Di no a estos 7 comportamientos tóxicos en una relación.
Las parejas pueden establecer reglas que funcionen para ambos, pero hay conductas en las que no conviene ceder. La toxicidad no se reduce a discusiones o celos; también puede manifestarse de formas sutiles que afectan a nuestra visión de nosotros mismos y del mundo. Reconocer estas dinámicas ayuda a tomar decisiones y a proteger la salud mental. Identificar posibles señales y conductas perjudiciales facilita decidir si es necesario mantener la relación o buscar apoyo externo.
Señales de una relación tóxica
La toxicidad puede depender de muchos factores, como la cultura, la educación recibida y el efecto que las conductas tienen en cada persona. A continuación se muestran indicios habituales que pueden señalar una dinámica dañina:
- No sentirse seguro/a en la relación
- Dependencia emocional y/o económica de la pareja
- Sentirse infeliz o agotado
- Caminar sobre cáscaras de huevo alrededor de la pareja
- Dudar de uno mismo y de sus propias decisiones
- No poder decir o hacer cosas que se desearía hacer
7 conductas tóxicas de las que estar atentos
- Gaslighting: es hacer que la otra persona cuestione su propia cordura, experiencias y realidad. Es una de las formas más comunes de manipulación emocional y una conducta tóxica que no se debe tolerar. Es útil identificar formas de afrontarlo. Ejemplos: “No pasó así. Lo imaginaste. Eres demasiado inseguro/a.”; “Yo nunca dije eso. Siempre interpretas las cosas de forma equivocada.”
- Humillación: puede tomar la forma de críticas duras o chistes sarcásticos a costa de la otra persona. Aunque algunas personas disfrutan de bromas entre sí, comentarios que hieren o atacan inseguridades pueden ir más allá de lo humorístico. Ejemplos: “Oh, siempre hace eso. A veces me pregunto si me casé con un idiota.”; “¿En serio llevas eso puesto? No creo que puedas ni sentarte con eso. Sigue comiendo esas galletas.”; “No le hagas caso a ella. No tiene ni idea.”
- Aislamiento: no siempre es evidente como apartar a alguien de sus amigos; puede ocurrir de forma gradual. A menudo, la persona aislada no se da cuenta hasta perder el contacto con su red de apoyo. Ejemplos: “Sabes que no me siento cómodo/a con ellos. No puedo creer que los elijas por encima de mí.”; “Ya hice planes para nosotros esa noche. Deberías haberlo pedido antes.”; “Tuve un día terrible en el trabajo. ¿De verdad me dejas solo/a esta noche?”; “Se muestran disgustados o te dan el silencio tras volver de una salida con tus amigos.”
- Stonewalling (cierre de comunicación): negarse a comunicarse o abandonar la conversación. Puede ser una forma de castigo dentro de la relación. Ejemplos: “Estás en medio de una discusión y tu pareja se niega a responder a tus preguntas.”; “En mitad de la conversación, tu pareja se marchó.”; “Tu pareja deja de hablar contigo durante varios días tras una discusión.”
- Amenazas: pueden estar insinuadas o ser directas, buscando generar miedo o dudas. Pueden dirigirse a la persona o a cosas o personas que le importan. Ejemplos: “Sería una pena si tu jefe se enterara de que pasas tanto tiempo pegado/a al teléfono.”; “Si no haces lo que te pido, voy a deshacerme del perro.”
- Desplazamiento de la culpa: cuando, en lugar de responsabilizarse, la otra persona te hecha la culpa por lo ocurrido. A veces se expresa mediante frases como “Si tú… entonces yo no…”. Este patrón puede provocar culpa y desaliento, desviando la atención de lo que la persona necesita. Ejemplos: “Estás triste porque tú quieres; ahora quieres que yo también esté triste.”; “Solo levanté la voz porque sabías que tuve un mal día y aun así te quejas de esto.”
