Cuando alguien a quien amas se suicida.
Lo siento. Sé que estas palabras pueden parecer un consuelo vacío cuando buscas respuestas tras el suicidio de alguien querido. Aun así, son lo único que puedo ofrecer. He recorrido gran parte del camino que tú ahora recorres. La pérdida no se olvida por completo; el dolor puede suavizarse con el tiempo, pero permanece. Quiero compartir lo que se sabe sobre estas vivencias difíciles y sus posibles explicaciones, con respeto y claridad.
¿Por qué se suicidan las personas?
Esta es la pregunta que surge tras un suicidio: ¿por qué? ¿Qué fue tan insoportable que llevó a esa persona a creer que la única salida era terminar con su vida? Aunque los detalles varían, la respuesta suele asociarse a una sensación abrumadora de soledad, depresión y pérdida de esperanza, que hace sentir a la persona que está completamente sola y que las cosas nunca mejorarán.
En palabras de la idea más citada sobre este tema en la web, «ocurre cuando el dolor supera los recursos para afrontarlo». Para la mayoría, se refiere al dolor emocional; en algunos casos también puede aludir al dolor físico. En cualquier circunstancia, se trata de un dolor que acompaña a la persona cada día.
Aunque quizá intentaras acercarte o tender una mano, eso no siempre fue suficiente. Eso no es tu culpa: es una cuestión ligada a la depresión.
Depresión
La depresión clínica, a menudo no diagnosticada, es una de las principales causas de que las personas se quiten la vida. Una persona deprimida se siente completamente sola, sin esperanza y con la autoestima debilitada.
La depresión puede presentarse de muchas formas. Algunas personas ocultan sus verdaderos sentimientos y muestran una máscara social que parece indicar que están bien. Es incluso más difícil acercarse a quien ha construido esa máscara porque le da un valor enorme a fingir ser alguien distinto.
La depresión puede ser desencadenada por un evento externo, como perder el empleo o terminar una relación, pero en otros casos surge sin motivo aparente. Lo importante es entender que no es la culpa de la persona: nadie pidió ni desea vivir con depresión. Sin embargo, algunas personas tienen dificultades para pedir ayuda y buscar tratamiento.
Incluso cuando se recibe tratamiento, el riesgo de suicidio puede permanecer elevado durante las primeras ocho semanas. ¿Por qué? Aunque la persona esté recibiendo apoyo, los pensamientos pueden seguir presentes a diario. Muchos antidepresivos ayudan a aumentar la energía, la concentración y la motivación. Por ello, antes de que el medicamento haga efecto, la persona podría tener la energía para intentar actuar; desafortunadamente, a veces lo logra.
Otras razones
Existenn muchas otras razones por las que alguien puede tomar una decisión tan grave. Tal vez estaban bajo la influencia de sustancias, o no evaluaron con precisión cuán letal era su método. O quizá actuaron por impulsividad, movidos por lo que sentían en ese instante.
Probablemente seguían lidiando con algún grado de depresión. Pero los sentimientos depresivos pueden no haber sido tan intensos para la persona; quizá no tenía la intención de quitarse la vida. A veces, la acción es, en parte, una forma de pedir ayuda.
Por qué estas explicaciones no suelen aliviar el dolor
Porque, en última instancia, el suicidio es un acto irracional. Si se quiere terminar con el dolor, hacerlo mediante la muerte no elimina el dolor: al estar muertos, ya no se siente nada. Intentar darle sentido a actos irracionales es un esfuerzo que no siempre logra satisfacer. Comprendo que la gente busque perspectiva y orden ante una acción sin sentido, pero esa necesidad rara vez se cumple por completo.
Lo siento profundamente por tu pérdida. No fue tu culpa; fue una decisión que tomó la persona. Aunque sea irracional y sin sentido, solo encontrarás paz aceptando que ya forma parte del pasado. Tómate tu tiempo para estar con tu duelo y recordar a tu ser querido por la alegría que llevó a tu vida. Eso es, para ellos, la forma más adecuada de ser recordados.
Apoyo y recursos
Si en algún momento te sientes al límite, busca apoyo inmediato de un profesional de la salud mental o de los servicios de emergencia de tu país. Hablar con alguien de confianza puede marcar la diferencia. Si no puedes hacerlo ahora, ponte en contacto con una persona de tu entorno o con las líneas de ayuda disponibles en tu región. No estás solo.
- Habla con un familiar, amigo o profesional de la salud mental.
- Acude a un servicio de crisis o de emergencias si hay peligro inmediato.
- Considera acudir a un centro de atención psicológica para recibir apoyo profesional.
Vídeo sobre Cuando alguien a quien amas se suicida.
Autor
Isabel Arroyo
Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal.
En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.