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Cómo superar la vergüenza relacionada con el sexo

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Cuando piensas en invitar a tu cita a tu casa después de una velada agradable, ¿te has detenido por miedo a lo que opinen los demás? ¿O has dudado en pedir algo concreto durante la intimidad, temiendo que resulte extraño? La sexualidad a menudo se asocia con la vergüenza, pero no estás solo: existen formas de abrazar exactamente quién eres y lo que te da placer.

La vergüenza sexual y sus orígenes

La sexualidad ha estado históricamente ligada al valor y a la virtud. En los hombres y en quienes se identifican con lo masculino, se ha promovido la idea de la sexualidad como una conquista, impulsando a actuar sexualmente y a juzgar a quienes la viven de manera diferente. En cambio, a mujeres y a identidades femeninas se les enseñó a ocultar y proteger su sexualidad, lo que puede reducir su libertad e aumentar la sensación de vergüenza.

A lo largo de la historia, la virginidad ha sido un capital social que ha hecho que algunas personas asocien su valor con su sexualidad. Hoy esa herencia cultural puede hacer que algunas mujeres sientan vergüenza ante un deseo sexual activo, a diferencia de lo que se espera de hombres y de identidades masculinas. Para las personas LGBTQIA+, la sexualidad también ha sido objeto de estigmatización: en algunos contextos se ha considerado desviada o inmoral. Aunque no se comparta una religión o espiritualidad tradicional, estos prejuicios persisten en los medios y la cultura.

El sexo también se ha utilizado históricamente como una herramienta de poder y control. La esclavitud ha dejado huellas de vergüenza y de estereotipos en las comunidades afectadas. Este trasfondo hace que muchas personas sientan una conexión entre la vergüenza y sus propios deseos cuando perciben que no cumplen las expectativas sociales o no reciben afirmación sobre su sexualidad.

La vergüenza sexual puede mostrarse en múltiples aspectos de la vida: desde sentir vergüenza por la menstruación, la forma o tamaño del cuerpo, un diagnóstico de ITS, o la identidad de género u orientación sexual. Estas sensaciones pueden originarse en la cultura, las creencias religiosas, la educación, las experiencias pasadas y las historias que hemos oído de otros.

Dr. Sara C. Flowers, vicepresidenta de educación y formación en Planned Parenthood Federation of America, señala que la vergüenza sexual puede aparecer en muchos lugares de nuestra vida y que su origen suele estar en un cúmulo de influencias culturales, familiares y personales.

Cómo la vergüenza puede afectar la salud mental

Cada persona habita un cuerpo con múltiples componentes interconectados, incluidas emociones y salud mental. Nuestras sensaciones influyen notablemente en cómo vivimos los eventos y cómo aprendemos y procesamos la información, y ello también se aplica a nuestra sexualidad.

Un estudio reciente sobre la actividad sexual ha mostrado que, en los últimos 18 años, la actividad sexual y el número de parejas han disminuido entre los adultos. Se barajan varias hipótesis, entre ellas que aumentos en la depresión y la ansiedad podrían estar vinculados a esa caída. Aunque la investigación no demuestra una relación directa entre vergüenza y menor actividad sexual, sí sugiere que los sentimientos negativos pueden afectar negativamente nuestra vida sexual.

“Cuando nos sentimos física y emocionalmente seguros, podemos estar más dispuestos a probar cosas nuevas, a abrirnos a nuevas experiencias y a compartir partes de nosotros mismos que son vulnerables, lo que incluye explorar el placer, la identidad de género y la orientación sexual,” señala Flowers.

La vergüenza también puede hacer que se evite la atención sanitaria necesaria. Las personas que experimentan vergüenza y culpa en torno a la sexualidad pueden ser menos propensas a buscar servicios de salud sexual y reproductiva o a sentirse cómodas en sus cuerpos e identidades.

