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Cuando tu necesidad de control está fuera de control

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El llamado síndrome del triple golpe agrupa tres rasgos: perfeccionismo, obsesividad y rigidez. Juntos, estos patrones pueden hacer que la vida y las relaciones resulten desafiantes cuando el control se desborda. En este artículo exploramos herramientas simples para soltar un poco, desde la respiración consciente hasta la aceptación, la delegación y la experimentación con nuevas formas de actuar.

Volver a lo esencial

La base de la vida es el ritmo de la respiración. Tómate unos minutos para no hacer nada más que enfocarte en inhalar lentamente y exhalar pausadamente. Siente cómo el cuerpo y la mente se relajan. Dite a ti mismo que está bien soltar tus preocupaciones y responsabilidades, al menos por unos minutos. Si realizas este ejercicio, ya te sentirás más relajado. ¿No se siente bien?

Ejercicio de respiración consciente

  • Inhala contando hasta cuatro, sostén la respiración un instante y exhala de forma suave contando hasta seis.
  • Repite varias veces hasta que notes la tensión disminuir.
  • Observa sensaciones corporales y pensamientos sin juzgarlos.

Acepta lo que es

La filosofía occidental suele enfatizar la importancia de mantener el control, mientras que la filosofía oriental valora la aceptación de “lo que es” y de rendirse al momento presente. Hay un tiempo y un lugar para cada sistema. Muchos de nosotros necesitamos recordar que no todo está en nuestras manos. Debemos aceptar lo que es y dejar de recriminar lo que ya ocurrió, a nosotros mismos y a los demás.

Delegar el control

Si tienes una necesidad fuerte de control, probablemente te sientas sobrecargado y estresado. Aun así, dudarás en dejar que alguien más se encargue porque esa persona quizá no lo haga “de la forma correcta”. Sin embargo, muchas cosas no tienen que hacerse solo de una manera. Así como hay distintas formas de hacer las tareas cotidianas, también hay distintas maneras de responder a una solicitud.

Enfócate en lo realista, no en lo idealista

Aunque el perfeccionismo, en abstracto, puede parecer una virtud, en la vida real suele ser una maldición. Si tu necesidad de control es fuerte, a menudo te verás frustrado contigo mismo y con los demás. Busca el logro, no la perfección. Algunas tareas pueden requerir un gran esfuerzo para quedar a la altura; otras solo deben hacerse y pasar. No hace falta una “medalla” al mérito. Y, si lo piensas bien, hay cosas que quizá ni siquiera tienen que hacerse.

Aceptarte a ti mismo — con todos tus defectos

Rápidamente, piensa en cinco cosas que estén bien de ti. Ahora, piensa en cinco cosas que estén mal. ¿Qué pregunta te resulta más fácil de responder? Si eres más consciente de tus defectos que de tus virtudes, hazte un favor invirtiendo ese patrón. No solo te aliviará a ti mismo, sino que, como solemos tratar a los demás como nos tratamos a nosotros mismos, también reducirás tus expectativas hacia los demás.

Haz algo distinto

Demuéstrate a ti mismo que puedes hacer las cosas de forma diferente cambiando deliberadamente cuándo y cómo realizas una tarea. ¡Toma una ruta nueva! Responde a una solicitud de forma distinta. Di “sí” a algo a lo que normalmente dirías “no”. Cuando estás siempre en control, la vida es predecible, segura y aburrida. Por eso intenta ceder el control. Verás que la mayoría de las cosas saldrán bien. Y, en la rara ocasión en que no, confía en que podrás afrontar el reto y salir fortalecido y más sabio de esa experiencia.

Qué podría ocurrir al practicar estas ideas

Bien, ya has leído el artículo. ¿Cuántas de estas ideas pondrás en práctica? Sé que es difícil. O tal vez no creas que ninguna de ellas haga la diferencia. Quién sabe, quizá no. Pero he observado que, si practicas estos comportamientos a lo largo de un tiempo, empezarás a disfrutar de tus relaciones, hallarás placer en tu trabajo y amarás el viaje de la vida. ¿Qué podría ser mejor que eso?

Vídeo sobre Cuando tu necesidad de control está fuera de control

Autor

Autora Isabel Arroyo Isabel Arroyo Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal. En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.