Cómo lidiar con el sufrimiento: Practicando la aceptación
El dolor es parte de la experiencia humana y no puede evitarse por completo. Sin embargo, al practicar la aceptación podemos reducir gran parte del sufrimiento innecesario que acompaña a las dificultades. Este enfoque, basado en habilidades de la Terapia Dialéctica Conductual (DBT), propone reconocer la realidad, moderar la pelea contra el dolor y abrir paso a respuestas más adaptativas.
Qué es la aceptación
La aceptación no significa aprobación ni rendirse, sino reconocer la realidad tal como es y decidir cuánto tiempo y energía dedicarás a los sufrimientos emocionales que esa realidad genera.
La base de estas habilidades es la Terapia Dialéctica Conductual (DBT), desarrollada por la psicóloga Marsha Linehan, que propone precisamente aprender a gestionar las emociones a través de la aceptación y la regulación emocional.
Una definición práctica
La aceptación simplemente significa dejar de negar la realidad y reconocerla tal como es. No implica estar de acuerdo con una situación ni obligarte a que cambie de inmediato; tampoco equivale a perdonar. Su objetivo es disminuir tu propio sufrimiento, entendiendo que la lucha constante suele agravar las emociones dolorosas.
Ejemplos y matices
La aceptación no depende de otras personas ni de un resultado específico. Por ejemplo, si una relación termina y no puedes cambiar esa decisión, la aceptación consiste en reconocer esa realidad y decidir si seguir adelante o buscar otras vías. No podemos actuar para cambiar las cosas hasta que las reconocemos tal como son.
Cómo practicar la aceptación
A continuación se presentan estrategias inspiradas en la obra de Sheri Van Dijk, adaptadas para claridad y uso general.
- Comprometerse contigo mismo a aceptar la realidad de una situación concreta.
- No juzgarte por no poder aceptar de inmediato; es natural que los pensamientos vuelvan a este lugar. Repite con amabilidad: “Es natural que vuelva a aparecer, voy a practicar”.
- Recordar que, como cualquier habilidad, la aceptación requiere tiempo, práctica y paciencia.
- Redirigir la atención hacia la aceptación y recordar por qué es importante para ti.
- Comenzar con situaciones menos dolorosas para ganar confianza (tráfico, filas largas, cambios de planes por mal tiempo, etc.).
- A desglosar la situación en componentes más manejables para que resulte más fácil aceptar.
- Centrarse en el presente y evitar pensar en futuros definitivos como “nunca tendré una relación a largo plazo”.
- No ceder a juicios sobre uno mismo; diferenciar entre la conducta y el valor personal.
- Recordar que la aceptación no implica rendición, sino un paso para reducir el poder que tiene la emoción dolorosa sobre ti.
Impacto y resultados de practicar la aceptación
Al aceptar la realidad, la ira y el enojo suelen disminuir y el sufrimiento puede reducirse, aunque el dolor persista. Este enfoque facilita avanzar, permite tomar decisiones más claras y, en general, abre la posibilidad de cambios saludables sin forzar respuestas apresuradas. La aceptación no elimina el dolor, pero reduce su carga emocional y mejora la capacidad para responder ante las dificultades.
Vídeo sobre Cómo lidiar con el sufrimiento: Practicando la aceptación
Autor
Isabel Arroyo
Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal.
En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.