Consejos para aliviar las tensiones en la relación
Llegué a casa tras cenar con amigos y me encontré con gatos hambrientos, la colada mojada en la lavadora y huellas de barro en la alfombra. Estaba agotado y la tensión aumentaba; esperaba que el resto de tareas estuviera cubierto. Él había trabajado en el jardín, cavando un drenaje francés para evitar agua en la casa durante las tormentas. Las expectativas no cumplidas encendieron la irritación.
Cómo manejar conflictos en las relaciones cotidianas
Concede segundas oportunidades
Las cosas pueden ocurrir y, incluso entre personas buenas, aparecen errores grandes y desordenados. A veces tú también los cometerás. Pero, a veces, lo mejor para atravesar el mal momento es dar al otro el beneficio de la duda y seguir adelante. No se trata de justificar el fallo, sino de no buscar victorias en el error.
Una segunda oportunidad permite empezar de nuevo sin reabrir viejas discusiones. Ofrece este resquicio (hablado o en silencio) cuando sepas que te has pasado de tono y necesitas reiniciar la conversación. En lugar de analizar y culpar, reconoce que la conversación se ha desviado y empiézala de nuevo. Mejor esta vez.
Cállate y escucha
Confieso que tiendo a hablar demasiado, así que sigo trabajando en ello. Di lo necesario y luego calla. Muchas disputas surgen por malentendidos que no se aclaran sin tiempo de escucha. Si dedicas tiempo a escuchar (sin poner los ojos en blanco), ganarás claridad y podrás encontrar una resolución o, al menos, paz.
Pausa, respira, aléjate
A menudo un desencadenante nos lleva a comportamientos impulsivos. En lugar de afrontar el tema real, nos ocupamos del drama. Cuando veas que la situación está escalando, respira hondo y anuncia con respeto que vas a tomar un descanso y que volverás en cinco o diez minutos para hablar del asunto.
No se trata de huir; busca un lugar tranquilo para calmarte. Toma aire profundo y deja que la emoción se disipe un poco. Ese descanso os ayuda a volver con más compasión y curiosidad que con desprecio.
Toma la perspectiva de un observador
A veces la mejor forma de transitar un conflicto es mirarlo como si fuéramos observadores externos. Al salir de la propia emoción y ver la situación desde fuera, razonamos con más claridad, como señalan investigaciones en este campo. ¿Una manera práctica? Habla contigo mismo en tercera persona, usando tu nombre para evaluar las circunstancias.
Toda relación tiene altibajos. Mantente presente y adopta pasos simples para difuminar las emociones difíciles; así es más probable que superes el estrés y no te dejes dominar por él. Según la investigación de Grossmann y Kross (2014), distanciarse emocionalmente puede favorecer el razonamiento prudente en relaciones cercanas.
Referencias
- Grossman, I., & Kross, E. (2014). Exploring Solomon’s Paradox: Self-Distancing Eliminates the Self-Other Asymmetry in Wise Reasoning About Close Relationships in Younger and Older Adults. Psychological Science, 25(8), 1571–1580.
Vídeo sobre Consejos para aliviar las tensiones en la relación
Autor
Isabel Arroyo
Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal.
En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.