sanar, a veces primero hay que sentirlo. Guardar tus pensamientos y emociones puede hacerte daño a largo plazo y dificultar soltar, especialmente si sigues pensando en el pasado y en lo que te hirió.

Intenta encontrar formas de expresar lo que sientes de forma saludable. Algunas opciones:

  • Diario con pautas (escribe regularmente con preguntas o temas guía).
  • Escribir una carta a la persona que te hirió (enviarla es opcional).
  • Expresar tu dolor a través del arte o el juego si escribir o hablar es difícil.
  • Buscar un amigo, familiar o terapeuta de confianza para compartir experiencias y sentimientos.

3. Considerar asumir la responsabilidad

Asumir la responsabilidad no significa culpar a uno mismo por lo que ocurrió en el pasado. Se trata de reconocer cuánta energía se gasta en recordar o sentir cosas que ya no forman parte de tu presente, y de elegir enfocar la atención en el aquí y ahora.

Aferrarte al dolor, al resentimiento o a recuerdos dañinos te puede hacer revivir la experiencia una y otra vez, manteniéndote atrapado en un pasado que ya no puedes cambiar. Asumir la responsabilidad también implica reclamar tu poder y decidir que otros no controlarán cómo te sientes o cómo vives. Puede que no tuvieras voz en lo que te hirió, pero sí ahora.

Puede ser difícil, pero la sanación es posible. Considera buscar apoyo profesional para explorar mecanismos de afrontamiento que faciliten liberar el pasado. Mereces acompañamiento para avanzar.

4. Haz espacio para lo nuevo

Concentrarse en eventos pasados puede dejar poco margen para experiencias nuevas que puedan traer alegría. No soltar el pasado puede hacerte perder lo bueno de tu vida. Aquí tienes pasos prácticos para hacer espacio para lo nuevo y liberar el pasado:

  • Establecer metas personales y profesionales a corto plazo
  • Cultivar la gratitud para centrarse en el presente positivo
  • Evaluar la calidad de tus relaciones actuales y elegir las que te hacen bien
  • Comprometerte a un nuevo hobby o actividad cada mes
  • Limpiar y organizar tus espacios para deshacerte de cosas que ya no sirven
  • Establecer nuevos lazos o fortalecer relaciones casuales con potencial de convertirse en grandes amistades
  • Practicar la atención plena para volver al momento cuando la mente se desvíe al pasado
  • Comprometerte a una actividad de autocuidado cada semana
  • Realizar actividades altruistas que eleven tu ánimo ayudando a otros
  • Identificar líderes y modelos a seguir que lideren con empatía y compasión

5. Priorizarte puede ayudar

Priorizarte implica ser intencional con tus decisiones. Empezar por comprender que elegir lo bueno para ti no es egoísmo. Poner tu bienestar en el centro puede significar reclamar tu poder al dejar en el pasado lo que duele y enfocarte en sanar hoy. Es reconocer que importas.

Algunas pautas útiles:

  • Ir a terapia para explorar cómo dejar ir el pasado y el dolor experimentado
  • Establecer límites con personas que quieran revivir o discutir el pasado cuando no estás listo
  • Tomar decisiones de vida que te hagan sentir seguro, en paz o feliz, incluso si otros no están de acuerdo
  • Reenfocar pensamientos que aumenten la ansiedad o la tristeza para enfocarte en lo que te da esperanza
  • Practicar la autocompasión y el autorrespeto
  • Explorar formas de perdón, que puede incluir perdonarte a ti mismo y a otros

«La herida es el lugar donde la Luz entra en ti.» — Rumi

6. Enfócate en las lecciones

¿Qué has aprendido sobre las relaciones, el amor, tú mismo y la vida a partir de experiencias dolorosas? Es natural mirar lo negativo, pero intenta identificar también algunas lecciones positivas.

  • Qué tan fuerte y resiliente puedes llegar a ser
  • Quiénes estuvieron cuando más lo necesitabas y te mostraron que podías confiar en ellos
  • Las cosas que ahora sabes que no quieres en tu vida
  • Las habilidades de afrontamiento que desarrollaste para enfrentar desafíos
  • La certeza de que todo pasa y esto también pasará

7. Aceptar lo que no puedes cambiar puede funcionar

Una razón para ruminar puede ser la necesidad de revisar decisiones pasadas o lo que podría haber sido. Enfocarte en “qué pasaría si” puede llevar a conversaciones internas repetitivas. Pensar en lo sucedido no lo cambia. Es difícil, pero identificar aquello sobre lo que no tienes control puede ayudar a soltar el pasado.

Los “debería haber” o “qué podría haber sido” no alterarán lo ocurrido. En cambio, mirar hacia “qué podría ser” y “qué haré” puede ayudarte a avanzar con decisiones intencionadas en el presente y en el futuro.

8. Considera buscar apoyo profesional

Ya sea para afrontar trauma, ansiedad u otro trastorno de salud mental, o para gestionar resentimientos en las relaciones, un profesional de la salud mental puede ayudarte a dejar ir y liberar el dolor emocional.

aprender a soltar el dolor puede depender de tu situación particular, pero es posible y la sanación es alcanzable. Expresar lo que sientes, reclamar tu poder, abrir espacio para lo nuevo y enfocarte en las lecciones son formas útiles de soltar el dolor emocional. Si te resulta difícil, buscar apoyo profesional puede ayudarte a explorar las causas posibles de tus desafíos y a desarrollar estrategias de afrontamiento adecuadas para ti.

Vídeo sobre Cómo dejar atrás el pasado: 8 consejos para aceptarlo y dejarlo ir.

Autor

Autora Isabel Arroyo Isabel Arroyo Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal. En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.