Con todos tus defectos: Cómo aceptarte a ti mismo en 8 pasos
Aprender a estar bien con todas las piezas de uno mismo puede ser difícil, pero con práctica se puede dominar el arte de la autoaceptación. Este artículo explora qué es la autoaceptación frente a la autoestima, por qué resulta tan complicado aceptarse y qué estrategias prácticas pueden acompañar a las personas para cultivar una relación más compasiva y realista consigo mismo.
Autoestima y autoaceptación: diferencias y relación
La autoestima se refiere a la confianza en tus cualidades y capacidades. Una persona con mayor autoestima puede sentirse digna de experiencias buenas y positivas y sentirse capaz de afrontar situaciones difíciles. En un estudio de 2017 con datos de 201 adolescentes, los investigadores observaron que la autoestima se asociaba con menos síntomas de ansiedad, depresión y problemas de atención. Aunque están conectadas, la autoaceptación implica abrazar cada aspecto de ti mismo, tanto fortalezas como debilidades. La autoestima es como el combustible; la autoaceptación, la forma de conducir con ese combustible.
Qué dificulta aceptarte a ti mismo
Desde que nacemos, la forma en que encajamos en el mundo está determinada e influida por las personas que cuidan de nosotros. Esto les otorga un gran poder para cómo nos entendemos y nos vemos. Si tu cuidador te mostró afecto, aceptación y apoyo, tu autoaceptación suele ser distinta de la de alguien que vivió lo contrario. Al empezar la escuela, se te mide por tus pruebas, tu rendimiento y tu capacidad para integrarte con tus compañeros. Con el tiempo, circunstancias de la vida, relaciones y el trato de los demás pueden influir en cuán fácilmente te aceptas. Para muchas personas, puede ser difícil aceptar si:
- la diversidad, la equidad y la inclusión son bajas en tu entorno
- el síndrome del impostor ha hecho acto de presencia
- has llevado a cabo conductas dañinas con consecuencias
- el trauma ha dificultado abrazar tu pasado o presente
Sin importar cómo se haya ido moldeando la autoaceptación, hay formas prácticas de trabajar en aceptarte tal como eres, aquí y ahora.
Cómo empezar a amarte y aceptarte
Perdónate a ti mismo
Puede resultar duro perdonarte si has lastimado a otros o has actuado de forma de la que no te enorgulleces. Pero hacerlo no significa condonar tu conducta; significa aceptar lo ocurrido, asumir la responsabilidad y darte permiso para seguir adelante.
- responsabilidad
- remordimiento
- restauración
- renovación
Practica la autocompasión
La autocompasión implica darte calidez y comprensión en momentos difíciles o cuando te sientes insuficiente.
- hablar contigo como lo harías con un amigo
- escribir cómo te gustaría ayudarte
- poner tu situación en perspectiva
- realizar autocuidado como la meditación, el ejercicio y una alimentación saludable
Mantente presente con la atención plena
Aunque a veces no podemos controlar las circunstancias de la vida, sí podemos empezar cada día intentando vivir con más presencia. Por ejemplo, cada noche podrías fijar un propósito para el día siguiente: una simple tarea como levantarte a una hora determinada y dar un paseo antes de empezar a trabajar puede darte dirección. Si buscas un objetivo mayor, como encontrar tu trabajo soñado, podrías incorporar la búsqueda de empleo o actualizar tu currículum para ese día.
Aplaude tus habilidades
Quizá cocines una tarta de manzana excelente, o seas la persona a la que tus amigos acuden para escuchar. O tal vez eres muy trabajador/a o tienes una mano para la jardinería. Escribe esas fortalezas y léelas en voz alta cuando te cueste reconocer lo admirable de ti.
Ignora a tu crítico interior
Es fácil ser nuestro propio crítico negativo. Cuando aparezca la autocrítica, detente, da un paso atrás y pregúntate qué le dirías a un amigo que estuviera pensando lo mismo sobre sí mismo.
Cuida tu círculo cercano
No hay nada como la familia y los amigos en quienes confías para compartir tus pensamientos, preocupaciones y anécdotas. Rodearte de personas que te aceptan tal como eres es una gran forma de sentirte respaldado. También puedes buscar grupos de apoyo en línea con ideas afines.
Luto y avance: dejar ir aspiraciones no cumplidas
Cuando tus esperanzas no se cumplen, es normal sentirse decepcionado. Permitirte sentir esa decepción es saludable y, cuando estés listo, avanzar. Podrías recordar el esfuerzo que pusiste para alcanzar esa visión y cerrar ese capítulo para abrir uno nuevo con un objetivo diferente.
La aceptación no es conformismo
Aceptar tus defectos y fracasos no significa conformarte con menos. Conocer tus límites puede mejorar tu bienestar. Por ejemplo, en lugar de enfocarte en cuán impaciente eres con los niños, valora cuánto conectas con las personas mayores visitando a tus abuelos o haciendo voluntariado en un centro de mayores.
Ideas clave para cultivar la autoaceptación
Aprender a aceptar quién eres puede ser desafiante, especialmente las facetas que crees que no son la “mejor versión” de ti. Si has tenido dificultades con la autoaceptación, recuerda que hay formas de abrazar el presente, obtener perspectiva sobre el pasado y amar todo lo que hay entre ambos extremos.
Vídeo sobre Con todos tus defectos: Cómo aceptarte a ti mismo en 8 pasos
Autor
Isabel Arroyo
Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal.
En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.