Cómo lidiar con la desilusión
La decepción es una emoción que a veces resulta difícil de entender y gestionar. Por ejemplo, cuando un equipo favorito pierde un partido decisivo, la experiencia puede ser amarga. Este artículo propone cinco pasos para afrontarla: gestionar la emoción, no tomarlo personalmente, revisar las expectativas, adoptar una visión más amplia y volver a intentarlo o buscar otro enfoque.
Gestión emocional
Este paso debería ser el primero ante cualquier circunstancia vital difícil y quizá inesperada. Debes experimentar tu reacción emocional ante el suceso. Es importante permitirte sentir para poder entender qué significa el evento para ti. No te apresures a tomar decisiones importantes ni a actuar en función de tus sentimientos. Pueden pasar unas horas o incluso días antes de alcanzar un estado mental más sereno; cuando eso ocurra, actúa solo entonces.
No tomarlo personalmente
Muchas personas están demasiado dispuestas a atribuirse a sus propias fallas los eventos negativos de la vida. Se dicen que se lo merecen, que lo atraen o que no son lo suficientemente buenos para obtener otro desenlace. La realidad es que la vida continúa, ocurra o no estés. En este caso, estuviste presente durante el suceso, que en realidad no tenía nada que ver contigo. Cuando lo tomas personalmente, limitas innecesariamente tu punto de vista e impides la adquisición de sabiduría, que es la capacidad de ver la vida desde una perspectiva más profunda, amplia y significativa. En lugar de convertirlo en algo “todo sobre ti”, permite mantener la duda recordando: “no lo sé, no lo sé”. Así podrás estar disponible para entender realmente un evento cuando surja y no la versión que te inventes por prisa. Tal vez descubras más sobre ti mismo y la vida, pero no dentro de los plazos que te impones. Recuerda, solo espera. En cuanto a la comprensión, la impaciencia no es tu aliada.
Revisar las expectativas
Al examinar detenidamente tus expectativas, te acercas a una comprensión más realista del evento. Quizá eran poco realistas. Quizá podrían ajustarse un poco para afrontar esta nueva realidad. En cualquier caso, ahora es el momento de cuestionar si estas expectativas realmente te sirven.
Tomar una perspectiva amplia
La capacidad de autorreflexión es la esencia de una buena salud mental. Tómate un tiempo para explorar qué sucede contigo alrededor de este suceso: qué significa para ti y qué te ha enseñado sobre la vida. Hablar con un terapeuta, alguien que escucha de verdad y tiene tus mejores intereses en mente, puede ser útil. Puede ayudarte a recuperarte, a reevaluarte y a obtener una comprensión más profunda y claridad que te sorprenda y te haga sentir mejor.
Volver a intentarlo o cambiar de enfoque
Una vez seguidos estos pasos, llega el momento de decidir qué hacer a continuación y cómo actuar. Si realmente crees que es posible volver a intentarlo con éxito, adelante. Alternativamente, quizá sea más sensato probar un enfoque diferente. Con una mayor capacidad de autorreflexión, una comprensión más profunda y nuevos recursos para afrontar la decepción, es más probable que puedas alcanzar el éxito.
Vídeo sobre Cómo lidiar con la desilusión
Autor
Isabel Arroyo
Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal.
En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.