Teoría de la resiliencia ante la vergüenza

La teoría de la resiliencia ante la vergüenza (TRV), propuesta por Brené Brown y publicada en 2006, ofrece una definición operativa de la vergüenza y una identidad conceptual para entenderla. Describe las preocupaciones centrales que suelen experimentar las mujeres ante la vergüenza y identifica estrategias y procesos que pueden ayudar a desarrollar resiliencia. Aun reconociendo diferencias entre mujeres de distintos orígenes culturales, Brown señala categorías que pueden activar la vergüenza, como:

  • apariencia y imagen corporal
  • sexualidad
  • familia y maternidad
  • crianza y vida profesional
  • salud mental y física
  • envejecimiento
  • religión
  • hablar en público
  • supervivencia de traumas

Cómo abrazar la sexualidad sin vergüenza

La vergüenza es una emoción común, pero es posible relacionarse con la propia sexualidad de una manera que resulte agradable y auténtica. A continuación, algunas recomendaciones para empezar, basadas en el enfoque de la Dra. Flowers:

Escribe tus pensamientos

Llevar un diario puede ser una forma útil de exteriorizar ideas y emociones y luego analizarlas con mayor claridad. No hay presión de compartirlo; simplemente escribir puede ayudar a identificar de dónde provienen esas sensaciones y qué objetivos quieres alcanzar. Pregúntate: ¿cómo quiero sentirme respecto al sexo en el futuro? ¿qué relación quiero tener conmigo mismo o con una pareja? ¿cómo puedo avanzar de forma sana?

  • Si quieres, puedes introducir a los niños en una educación sexual saludable y respetuosa para que aprendan sobre su cuerpo, su salud y lo que les da placer, junto con herramientas de comunicación.

Conócete a ti mismo

Conocer tu propio cuerpo es un paso clave para abrazar la sexualidad. La masturbación puede ayudarte a familiarizarte con lo que te provoca placer. Los orgasmos liberan endorfinas que reducen el estrés y favorecen el sueño, lo que puede contribuir a una sensación de relajación.

También puede ser útil explorar qué te gusta fuera del dormitorio y aprender a reconocer tu apariencia real. Date tiempo para conocerte: viste ropa que te haga sentir atractivo y seguro, observa tus genitales en un espejo y experimenta con elementos que te aporten bienestar (una ducha cálida, velas, un abrazo, una carrera corta, etc.).

Date a ti mismo

Dedícate momentos contigo mismo para explorar y sentirte cómodo con tu cuerpo. Conversa contigo mismo de forma amable y evita cruelas autocríticas. Este autoconocimiento facilitará comunicar tus deseos y límites a tu(s) pareja(s) cuando lo desees.

Habla con una pareja o alguien de confianza

Cuando te sientas más cómodo con tus emociones, puedes empezar a hablar de ello con alguien de confianza. Hablar sobre la sexualidad en general o compartir algunas emociones y pensamientos que hayas escrito en tu diario puede ayudar a normalizar estos temas y a fortalecer la comunicación.

Construye un círculo de empoderamiento

Rodearte de personas que te apoyen y refuercen una visión positiva de tu cuerpo y tu sexualidad facilita el crecimiento. Del mismo modo, alejarte de influencias que alimentan pensamientos negativos puede ser un paso importante para avanzar.

Habla con un profesional

Si la vergüenza y la culpa suelen estar muy arraigadas, puede ser beneficioso contar con la perspectiva de un profesional. Un terapeuta o profesional de salud mental puede ayudarte a explorar tus emociones, desarrollar patrones de pensamiento saludables y trabajar en conductas que fortalezcan tu bienestar sexual y emocional.

Recursos para encontrar al terapeuta adecuado

  • Directorio de terapeutas afroamericanos
  • Directorio de educadores, consejeros y terapeutas en sexualidad
  • Herramientas para encontrar un psiquiatra o un psicólogo
  • Recursos para comunidades marginalizadas
  • Líneas de atención y apoyo de asociaciones de salud mental

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Próximos pasos

Las ideas para abordar la vergüenza alrededor de la sexualidad pueden sentirse desalentadoras, pero no estás solo y hay recursos para acompañarte. La clave es avanzar poco a poco, cuestionar los estándares que te limitan y buscar apoyo cuando lo necesites. Recuerda que cada cuerpo es diferente y la autonomía sobre tu propia sexualidad es una experiencia válida y personal.

Vídeo sobre Cómo superar la vergüenza relacionada con el sexo

Autor

Autora Isabel Arroyo Isabel Arroyo Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal. En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.