Depresión de la deuda: sí, existe
Para muchas personas, la deuda forma ya parte de la vida diaria, y la presión de intentar salir de ella puede desencadenar síntomas de depresión. Las pérdidas de empleo durante los cierres globales y la carga de deudas post-COVID no facilitaron las cosas. Este texto explora el vínculo entre endeudamiento y salud mental y ofrece enfoques prácticos para gestionar emociones y finanzas de forma equilibrada.
El vínculo entre deuda y depresión
La preocupación por el presupuesto, especialmente ante desafíos financieros, puede aumentar la ansiedad, conducir a peores decisiones y generar sensaciones de desesperanza que pueden derivar en depresión. Datos recientes del CDC muestran que la depresión disminuye a medida que aumentan los ingresos familiares: entre adultos de 20 años o más, el 15,8% que vivía por debajo de la línea de pobreza reportó síntomas, frente al 3,5% de quienes ganaban 400% o más de esa línea. Tener problemas financieros puede aumentar la depresión, y cuando la depresión está presente, enfocarse en presupuestar o reducir gastos puede ser muy difícil. Los síntomas pueden incluir:
- baja autoestima
- cambios o interrupciones en el sueño
- pérdida de interés en cosas que antes se disfrutaban
- fatiga
- sentimientos de desesperanza
- cambios en la dieta (pérdida de apetito o comer en exceso)
- aumento de la ansiedad
- irritabilidad
- pensamientos suicidas
Cómo la deuda puede empeorar la depresión
Cuando la deuda o las cuestiones monetarias son disparadores principales de la depresión, a veces se habla de la “debt depression”. La depresión causada por la deuda no es un diagnóstico clínico formal; es un término usado para describir los síntomas depresivos provocados por el estrés emocional de la deuda, explica Joyce Marter, terapeuta licenciada y autora de “The Financial Mindset Fix: A Mental Fitness Program for an Abundant Life.” Marter señala que muchos de los pensamientos negativos que emergen ante la adversidad económica generan respuestas emocionales que alimentan la depresión vinculada a la deuda. Y la depresión no tratada puede afectar la mente, el cuerpo y las emociones.
Consecuencias a largo plazo de la depresión ligada a la deuda
El estrés y la depresión de larga duración pueden afectar tu vida de distintas maneras. Investigaciones de 2013 hallaron que las personas con una mayor cantidad de deuda reportaban niveles más altos de estrés, mayor presión arterial y, en general, peor salud física y bienestar. Cuanto más abrumadoras resulten las dificultades económicas, más tiempo y energía dedicarás a preocuparte por ello, lo que puede repercutir en tu bienestar general.
Cómo reducir el estrés relacionado con el dinero
Existen muchas estrategias para no solo abordar la depresión, sino también reducir la carga de la deuda.
Establecer metas pequeñas y realistas
Puede que tengas deuda de tarjetas de crédito, préstamos estudiantiles o un préstamo del coche, lo que suma una cantidad difícil de soportar. Es fácil sentirse desanimado ante un saldo tan alto. Prueba dividirlo en piezas manejables y, en lugar de enfocarte en pagar todo de una vez, considera esconder la tarjeta de crédito en casa (en un lugar al que no puedas usarla rápidamente) y decidir pagar un poco por encima del mínimo cada mes. No pienses en cuánto tardarás en liquidar la deuda por completo; establece metas pequeñas como pagar 200 euros para empezar, luego 400, y así sucesivamente. Puede que no parezca progreso ahora, pero con el tiempo podrías ver que el saldo se vuelve cada vez más manejable.
Buscar apoyo para la depresión
La depresión es una condición de salud mental seria que afecta a millones. Aunque pueda parecer que la deuda se aliviaría si tuvieras más dinero, puede llevar tiempo alcanzar la estabilidad financiera. la deuda puede no ser la única causa de tus síntomas; otras causas podrían beneficiarse de tratamiento. Si no estás seguro de si la terapia es adecuada para ti, Marter propone considerar la terapia como una forma de atención sanitaria rutinaria y preventiva, como ir al dentista o al médico. Tu salud mental es importante. Aun con limitaciones económicas, existen formas de acceder a un terapeuta.
Considerar una medicación para la depresión
La depresión trae consigo numerosos síntomas que dificultan abordar un tema complejo como la deuda. Si tu cuerpo y mente están fatigados y te sientes sin esperanza, enfrentarte a problemas económicos puede parecer imposible. Si no tienes un diagnóstico o plan de tratamiento, consulta a un profesional de la salud para discutir opciones como medicación y terapia. "No discutirías con tu cardiólogo sobre tomar medicación para la hipertensión", señala Marter. "Así que elimina el estigma de la salud mental y reconoce que una dosis baja de un antidepresivo puede ayudarte a sentirte mejor, para que puedas emprender los pasos necesarios para mejorar tu vida financiera."
Concede a ti mismo un poco de gracia
Si te dices que tus problemas son demasiado grandes o que no eres del tipo de persona que puede arreglárselas, puede parecer imposible mejorar. "Nuestro ego es la forma en que nuestra mente se entiende a sí misma, y la deuda puede hacerte sentir indigno", explica Marter. "Eres innatamente digno y mereces todo lo bueno. Tus problemas financieros no te definen." Reformular la situación como un desafío que estás aprendiendo a superar puede ayudar a romper el ciclo de negatividad. "Detén la autocrítica y la autodescalificación y practica la aceptación de tu situación financiera", añade. "Date la misma empatía y compasión que mostrarías a los demás."
Recursos y ayuda
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- Los mejores servicios de terapia y apoyo mental gratuitos en línea
- Cómo encontrar al terapeuta adecuado
- Qué esperar en tu primera sesión de terapia
Qué hacer ahora
No importa cuán grandes sean tus problemas financieros, siempre hay ayuda disponible. A medida que se recupere la salud física y mental, recuerda que no estás solo. La deuda a veces resulta de circunstancias fuera de tu control. Pero al planificar para tratar tu depresión, cumplir un nuevo presupuesto y pedir apoyo, podrás avanzar.
Vídeo sobre Depresión de la deuda: sí, existe
Autor
Isabel Arroyo
Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal.
En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.