¿Cómo puedes ayudar a los niños a regular sus emociones?
La desregulación emocional en los niños puede aparecer como un síntoma de diversos trastornos mentales, pero no es un trastorno por sí mismo. A veces está ligada a experiencias traumáticas, al TDAH, a la ansiedad o a otros trastornos del estado de ánimo. Aunque las emociones parezcan desproporcionadas, existen estrategias para ayudar a los niños a recuperar su equilibrio emocional.
Qué es la desregulación emocional
La desregulación emocional se define como la incapacidad para hacer frente a las emociones o modular su intensidad y calidad. Según investigaciones de 2021, puede existir una conexión estrecha entre trauma infantil y la desregulación emocional. Puede ser consecuencia de experiencias traumáticas como presenciar abuso o haber sido víctima de abuso, negligencia, traición, exposición al consumo de sustancias o el trastorno de estrés postraumático (TEPT).
- presenciar abuso o haber sufrido abuso
- negligencia
- traición
- exposición al consumo de sustancias
- trastorno de estrés postraumático (TEPT)
Señales comunes de la desregulación emocional
- irritabilidad
- agresión
- rabietas frecuentes y prolongadas
- respuestas emocionales que parecen desproporcionadas ante la situación
- inestabilidad del ánimo
Factores que pueden influir
- TDAH (trastorno por déficit de atención e hiperactividad)
- Trastornos de ansiedad
- Trastornos del estado de ánimo
- TEPT (trastorno de estrés postraumático)
- Trauma infantil
Estrategias para ayudar a tu hijo a regular sus emociones
Identificar y tratar los efectos del trauma
Según investigaciones de 2021, el trauma infantil puede estar asociado a una proporción significativa de trastornos psiquiátricos de inicio en la infancia. Es importante garantizar una evaluación adecuada y considerar el trauma como factor en otros diagnósticos para facilitar el tratamiento adecuado.
Practicar la atención plena y la respiración consciente
Un estudio de 2021 encontró que una práctica de respiración guiada puede ayudar a niños con desregulación emocional asociada al TDAH y a dificultades para controlar impulsos a calmarse y concentrarse. Padres de los niños participantes reportaron mejoras en la atención y en habilidades sociales. Un estudio de 2022 sugiere que el yoga puede ser valioso para niños con TDAH que presentan problemas de control de impulsos. Integrar mindfulness mediante meditación o yoga, con foco en la respiración, puede facilitar la regulación emocional, especialmente en la escuela.
Priorizar un sueño reparador
Los niños con desregulación emocional pueden enfrentar mayores desafíos si también tienen dificultades para dormir. Modelar hábitos de sueño saludables y trabajar en una rutina nocturna en casa puede ayudarles a recuperar algo de equilibrio emocional.
Considerar adoptar un perro (si es posible)
Alguna investigación de 2021 sugiere que cuidar de un perro, y especialmente participar en su entrenamiento, puede ayudar a disminuir los síntomas de desregulación emocional en adolescentes con TEPT. Los participantes reportaron mejoras en la atención y en la reducción de TEPT, desregulación, estrés y agresión. Si tu hijo es mayor y está dispuesto a colaborar, y crees que adoptar un perro podría encajar en tu familia, busca un refugio cercano y elige un perro que pueda cuidar.
Participar en una clase de crianza
Los programas de crianza suelen enseñar a los padres habilidades para entender las necesidades del niño y aceptar sus emociones. Practicar una mayor empatía puede mejorar el ambiente familiar y contribuir a la regulación emocional de tu hijo.
Probióticos y dieta
Si la desregulación emocional podría estar relacionada con el TDAH, considera la posibilidad de incluir probióticos en la dieta del niño o una dieta rica en probióticos. Un estudio de 2022 mostró evidencia de que probióticos usados junto con terapia conductual y otras intervenciones pueden ayudar a mejorar funciones cerebrales relacionadas con la atención y el control de impulsos asociado al TDAH.
Encontrar un terapeuta infantil
Los niños a veces necesitan la ayuda de un terapeuta para entender sus emociones y trabajar esas sensaciones. La terapia puede ayudar a diagnosticar condiciones subyacentes que expliquen la desregulación emocional. La terapia cognitivo-conductual (TCC) puede ser especialmente eficaz para la desregulación emocional, particularmente en niños con TDAH, trastornos del ánimo, fobias o compulsiones. Con la TCC, el terapeuta acompaña al niño para comprender pensamientos, emociones y acciones y enseñar respuestas útiles. En algunos casos, la TCC puede reducir la necesidad de medicación para el TDAH.
Terapia cognitivo-conductual (TCC)
La TCC es una opción de psicoterapia que ayuda a comprender y gestionar pensamientos, emociones y conductas, y a desarrollar respuestas adaptativas para situaciones que provocan desregulación.
Medicación para el TDAH
Abordar la desregulación emocional suele implicar tratar las causas subyacentes, como el TDAH. Si se ha diagnosticado TDAH, ciertos fármacos pueden ayudar a controlar los síntomas que contribuyen a la desregulación. La medicación debe ser indicada y supervisada por un médico o psiquiatra. Es importante colaborar con el pediatra y el terapeuta para encontrar el tratamiento más adecuado y seguir las pautas de medicación.
Próximos pasos
La desregulación puede resultar muy disruptiva en la vida del niño. Sin embargo, existen formas de aprender a acompañar a un hijo con desregulación emocional. Es importante recordar que la desregulación emocional no es, en sí misma, un trastorno, sino un síntoma que puede aparecer en condiciones como TDAH, depresión, ansiedad o TEPT. Visitar al pediatra o a un profesional de salud mental suele ser el primer paso para identificar causas subyacentes.
A la hora de avanzar, es clave reconocer y abordar posibles traumas en la historia del niño para facilitar un diagnóstico correcto. Entre las estrategias para apoyar a tu hijo se encuentran:
- psicoterapia, especialmente la TCC
- identificar y abordar cualquier trauma que haya experimentado
- practicar hábitos de sueño saludables
- prácticas de atención plena centradas en la respiración, como la meditación y el yoga
- adoptar un perro y participar en su entrenamiento
- probióticos o cambios en la dieta
- participar en una clase de crianza centrada en la empatía y la sensibilidad
- medicación para determinadas condiciones, como el TDAH, cuando esté indicada por un profesional
Trabajo en equipo
La ayuda suele requerir la colaboración de padres y cuidadores con maestros, terapeutas y pediatras para crear un plan coherente y apoyar al niño de forma integral.
La ayuda está disponible para tu hijo y para ti. Si buscas orientación para iniciar un apoyo de salud mental, consulta a profesionales de tu localidad para un primer acercamiento.
Vídeo sobre ¿Cómo puedes ayudar a los niños a regular sus emociones?
Autor
Isabel Arroyo
Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal.
En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.