- Forzar la dependencia: en algunas parejas, uno de los miembros gestiona la mayoría de las finanzas y la burocracia, lo que puede estar acordado, pero a veces se convierte en un control que deja a la otra persona sin recursos para salir. Si no tienes acceso a cuentas, no puedes leer documentos o te mantienen en la oscuridad, podrías quedarte atrapado/a. Ejemplos: “No te preocupes por las finanzas. Yo me encargo de todo y te doy una paga cada mes.”; “Todos tus documentos importantes están en mi caja fuerte. Los perderías de otro modo.”; “No necesitas coche; yo te llevo a donde necesites ir.”
¿Por qué algunas personas aceptan conductas tóxicas?
Existen varias razones por las que alguien tolera conductas tóxicas o permanece en relaciones problemáticas. Entre ellas se encuentran: un estilo de apego inseguro, trastorno de personalidad dependiente, trauma afectivo o “trauma bonding” y experiencias de infancia dolorosas. Según Derhally, muchas personas que se muestran en relaciones tóxicas por primera vez no se dan cuenta de lo que sucede. “Desafortunadamente, muchas personas que presentan este tipo de conductas [tienen trastorno de personalidad narcisista] y, por lo general, atraen con encanto al inicio. Cuando empieza a mostrarse el lado abusivo, resulta muy impactante y aparece un ciclo de abuso con una personalidad tipo Jekyll y Hyde.” Este ciclo puede generar un apego traumático, que dificulta abandonar la relación, y, a veces, una atracción emocional intensa hacia quien la ejerce.
Relaciones codependientes
La codependencia puede ser otra razón para tolerar conductas tóxicas. Veasley indica que algunas personas con rasgos codependientes tienden a asumir roles como mártir o cuidador. Esto no es una elección consciente, y a veces no se reconoce. En un intento de sentirse queridos o necesitados, pueden priorizar las necesidades de la pareja de formas que sostienen conductas tóxicas. “Muchas veces pensamos que la otra persona no sabe que su conducta es perjudicial para nosotros, o justificamos su comportamiento porque han pasado por mucho. Al hacer excusas, les mostramos que su conducta es aceptada y no deben rendir cuentas.”
Cómo salir de relaciones tóxicas
- Método de la roca gris: es una forma de comunicación destinada a que la persona que usa conductas abusivas pierda interés. Consiste en mantener las interacciones breves y responder de forma poco atractiva para que no puedan involucrarse. No es adecuado para todas las situaciones y puede aumentar ciertos comportamientos abusivos; se recomienda consultarlo con un profesional antes de emplearlo.
- Priorizar límites: los límites sirven para proteger el bienestar físico y mental. Si ya los has establecido, úsalos y mantenlos. Pueden ayudar a conservar lo que es importante para tu individualidad. Por ejemplo, no tolerar insultos o culpas injustificadas. Si ocurre una vez, se cruza un límite; si ocurre de nuevo, puede ser una señal clara de toxicidad.
- Pasar tiempo con amigos y familia: al tomar distancia, puede ser más fácil reconocer conductas más saludables. mantener una red de apoyo te ofrece respaldo si es necesario.
- Buscar apoyo profesional: reconocer conductas tóxicas no siempre es fácil. Un profesional de la salud mental puede ayudarte a clasificar las conductas y decidir si pueden resolverse con terapia o si es necesario abandonar la relación. “Dependiendo de cuán abusiva sea la situación, conviene planificar y prepararse, sobre todo si hay hijos o existe peligro,” señala Derhally.
Recursos y ayuda
Si estás en una relación abusiva o tóxica y no sabes a dónde acudir, considera buscar ayuda de inmediato llamando a la Línea Nacional de Violencia Doméstica al 800-799-7233, enviando la palabra START al 88788 o chateando en línea a través de la página de la Línea Nacional de Violencia Doméstica.
Vídeo sobre Di no a estos 7 comportamientos tóxicos en una relación.
Autor
Isabel Arroyo
Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal.
En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.