Cómo reconocer y cambiar patrones de conducta tóxica
Los patrones de conducta consisten en acciones repetidas que solemos realizar sin pensar. Mucho del comportamiento diario resulta automático y cómodo, y no siempre hay daño intrínseco. También pueden ser conductas que evitamos cambiar por la recompensa que aportan. Este artículo analiza qué es un patrón, cómo distinguir los tóxicos y estrategias para iniciar su cambio.
Qué constituye un patrón
Detectar si una acción personal forma parte de un patrón general exige cierto desapego: observar la conducta desde la perspectiva de otros. Con el paso de meses o años desde un incidente, es más fácil ver dónde y cómo esas conductas se vuelven un patrón tóxico.
¿Es un hábito o un patrón?
Unos ejemplos pueden ayudar. Si haces algo cada día de forma automática, probablemente es un hábito. Esto puede incluir tomar una taza de café caliente al despertar o ir por un latte al mediodía. Por supuesto, algunos hábitos pueden evolucionar hacia abuso de sustancias o adicción cuando la acción se repite de forma constante y se impone a la vida.
O puedes estar muy cerca de convertirte en casi alcohólico y querer cambiar ese comportamiento tóxico. Por ejemplo, cuando alguien intenta dejar un estado de consumo de alcohol o drogas, su hábito de usar puede requerir un patrón de conducta para volver a consumir. El patrón se grabó y la persona lo realiza porque siente que debe, sin otra forma de satisfacer su necesidad.
un patrón es una conducta a la que volvemos una y otra vez, que hacemos sin pensar. Reconocer los patrones relevantes implica identificar cuáles producen consecuencias negativas y adoptar aquellos que mejoran el bienestar.
Buenas noticias y malas noticias
Puede resultar impactante darte cuenta de que algo que creías bueno para ti quizá no lo era. Hay buenas y malas noticias en este reconocimiento. Por un lado, lo que pensabas que era beneficioso podría haber sido una creencia engañosa que imitabas para obtener el mismo éxito que otros. La adherencia ciega a una idea rara vez es sabia; es necesario pensar con cuidado y analizar después para decidir si un patrón es adecuado para ti.
La buena noticia es que puedes identificar y cambiar estos patrones; la mala es que el proceso exige esfuerzo, paciencia y apoyo.
Por dónde empezar
Considera hacer una lista de los comportamientos actuales que constituyen un patrón. Llevar notas para usar como referencia puede ayudar.
Crea dos hojas separadas, una para patrones de conducta positivos y otra para patrones negativos. O, simplemente enumera las conductas y observa si caen en patrones. Luego, asígnales un valor positivo o negativo. Este valor no indica si la conducta te gusta, sino si mejora o perjudica tu vida.
Un ejemplo de patrón de conducta tóxica es asumir demasiadas responsabilidades en el trabajo. Aunque cuidar de la familia y las responsabilidades es válido, si te encuentras constantemente asumiendo nuevas tareas, pidiendo más responsabilidad y descuidando otros aspectos de tu vida, eso es una señal de alerta. Quizás no eras un adicto al trabajo, pero este patrón puede indicar rasgos de un adicto al trabajo. Cuando tu tiempo está ocupado por trabajo y tareas relacionadas, hay poco espacio para otras cosas. El estrés aumenta, la tensión se eleva y la productividad disminuye. Trabajar más duro y más tiempo puede dejar de ser satisfactorio.
A quién acudir
Una vez que tengas tu lista de patrones, especialmente los que quieres cambiar, ¿a quién acudir para pedir ayuda para ordenar todo?
- Tu pareja o personas queridas — Son las personas que te conocen y se preocupan por ti; suelen ser los primeros apoyos y pueden estar involucrados en algunos patrones que quieras modificar.
- Tu terapeuta — Hablar con un profesional puede ayudar a interpretar conductas y a identificar paralelismos con otros patrones; la confidencialidad facilita la apertura.
- Tu jefe — En algunos casos, cambiar patrones requiere conversar con tu supervisor; planifica cuándo y cómo abordar el tema para buscar soluciones que sirvan a ambas partes.
Frustración y resistencia al cambio
¿Qué hacer si no se avanza por la resistencia? Algunos patrones tóxicos pueden no resolverse de inmediato. Reconocer que algo debe cambiar es crucial, pero el trabajo real para lograrlo puede ser largo. Practica la paciencia y estate dispuesto a trabajar sin desanimarte si las cosas no se resuelven de inmediato. La vida puede ser confusa y complicada, pero contar con una red de apoyo sólida te ayuda. También es importante entender la resistencia interna al cambio.
Celebrar el éxito
También resulta muy valioso celebrar los pequeños logros tras realizar cambios importantes. Reconoce que no todo cambio tiene que ser revolucionario para considerarse un éxito. Si es importante para ti, es importante para tu bienestar. Reconoce tus logros, date crédito y mira el siguiente punto de la lista para continuar. El progreso se acumula y, con impulso, es más fácil seguir avanzando.
Vídeo sobre Cómo reconocer y cambiar patrones de conducta tóxica
Autor
Isabel Arroyo
Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal.
En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.