Cómo las personas altamente sensibles pueden protegerse de la negatividad
Las personas altamente sensibles, a menudo llamadas empáticas, captan con facilidad las emociones de los demás. Perciben motivaciones ocultas, procesan gran cantidad de información sensorial y pueden sentirse sobreestimuladas o estresadas. Al igual que los introvertidos, requieren intervalos de descanso para recuperarse. Este artículo explora cómo reconocer la contagiosidad de las emociones, y qué estrategias de “escudo” pueden ayudar a seleccionar qué emociones incorporar y cuáles dejar ir.
Qué es la persona altamente sensible o empática
La PAS suele ser especialmente perceptiva ante las emociones y las motivaciones subyacentes de los demás. Su intuición es aguda y, a veces, se han visto descritas como “demasiado sensibles”. Debido a que procesa gran cantidad de información sensorial en su entorno, tienden a sentirse fácilmente abrumadas y a experimentar más estrés en situaciones intensas o llenas de estímulos.
Manifestaciones y retos en la vida diaria
Cuando entra en una habitación una carga de energía negativa —ya sea rencor, ridículo o pesimismo extremo—, la empática la detecta de inmediato. Puede perder de vista sus propios sentimientos para entender y, a veces, ayudar a la persona con carga emocional. Para lograrlo, debe procesar todo lo que oye y observa, lo que resulta agotador. Es similar a tener la televisión y la radio encendidas al mismo tiempo, mientras alguien intenta conversar y se lee un libro. La estimulación llega desde todos lados y cada fragmento de información es una pista de lo que ocurre en su mundo.
Práctica de un escudo emocional
La idea es anticipar y limitar la entrada de emociones ajenas, sin dejar de lado la empatía. Se puede visualizar una frontera entre uno mismo y el resto del mundo y permitir que pasen solo energías positivas.
Pasos prácticos
- Visualizar un límite entre tú y el resto del mundo para distinguir lo que decides adoptar.
- Recibir solo energías positivas como buenas intenciones, cumplidos, humor, risas y sonrisas cálidas.
- Las cosas negativas, como comentarios groseros o ataques, chocan contra la frontera y se desvanecen hacia la tierra. Se “ground out” esa energía, dejándola disolverse como compost.
- Desviar la negatividad para no aceptarla; mantener el propio estado emocional y no permitir que nadie desmoralice tu optimismo.
- Al conversar con alguien, preguntarte: “¿Qué está aportando esta persona? ¿Qué emociones quiero recoger o no?”
Ventajas de mantener límites y optimismo
- Se reduce la reactividad y aumenta la calma, lo que facilita ser un buen amigo y compañero.
- Se percibe la gratitud y la alegría con mayor claridad.
- Con una mente más clara, se observa la realidad con mayor apertura, sin juicios excesivos ni perfeccionismo.
- En cierta medida, se proyecta una influencia positiva para quienes se quiere cuidar.
En síntesis, desarrollar un escudo emocional ayuda a conservar el bienestar propio, a la vez que permite mantener relaciones afectivas fiables y sostenibles.
Vídeo sobre Cómo las personas altamente sensibles pueden protegerse de la negatividad
Autor
Isabel Arroyo
Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal.
En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.