Consumo de sustancias en adolescentes: síntomas, factores de riesgo, recursos.
El comportamiento de los adolescentes y los signos de un trastorno por uso de sustancias pueden parecer similares. Este artículo explica qué señales pueden indicar un problema, cómo se diagnostica, qué factores de riesgo influyen y qué pasos seguir para buscar ayuda. También ofrece pautas para acompañar a los jóvenes con empatía y sin juicios.
Qué es un trastorno por uso de sustancias
Este trastorno se diagnostica cuando el consumo de una sustancia interfiere de forma significativa en la vida diaria y en el bienestar del adolescente. Aunque la adolescencia implique pruebas y exploración, ciertas conductas repetidas pueden indicar un problema que requiere evaluación profesional. A continuación se presentan sustancias comunes y criterios de diagnóstico.
- Alcohol
- Cannabis
- Tabaco
- Inhalantes (p. ej., vapores de pegamentos, limpiadores del hogar o bolígrafos)
- Cannabinoides sintéticos como K2 o Spice
- Medicamentos recetados (incluidos opioides, medicamentos para la tos y sedantes)
- MDMA (éxtasis)
Cuando se usa estas sustancias de forma regular, un profesional de la salud puede diagnosticar un trastorno por uso de sustancias siguiendo un conjunto de criterios descritos en el DSM-5.
- Tomar más de lo previsto o durante más tiempo del que se tenía previsto
- Incapacidad para reducir o dejar de usar la sustancia
- Pasar mucho tiempo usando, obteniendo o recuperándose de la sustancia
- Tener antojos intensos de la sustancia
- Usar la sustancia de manera que afecte tus obligaciones (escuela, trabajo, hogar)
- Continuar usando a pesar de problemas con amigos o familia
- Disminuir el tiempo dedicado a amigos o a actividades que antes se disfrutaban
- Usar en circunstancias peligrosas
- Continuar usando a pesar de saber que causa problemas
- Tolerancia y/o síndrome de abstinencia
Según cuántos de estos síntomas se presenten, el trastorno se describe como:
- Leve: 2 a 3 síntomas
- Moderado: 4 a 5 síntomas
- Grave: 6 o más síntomas
Señales que podrían indicar un trastorno por uso de sustancias en un adolescente
Puede ser difícil distinguir entre la adolescencia y un problema real, pero existen señales comunes que pueden indicar un trastorno. A continuación se describen algunas:
Cambios en la apariencia
- Descuidar la higiene o cambiar drásticamente el estilo de vestir para encajar con su grupo
- Alteraciones en el aspecto físico o en el peso
Cambios en hábitos alimentarios y sueño
- Comer o dormir mucho más o mucho menos de lo habitual
- Ciertas sustancias pueden disminuir o aumentar el apetito y el sueño
Cambios en el grupo social
- Nuevos amigos con intereses y sustancias distintas a los anteriores
- Si los antiguos amigos no usan sustancias, el adolescente podría encajar menos en su antiguo círculo
Falta de participación social
- Ya no participa en deportes o clubes que antes le gustaban
- Podría mostrarse avergonzado o querer ocultar el consumo
Cambios de conducta
- Estado de ánimo irritable o deprimido, cambios de humor marcados
- Incumplir responsabilidades, peleas o problemas en la escuela
- Pérdida de interés por actividades y amigos
- Mentir, robar, romper el toque de queda o faltar a clase
Factores de riesgo
Factores basados en la infancia
- Experiencia de abuso físico o sexual en la infancia
- Experiencias traumáticas durante la niñez
Factores basados en condiciones concurrentes
- Presencia de problemas de salud mental, como ansiedad, depresión o TDAH
- Uso de sustancias para gestionar emociones
Factores basados en el entorno familiar
- La madre consumió sustancias durante el embarazo
- Uno o ambos padres, u otros familiares cercanos, tienen un trastorno por uso de sustancias
- Los cuidadores no desalientan el consumo de sustancias
- Falta de supervisión parental
- La familia no acepta la identidad de género u orientación sexual del adolescente
Factores basados en la escuela y pares
- Falta de conexión o motivación en la escuela
- Mal rendimiento académico
- Amigos que usan sustancias
- Pocas amistades en la escuela
- Acoso escolar
Cuándo consultar a un profesional
Puede ser muy difícil y a veces aterrador detectar signos de un trastorno por uso de sustancias en un hijo; sin embargo, ser honesto sobre lo que se observa es crucial. Si crees que tu adolescente presenta más de una señal, es recomendable concertar una cita con un profesional de la salud al que tú y tu hijo confíen.
Este profesional puede ser un
pediatra o un profesional de salud mental, como un psicólogo o un psiquiatra. No debes interpretar estos términos como diagnóstico definitivo; pueden hacer preguntas y, de ser necesario, solicitar pruebas de orina o de sangre para facilitar la evaluación. Recuerda que la mayoría de los profesionales buscan ayudar, no juzgar. Un trastorno por uso de sustancias es una condición seria y compleja, no una debilidad.
Tratamiento para el trastorno por uso de sustancias
Si tu hijo necesita tratamiento, el equipo de atención elaborará un plan personalizado basado en:
- Qué sustancias utiliza
- Otras condiciones médicas o de salud mental que pueda tener
- Problemas sociales a los que se haya enfrentado
Existen programas de tratamiento tanto hospitalarios (residenciales) como ambulatorios. En muchos casos, la intervención más efectiva combina terapia con la familia y terapia cognitivo-conductual (TCC) u otros enfoques terapéuticos. pueden emplearse enfoques nuevos además del modelo tradicional, e incluir:
- Medicamentos para facilitar la reducción del consumo
- Programa de ejercicio
- Aprendizaje de técnicas de mindfulness
- Educación sobre los daños del consumo de sustancias
Consejos para las familias
Aunque el camino puede exigir mucho esfuerzo, puedes ayudar a tu hijo a recuperarse. Tras reconocer la posibilidad de un trastorno, estos pasos pueden facilitar la conversación y el apoyo familiar:
- Habla con tu pareja o con la persona que cría al adolescente para acordar qué decir y apoyarse mutuamente; evita gritar y comunica amor y preocupación.
- Prepárate para que tu hijo/a pueda responder de forma defensiva; sé honesto si tú también has consumido sustancias alguna vez y enfócate en la preocupación por su bienestar.
- Reúne pruebas de tus preocupaciones de forma calmada y objetiva (sustancias, dispositivos, envases, etc.).
- Planifica los próximos pasos: establece reglas claras, decide si consultarás a un profesional y escucha sus preocupaciones.
- Infórmate: ya das un paso importante al leer este artículo; existen más recursos disponibles.
Próximos pasos
Si eres adolescente y sientes que ya no puedes controlar el uso de sustancias, busca a alguien de confianza para conversar. Si aún no te sientes cómodo hablando con tus padres, acude a un profesor, orientador escolar u otro adulto de confianza. También puedes llamar a la línea de SAMHSA al 800-662-4357; es un servicio gratuito y confidencial de derivación e información sobre tratamiento.
Si eres padre, revisa los signos y síntomas descritos y elabora un plan para conversar con tu hijo. Si tu hijo tiene un trastorno por uso de sustancias, recuerda que la ayuda está disponible. Tras consultar a un profesional y obtener un diagnóstico, un programa de tratamiento personalizado puede ayudar a tu hijo a superar el trastorno.
Vídeo sobre Consumo de sustancias en adolescentes: síntomas, factores de riesgo, recursos.
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.