Cómo se relaciona el apego con la salud mental
La forma en que nos apegamos a los demás influye en nuestra salud mental. Este artículo explora por qué el apego es clave, qué significa vivir con apego inseguro, y cómo los trastornos de apego pueden originarse en la infancia y afectar las relaciones en la adultez. También aborda señales, posibles vías de cambio y cuándo acudir a ayuda profesional.
La importancia del apego y su impacto en la salud mental
La teoría del apego, desarrollada en los años 1950 por John Bowlby, sugiere que las relaciones que establecemos con nuestros cuidadores pueden marcar la forma en que nos relacionamos en la vida adulta. Cuando se cultiva un apego seguro, las relaciones suelen ser satisfactorias. Según la trabajadora social clínica licenciada en Nueva York, Liza Gold, un apego seguro implica:
- sentirse cómodo con la vulnerabilidad;
- expresar las necesidades de forma abierta;
- recuperarse rápidamente de la decepción;
- encontrar equilibrio en las relaciones;
- resolver conflictos de manera efectiva;
- comunicar los sentimientos de forma asertiva.
¿Qué son los trastornos de apego?
Los trastornos de apego se diferencian del apego seguro y suelen aparecer en la infancia. Cuando un menor de 18 años presenta dificultades interpersonales, puede recibir un diagnóstico de trastorno de apego. «Esto suele significar que el niño no ha experimentado una sintonía emocional fiable y constante por parte de un cuidador principal u otra figura de apego, lo que dificulta percibir el mundo interpersonal como seguro y capaz de satisfacer sus necesidades emocionales y físicas», explica la Dra. Sarah Bren, psicóloga clínica licenciada en Pelham, Nueva York.
Trastorno de apego reactivo (TAR)
Los niños con TAR pueden presentar dificultades para formar vínculos cercanos con cuidadores y compañeros. Un estudio de 2019 sugiere que puede derivar de negligencia severa o abuso en el hogar.
Trastorno de desinhibición social (DSED)
Los niños con DSED pueden no mostrar un sentido de “peligro ante extraños” y sentirse cómodos con adultos que no conocen. Aunque aún no se entiende por completo, un estudio de 2018 sugiere que podría desarrollarse en niños que no reciben atendidas sus necesidades físicas o emocionales por parte de sus cuidadores.
¿Qué es un apego inseguro?
Existen cuatro estilos de apego en la edad adulta:
Apego seguro
Se caracteriza por sentirse cómodo tanto con la intimidad como con el espacio de los demás.
Apego ansioso-preocupado
Puede haber inquietud por el abandono, miedo al rechazo o deseo de aprobación constante.
Apego evitativo
Se experimenta incomodidad ante la cercanía, dificultad para expresar emociones y un fuerte deseo de pasar tiempo a solas.
Apego temeroso-evitante
Se alterna entre un deseo intenso de cercanía emocional y la necesidad de mantener distancia, con miedo a ser herido.
Estos tres últimos estilos se agrupan como “apego inseguro”, un término general para describir dificultades interpersonales y miedo en las relaciones de la vida adulta. Las personas con apego inseguro pueden tener problemas para formar lazos seguros, confiables y duraderos, advierte Gold. Si quieres saber cuál es tu estilo de apego, puedes explorar recursos de evaluación disponibles a través de profesionales.
Relación entre trastornos de apego y apego inseguro
Los expertos sostienen que los trastornos de apego durante la infancia fijan las bases de los apegos inseguros en la etapa adulta. «Nuestras primeras relaciones con las figuras de apego principales actúan como un 'plano' que usamos a lo largo de la vida para prever cómo otros nos recibirán, responderán y atenderán nuestras necesidades emocionales y físicas», explica Bren. Si se viven experiencias tempranas que conducen a estilos de apego inseguros, es común que esos patrones se recreen en las relaciones adultas, ya sea de forma consciente o inconsciente.
¿Cómo afecta el apego inseguro a la salud mental?
El estilo de apego puede influir en el estado de ánimo, la autopercepción y las estrategias de afrontamiento. Los apegos inseguros se asocian con:
- ansiedad
- depresión
- hipersexualidad (con mayor frecuencia en apego ansioso y temeroso-evitante)
- uso excesivo de redes sociales
- falta de confianza en los demás
- soledad
- baja autoestima
- aislamiento social
- incertidumbre en las relaciones
- uso de sustancias para hacer frente a las dificultades
Cuándo buscar ayuda
No tienes que atravesarlo solo. Si las relaciones te plantean desafíos significativos, considera acudir a un profesional de la salud mental con experiencia en la teoría del apego. Las pautas de apego pueden cambiar con apoyo, comprensión y experiencias emocionales correctivas, y es posible favorecer la seguridad interpersonal en las relaciones.
Recapitulación
Las relaciones sanas son fundamentales para la salud mental. Si vives con un estilo de apego inseguro, las relaciones pueden resultar difíciles y coexistir con otros retos como ansiedad, depresión o baja autoestima. Aun así, hay esperanza: es posible sanar experiencias traumáticas y aprender a conectar con otros de forma que aporte satisfacción emocional y bienestar.
Lecturas recomendadas
Para profundizar en el tema, pueden resultar útiles las siguientes obras:
- Attached: The New Science of Adult Attachment and How It Can Help You Find—and Keep—Love — Amir Levine y Rachel Heller
- Hold Me Tight: Seven Conversations for a Lifetime of Love — Dr. Sue Johnson
- Attachments: Why You Love, Feel, and Act the Way You Do — Tim Clinton y Gary Sibcy
Vídeo sobre Cómo se relaciona el apego con la salud mental
Autor
Isabel Arroyo
Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal.
En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.